La "cumbre" en la cárcel de JxCat y ERC, cuatro horas de cara a la galería

Los dos partidos emiten una nota plagada de vaguedades en la que prometen "continuar trabajando" para lograr un gobierno de coalición.

Pablo Planas (Barcelona)

Reunión "muy positiva" en la que "se ha abordado por primera vez la estructura del Govern y se han repasado también otros temas pendientes de cerrar". ERC y Junts per Catalunya (JxCat) pactaron anoche la emisión de una nota conjunta plagada de vaguedades para esconder que las negociaciones no avanzan al ritmo necesario para estar cerradas antes de la fecha tope, el 26 de mayo, frontera que marca la repetición de las elecciones.

"Los dos partidos también se han conjurado para continuar trabajando para hacer un gobierno independentista liderado por Pere Aragonès que dé respuesta al mandato electoral del 52% de los votos". Esa frase que cierra el comunicado conjunto es a la que se aferran los partidarios del acuerdo de ambos partidos para mantener las esperanzas en unas negociaciones encalladas nada más conocerse los resultados electorales.

Han pasado más de dos meses de los comicios y falta menos de uno para que se tengan que repetir y JxCat sigue sin dar su brazo a torcer en lo relativo al papel "institucional" del prófugo Puigdemont, a las funciones del Consell per la República y al reparto de consejerías. En ERC consideran que JxCat no puede renunciar a la red de altos cargos que le proporciona mantenerse en el Govern y en JxCat creen que ERC acabará por ceder a sus pretensiones para poder investir a Pere Aragonès.

La reunión en la cárcel tuvo como protagonistas al preso Jordi Sànchez, secretario general de JxCat, Elsa Artadi y Josep Rius por la parte neoconvergente y al propio Aragonès, Oriol Junqueras y el procesado Josep Maria Jové por la de ERC y se llevó a cabo en una sala de vis a vis sin mamparas de protección. El director de la cárcel recibió a los ilustres visitantes (Aragonés es en la actualidad el presidente en funciones aunque en JxCat y ERC pactaran que se quedara como vicepresidente tras la inhabilitación de Torra) a las puertas del establecimiento penitenciario. El encuentro duró cuatro horas, de cinco de la tarde a nueve de la noche.

No parecer culpables

Fuentes de ambos partidos tratan de vender una botella medio llena con expresiones como "tender puentes", "desbrozar el acuerdo", "desencallar temas" y "cerrar carpetas", pero lo cierto es que todo está abierto, más o menos como el primer día salvo en lo relativo a la creación de cinco comisiones para vigilar en el futuro el pacto si es que hay pacto. Por lo demás, tanto en ERC como en JxCat tratan de evitar que se les señale como culpables de las dilaciones y del espectáculo bochornoso que están protagonizando ambas formaciones.

Se da por descontado que no habrá acuerdo antes del 1 de mayo, fecha que citó Pere Aragonès a modo de tímido ultimátum. También dijo el aspirante de ERC que se plantearían otras opciones, como la de gobernar en minoría, pero añadió acto seguido que para tal operación contaban con JxCat, nunca con los socialistas. Siguen los contactos. Dicen que son diarios y constantes, pero no se constata ningún avance. Las apuestas siguen insistiendo en que al final habrá acuerdo, pero será sobre la campaña, a horas de que venza el plazo el 26 de mayo.

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