La realidad paralela del ministro Castells: es "injusto" que los jóvenes sigan encerrados en casa

Para el ministro de Universidades la solución es vacunar a los universitarios y adolescentes y no "discursearlos".

LD/Agencias

El ministro de Universidades, Manuel Castells, considera "poco realista" e "injusto" que los jóvenes sigan encerrados en casa y no hagan fiestas de final de curso, como se ha visto en las últimas semanas. "La solución es vacunar a los jóvenes, no discursear a los jóvenes, que ya han sido bastante razonables", ha asegurado el ministro en una entrevista con Europa Press.

"Cuando veo en El Born de Barcelona las aglomeraciones que hay, el desmadre de bebida en las calles y todo... pues sí, me choca, aunque no me sorprende", admite Castells, que afirma que la palabra "criminalizar" no es la "correcta" para referirse a los jóvenes y a su comportamiento de las últimas semanas.

De hecho, apunta que "la idea de la irresponsabilidad de los jóvenes es injusta", pues según ha manifestado, los universitarios y adolescentes "llevan un año y medio aguantando, encerrados en casa, trabajando online, pasando sus cursos y exámenes".

En este sentido, ha deslizado la responsabilidad a las decisiones de las autoridades sanitarias: "Que yo sepa, no ha habido grandes disturbios y grandes protestas ni nada, pero claro, si en un momento decimos que se puede salir, que se puede volver a abrir el ocio nocturno, que se puede ir sin mascarilla, que no hay estado de alarma...".

Para el ministro, "un joven por definición, busca expansión, libertad, experiencia, experimentación", por tanto, considera "totalmente lógico lo que ha pasado". Pero precisa: "¿Desaconsejable? Sí". Y califica de "lamentable" que se hayan producido aglomeraciones de jóvenes en las calles.

Si bien Castells alega que "la quinta ola no es lo mismo que las otras porque son los jóvenes el centro" de la misma, "no tiene las mismas consecuencias de letalidad o saturación de UCI", sí advierte de que estos "pueden contagiar, y contagian a gente mayor", lo cual "sí tiene consecuencias". "Y algún que otro joven también muere y se pone enfermo gravemente", añade. En cualquier caso, el ministro llama a mantener la "prudencia".

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