"Madrid atrae porque es cosmopolita, guapa, moderna, trabajadora, chulapa, canalla pero acogedora"

En pleno agosto y zanjado el feroz ataque a Madrid, la prensa anda canija de temas y rasca de aquí y de allá.

Pilar Díez

El Mundo

"El Gobierno dicta una enseñanza de género de las Matemáticas". ¿Ahora lo van a llamar raizas cuadrades?

Dice el editorial que se trata "trasladar al alumno empatía, autoestima y emociones, primando las actitudes sobre los conocimientos". Pues les va a costar, no hay nada más antipático que las matemáticas. "El sanchismo está decidido a acabar con la meritocracia, cualquier requisito académico que implique del alumno la más mínima exigencia y esfuerzo -al que se le dan connotaciones negativas-. Los adalides del adocenamiento y la mediocridad están arruinando un pilar básico del Estado del bienestar, como es la educación. Y contra ello debe revelarse la sociedad".

De las majaderías de Ximo Puig habla Francisco Pascual. "En la propuesta de Puig no hay xenofobia (ni madrileñofobia). Sí se ahorman datos y consignas para designar un enemigo imaginario, los ricos y fachas del PP de Madrid, sobre el que cargar pecados y descargar culpas". Pues para no ser madrileñofobia se le parece mucho.

El País

"La era del procés da paso a una etapa de pactos". "Tras una década de conflicto, las aguas de la política están volviendo a su cauce en Cataluña", dice Cristina Segura. Yo no cantaría victoria.

Dice Manuel Cruz que "el independentismo catalán suele ignorar las críticas a sus excesos argumentando que son casos aislados, al tiempo que eleva a categoría cualquier anécdota que considera ofensiva".

"Los medios de comunicación públicos catalanes ofrecen a diario (y en todas sus franjas horarias sin excepción alguna) múltiples y variados ejemplos de episodios insignificantes protagonizados por personas, sectores o instituciones ajenos al independentismo, convertidos en la prueba palpable de algún tipo de agresión en toda regla a Cataluña y a sus instituciones". Sí, ya habíamos notado que el victimismo insoportable de esa peña.

"Si no fuera porque ya estamos curados de espantos y vacunados contra sorpresas y contradicciones, llamaría la atención que aquellos a los que se les ha llenado la boca durante una década hablando de un presunto derecho (a decidir), sean tan poco respetuosos con los derechos ajenos cuando creen que estos pueden entrar en conflicto con los suyos. Por no hablar de que solo quieran decidir sobre lo que ellos han decidido con antelación que merece ser decidido. Y como a alguien se le ocurra sugerir en la plaza pública, por más tímidamente y con toda la prudencia de este mundo que lo pudiera hacer, que tal vez habría que decidir también sobre alguno de los tótems (que son asimismo tabú) del independentismo, está más que acreditado que le aguarda la muerte civil.". Y eso no lo va a cambiar ningún aeropuerto ni juegos olímpicos.

ABC

"Cierre en falso de la crisis migratoria en Ceuta". Dice el editorial que "casi tres meses después de la oleada migratoria proyectada por Rabat para desbordar las capacidades de Ceuta, el Gobierno prefiere pasar página y olvidar las causas y las consecuencias de aquel episodio.Ni hubo crisis diplomática con Marruecos ni hay problemas en la ciudad autónoma. No hay datos oficiales sobre la magnitud de aquella invasión, cuántos entraron y cuántos se quedaron, porque las cifras aún están en fase de «análisis y tratamiento», según el Ministerio del Interior". Pues es cierto. Lo último que supimos de Ceuta es que fue Abascal quien pagó los platos rotos de la metedura de pata de Laya.

Ignacio Camacho comenta lo pesados que están en el Gobierno con la renovación del CGPJ. "Se trata de un pulso con pinta de durar bastante tiempo. En primer lugar porque la justicia se ha convertido en el último dique, si no el único, contra el desbordamiento constitucional auspiciado por el Ejecutivo, cuyos reiterados problemas con la ley derivan del intento de cambiar el marco jurídico por métodos subrepticios".

"En segundo término, porque el Partido Popular parece haber decidido aplicar a Sánchez la táctica que él puso en boga para asfixiar al marianismo: el «no es no», la obstrucción sistemática, el enroque negativo, el boicot a cualquier negociación y a cualquier tipo de compromiso. Su objetivo es dejar explícito el rechazo a la alianza del presidente con Podemos, los independentistas y Bildu, y acentuar el clima bipolar que convertirá el resto de la legislatura y las próximas elecciones en un desafío entre sanchismo y antisanchismo".

"El órdago va a ser intenso y largo, y nada beneficiaría más a la derecha que una respuesta de corte intervencionista y autoritario -del tipo de un cambio de leyes orgánicas- en la que el Gabinete acabara asimilado ante la UE a los populistas húngaros o polacos". "Sánchez lo sabe y no es descartable que se atreva a jugar fuerte". ¿Descartable? Sánchez ha dejado claro que es capaz de cualquier cosa con tal de salirse con la suya y conservar el poder. Menudo pájaro.

La Razón

"El nuevo PSOE andaluz pierde hasta cinco escaños en apenas dos meses". Jorge Vilches dice que nada de adelantar elecciones.. "La gente está cansada de los políticos tras seis años de campaña electoral ininterrumpida. Si el elector percibe que el Gobierno adelanta las elecciones solo por su interés, no por el de los gobernados, es posible que lo penalice".

"Por otro lado, cuando un partido está subiendo en las encuestas y su adversario no hace más que bajar como resultado de la acción de gobierno, no hay que precipitarse. Adelantar las elecciones en estas circunstancias da la sensación de debilidad y baja autoestima; es decir, como si el ascenso fuera el resultado de la suerte y no del saber hacer". Si el problema no es Bonilla ni el PP, es Vox quien quiere adelantar elecciones.

Dice el editorial que "el régimen socialista andaluz había supuesto un lastre al progreso, pero sobre todo un freno al tremendo potencial y talento de una tierra y de una gente capaz de todo en cuanto el poder colabora con eficiencia y razón. El gobierno de coalición PP-Cs de Juanma Moreno Bonilla, con el respaldo parlamentario de Vox, ha propiciado ese pequeño hito que es rescatar el espíritu y la determinación de mejorar, de generar riqueza y no de recibir limosna, de facilitar oportunidades y no de urdir clientelismos y disparar corruptelas".

Y Angela Walvey pone a Ximo Puig en su sitio. "Asusta tanta madrileñofobia, los ataques zafios y aviesos, descarados, a los habitantes de una comunidad que ya paga demasiados peajes en el coste de la vida en comparación con casi todas las demás, y que a pesar de ello es capaz de mantener un dinamismo económico, cultural y vital digno de respeto".

"Madrid hoy atrae población y talento porque es cosmopolita, guapa, moderna, trabajadora, chulapa, canalla pero acogedora (en todo, excepto en el coste de la vida)…, porque no le pregunta a nadie de dónde viene ni quién es. Porque abre los brazos al recién llegado, no lo atosiga, adopta sin prejuicios al forastero, no lo amedrenta con trasnochadas imposiciones lingüísticas o ideológicas sino que incorpora usos, costumbres, culturas, avances…, de cualquier parte de España y del mundo". Y al que le pique, que se rasque.

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