La juez archiva la denuncia por las cartas amenazantes contra Marlaska, Iglesias y la directora de la Guardia Civil

La magistrada adopta esta decisión porque de la investigación no se derivan datos para la identificación de las personas responsables.

Miguel Ángel Pérez

La titular del Juzgado de Instrucción nº 3 de Madrid, María Isabel Durantez, ha acordado el sobreseimiento provisional de las denuncias seguidas por el delito de amenazas contra la directora general de la Guardia Civil, María Gámez; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y el exvicepresidente del Gobierno y exlíder de Podemos, Pablo Iglesias. La magistrada adopta esta decisión porque de las gestiones llevadas a cabo durante la investigación no se derivan datos para la identificación de las personas responsables.

El Juzgado de Instrucción nº 3 de Madrid conoció en un principio de la denuncia por la supuesta carta amenazante recibida por Pablo Iglesias y, con posterioridad, de las causas abiertas en los juzgados 52 y 57, relativas a las del ministro del Interior y la directora de la Guardia Civil, al ser la suya la más antigua.

Además, en este mismo juzgado se acumuló también la causa iniciada en Instrucción 34 en base a una querella de Vox como acción popular. Con posterioridad, el 34 se inhibió a favor del juzgado de Instrucción nº 3 por tratarse de los mismos hechos.

Pablo Iglesias denunció el envío de una carta con balas que también habrían recibido el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, y la directora de la Guardia Civil, María Gámez. Después, llegó la carta de Reyes Maroto con una navaja en su interior que ella misma exhibió ante los medios con una fotografía ampliada.

Las gestiones de Correos

Tras haber realizado una investigación interna, Correos culpó a la empresa subcontratada responsable de la calificación y escaneo de la correspondencia de lo sucedido. Una empresa a la que notificaba la apertura de un expediente por lo que está tipificado como un "incumplimiento muy grave" y el apercibimiento "más severo", por "el daño a la imagen, al prestigio y al buen nombre" de Correos.

Al mismo tiempo la empresa pública exigió la "retirada inmediata" del servicio del vigilante de seguridad que no detectó en el escáner las tres misivas con proyectiles. En un escrito señalaba que había recuperado las imágenes grabadas en sus equipos de inspección, instalados en el Centro de Tratamiento Automatizado de Madrid en el distrito de Vallecas, y que se había comprobado que los tres sobres anteriormente citados fueron matasellados e inspeccionados el día 19 de abril a las 17:48 horas, sin que el operador de servicio fuera capaz de detectarlos.

A continuación