JxCat alerta del efecto "anestésico" para el independentismo de las negociaciones con el Gobierno

El indultado Rull teme que el diálogo se convierta en "una especie de anestésico para el proyecto de liberación nacional".

Pablo Planas (Barcelona)

En Junts per Catalunya (JxCat) abogan por el descarrilamiento de las conversaciones entre el Gobierno y el Govern de la Generalidad. Son escépticos y alertan ante un posible abrazo de oso del Ejecutivo de Sánchez. Tanto sus principales dirigentes como sus extensiones mediáticas subrayan que los dos acuerdos alcanzados por el momento implicarían retrasar la independencia de Cataluña hasta 2030, fecha de celebración de los Juegos de Invierno y año en el que deberían estar culminadas las obras de ampliación del Aeropuerto de El Prat.

Les incomoda el calendario y el carácter nada identitario, alegan, de ambos proyectos. La última voz en sumarse al coro de los críticos ha sido la del indultado Josep Rull, quien ha alertado de que la mesa de negociación que debe reunir el próximo septiembre a Pere Aragonès y Pedro Sánchez se convierta en "una especie de anestésico para el proyecto de liberación nacional".

Rull dice ser partidario de cumplir el acuerdo con ERC en el que se da una oportunidad de dos años al diálogo con el Gobierno siempre que los objetivos a conseguir sean la amnistía y la autodeterminación. Añade, no obstante, que es muy escéptico sobe los frutos de ese diálogo, que hay un elevado riesgo de que paralice el impulso independentista y que ERC y JxCat deberían arbitrar una respuesta conjunto ante el seguro colapso final de las conversaciones.

La urgencia para el sector mayoritario de JxCat es evitar que los contactos con el Gobierno, la negociación de traspasos e inversiones se conviertan en una supuesta normalidad política que haga pasar página del objetivo de lograr la independencia.

Ese "riesgo" no es percibido como tal por ERC, que teme más la deslealtad de sus socios. Así, Laura Vilagrà, la consejera de Presidencia y mano derecha de Aragonès en el gobierno catalán, ha asegurado que los neoconvergentes no muestran la "actitud adecuada" y que debilitan al Govern. Según Vilagrà, las prevenciones de JxCat son como dar por perdido un partido cuando todavía no se ha jugado.

Mientras tanto, la Assemblea Nacional Catalana (ANC) prepara un 11 de septiembre entre cuyos objetivos está presionar a los partidos separatistas para que no se olviden de lo que llaman "mandato del 1-O" y de que el objetivo es la independencia.

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