"A Marlaska le pasa ya como a los asesinos en serie"

La catástrofe de la isla de la Palma, que hace tan feliz a la ministra de Turismo, tiene fascinado al personal. ¿Será otra maldición de Francokamon?

Pilar Díez

El Mundo

"La lava cerca una de cada 20 viviendas de la zona afectada". Federico Jiménez Losantos comenta el curioso caso de Marlaska. "A Marlaska le pasa ya como a los asesinos en serie, que no pueden parar y cada vez pasa menos tiempo entre un crimen y el siguiente. El primer hito que suele recordarse en su epopeya de mendacidad fue el falso informe culpando a Ciudadanos de la agresión sufrida el Día del Orgullo que fue Gay, y que Marlaska atribuyó a la provocación de acudir a él. Y aunque como máximo padrino de los etarras mantiene un perfil bajo e implacable –cada siete días, asesinos a casa–, desde la pandemia y las elecciones en Madrid su afán de notoriedad y febrícula delictiva se han acelerado".

En el caso de los nazis de Chueca, "Marlaska actuó a través de Mercedes González, delegada del Gobierno, que se niega a dimitir y gimotea que los nazis la engañaron. Ja. Son nazis de interior, fachas de estufa, conocidísimos en la delegación". Ay, Marlaska, cada día sus maldades son más torpes. Mejor que no dimita, nos está dando grandes momentazos.

El País

"La opción más probable para el volcán de La Palma es que mantenga una erupción continuada no explosiva". Sergio del Molino entiende el deleite de Maroto con el "maravilloso espectáculo" de ver cómo la lava se lleva por delante las casas y las vidas de cientos de personas y piensa en la cantidad de turismo que va a atraer.

"La ministra Reyes Maroto solo expresó un sentimiento común cuando animó a los turistas a disfrutar del "espectáculo maravilloso" de La Palma, y las erupciones indignadas por tal frivolidad han sido tan notables como gratuitas, pues Maroto solo defendía su parcela: nada hay más español que sacar tajada del paisaje. Hace 60 años que vivimos de exprimir a los guiris por cuya ausencia penamos desde marzo de 2020. Si desaprovechásemos la ocasión de mercantilizar un desastre natural, no seríamos el país de Fitur ni la potencia hostelera mundial que somos", dice, como si fuera lo mismo tumbarse en la playa que disfrutar viendo cómo la lava engulle la vida de la gente.

El periódico de Sánchez no cesa en su presión al PP con el Poder Judicial. Es sospechosa tanta insistencia. Hoy, nuevo editorial. "Ni siquiera el comisario de Justicia de la Unión Europea, Didier Reynders, ha podido doblegar el obstruccionismo del Partido Popular ante la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)".

"Tantas excusas y requiebros por parte del PP para mantener el actual reparto de mayorías en el CGPJ no hacen más que alimentar hipótesis indeseables sobre la verdadera intención de esas maniobras". Lo que alimenta hipótesis indeseables es la negativa de Sánchez a hablar con Casado.

Y, muy en la línea gubernamental, un ataque directo a los jueces que no se pliegan a las órdenes de El País de que dimitan. "La renovación 'inmediata' del Consejo General del Poder Judicial se compadece mal con promover ahora una de las reformas posibles mientras siguen en sus sillones quienes con su pasividad malogran la dignidad democrática de tan elevada institución". Sánchez en estado puro.

ABC

"Huir del asedio de la lava". Y un aviso a Casado: "La guerra interna del PP frena en seco su crecimiento y enciende las alarmas". ¿Se puede ser más torpe? "Malestar entre diputados y dirigentes populares por una pelea en Madrid que nadie entiende". Pues en lugar de llorarle a Mariano Calleja que se lo digan alto y claro a los responsables de este desaguisado. "Muchos en el PP no salieron de su asombro al ver cómo desde Génova se entraba en combate con una persona que arrasa allá donde va, y no solo entre el electorado de la derecha". El nivel de imbecilidad del PP es insuperable.

Dice Julián Quirós que "carece de sentido intentar frenar a Ayuso en sus aspiraciones a presidir el PP de Madrid. Si no llegara a ser presidenta tras arrasar en las urnas, sería un escándalo. Pero igualmente si toma el partido por asalto, sería grotesco. Como avisan las últimas encuestas, a los votantes ni les gustan ni les interesan las guerras internas. Sobre todo si no vienen a cuento". Y quién presida el PP de Madrid al votante le trae al pairo, pero ataques a destajo a Ayuso por puros celos, no. Que se ande con ojo Casado. Su subida en las encuestas se la debe a Ayuso.

Sostres pone a caldo a Mónica García por arremeter contra Nacho Cano. "Revela no sólo la ignorancia sino la maldad de la izquierda". "Cuando por resentimiento sectario la diputada de Más Madrid ataca a un artista y le acusa sin pruebas de haber hecho trampas, está abriendo una causa general contra la libertad".

"Mónica García y su iletrada maldad no son un peligro abstracto y pese a la abrumadora mayoría de madrileños que votó en mayo a la presidenta Ayuso, la izquierda pone balas hasta en los sobres para obtener de cualquier modo lo que quiere". La izquierda sigue sin asumir la victoria de Ayuso.

La Razón

"El caso Ghali acecha a Pedro Sánchez". Bobadas, pagará Laya los platos rotos. O Carmen Calvo. Ya se ocupará Sánchez de que su fiscal le saque del lío, que para eso la nombró. Inocencio Arias no se cree que Laya diera la orden. "Ningún ministro de Exteriores se atrevería a tomar una decisión de ese calibre sin consultar con la Presidencia". "Es inverosímil. La señora Laya, como sus predecesores, no podía ser tan osada de hacer algo de tal calibre sin la aquiescencia e instrucciones de arriba. He indagado, entonces, si podía estar beoda o fumada en los largos días de la decisión y desobedeciera. Me dicen que no, que no le da al porro ni siquiera cuando está de mal humor. Todo apunta más alto". Lo mismo Sánchez sí le da al canuto, porque la decisión se las traía.

Marhuenda, sin embargó, carga toda la culpa en Laya. "No tendría que haber permitido la entrada con papeles falsos del polémico líder del Frente Polisario. Fue un despropósito y una agresión contra Marruecos, un país amigo y un aliado fundamental. Es lógico que su ineptitud provocara que el presidente del Gobierno prescindiera de ella". Vamos, que según Marhuenda, la exministra sí le da a la marihuana.

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