Colau cerrará la plaza de San Jaime en el pregón de las fiestas de 'La Mercè' para evitar abucheos

La alcaldesa no quiere más silbidos y responde así a la convocatoria de protestas a cargo de diversas entidades vecinales.

Pablo Planas (Barcelona)

Ada Colau no está dispuesta a soportar ni un silbido más. Ya tuvo suficiente este verano en la inauguración de las fiestas de los barrios de Gracia y de Sants. En aquellos días, la alcaldesa tuvo que afrontar las protestas de los ciudadanos congregados en los pregones que abrían los festejos. En Gracia llegó a llorar mientras que en Sants, más preparada, aguantó el chaparrón sin exteriorizar sus sentimientos.

Para evitar nuevas protestas, Colau ha decidido blindar la plaza de San Jaime durante el pregón de las fiestas de 'La Mercè', los festejos patronales de la ciudad. Así, sólo podrán estar presentes en la plaza aquellos ciudadanos que hayan reservado una entrada. El aforo está limitado y el público permanecerá sentado en aplicación de las medidas contra el coronavirus, reza la propaganda municipal. En las calles de los alrededores de la plaza ya se han colocado carteles que advierten de que la plaza estará cerrada el jueves 23 por la tarde entre las cinco de la tarde y las once de la noche.

El pregón está previsto para las seis y media y correrá a cargo de la activista vecinal Custodia Moreno, una mujer que llegó de niña a Barcelona desde su Granada natal en los años del barraquismo. Su trabajo fue clave para acabar adecentar aquellos asentamientos en primer lugar y para acabar con ellos después.

Habida cuenta de que varias organizaciones ya han anunciado convocatorias de protesta contra la alcaldesa, Colau ha decidido curarse en salud y restringir el acceso a la plaza que alberga las sedes del Ayuntamiento y la Generalidad. El grupo municipal de Junts per Catalunya (JxCat) le ha reprochado que impida a los vecinos expresarse con libertad. A pesar de las restricciones de movimientos, las convocatorias siguen en pie.

Origen cristiano

Como ya es habitual, el Ayuntamiento ha ocultado la raíz religiosa de las fiestas de la Virgen de la Merced o de la Mercedes (24 de septiembre), equivalente a la Virgen de la Misericordia, copatrona de la ciudad de Barcelona junto a Santa Eulalia, mártir cuya fiesta se celebra el 12 de febrero.

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