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Macarena Olona desmonta una a una las mentiras de la izquierda sobre el sufragio femenino

La diputada de Vox ha defendido el papel del hombre en la aprobación de este derecho fundamental de las mujeres.

Carrera Alcalde

Es un mantra que la izquierda cada año hace suyo por estas fechas y que, como en el caso del responsable de la propaganda nazi, Joseph Göbbels, trata de que «una mentira repetida mil veces se convierta en una verdad». Y es que sobre todo el Partido Socialista, pero también comunistas y el resto de la coalición del gobierno de Pedro Sánchez, cada primero de octubre sirve para reivindicar un logro que desde luego está muy alejado de ser un mérito de partidos cercanos al marxismo-leninismo.

Este año se cumplen 90 años de la aprobación del sufragio femenino, por tanto, también llegaba hasta nuestro país, -cuna del parlamentarismo mundial-, el sufragio universal. Y lo hacía con la aquiescencia y el apoyo de los partidos del centro y la derecha, y la oposición encarnizada de la izquierda. Victoria Kent, -una de las diputadas en el Congreso, y miembro del PSOE-, fue una de las que más se encargó de dejar claro el motivo: Que la Iglesia tenía demasiada influencia en el género femenino y que por tanto no debería dejárseles votar. Curiosa concepción de la democracia, del marxismo y del socialismo el de Kent.

No así Clara Campoamor, diputada que desde filas socialistas reclaman no se sabe el porqué como suya. O más bien sí. La reclaman porque no casa muy bien el oponerse a dar el voto a las mujeres en los años 30 y reclamar a la vez ser poco más o menos que los hacedores de la democracia perfecta en España.

Y ese patrimonio que la izquierda quiere hacer suyo fue el que Macarena Olona quiso desmontar con argumentos históricos y contundentes en la mesa de portavoces organizada dentro de las jornadas en homenaje a Campoamor.

Olona ha reconocido a las mujeres -incluida Clara Campoamor y no así a Victoria Kent que «alzaron la voz, reclamaron su derecho a votar y abrieron el camino a la España que tenemos hoy». «Resulta ofensivo siquiera cuestionarse el papel de la mujer en la vida política, cultural, laboral, científica, económica y social de nuestra patria». «Esas políticas de igualdad dejaron un legado del que todos los españoles -hombres y mujeres- podemos sentirnos orgullosos»

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