Margarita Robles cesa al jefe de la Sanidad Militar tres meses después de la crisis de las vacunas

Nombra un sustituto temporal. Será la primera vez que un farmacéutico y no un médico esté al frente de la Inspección General de Sanidad Militar.

J. Arias Borque

El proceso de vacunación interno de las Fuerzas Armadas provocó un terremoto interno que obligó a marcharse al entonces Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) y hacer retoques en la cúpula militar. Tres meses después de aquella polémica, cuando todo parecía cerrado y las aguas parecían calmadas, ha habido un nuevo coletazo. El máximo responsable de la Sanidad Militar ha sido cesado.

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la destitución del general de División médico Antonio Ramón Conde Ortiz, que ni siquiera llevaba dos años en el cargo, puesto que la propia Margarita Robles le puso al frente de la Inspección General de Sanidad Militar (INGESAN) en el mes de mayo de 2019. Él fue el responsable de elaborar el protocolo de vacunación, siempre bajo el control político de la subsecretaria de Defensa, Amparo Valcarce.

El puesto recaerá ahora en el general de Brigada Juan José Sánchez Ramos, que venía siendo el Subdirector General de Apoyo y Ordenación Farmacéutica, aunque de forma transitoria, ya que queda "comisión de servicios". Estará por ver si es confirmado dentro de un tiempo para ocupar el puesto de forma definitiva o se opta por otra persona. Eso sí, será la primera vez que hay un farmacéutico al frente de la Sanidad Militar, según explican fuentes militares.

El Ministerio de Defensa no ha querido relacionar directamente esta decisión con la polémica de hace tres meses, pero no había otros motivos para el cese. Un portavoz del departamento de Robles ha explicado que "con este cambio, queremos abrir una nueva etapa, con proyección de futuro, dando un impulso a la innovación, vinculada a la Farmacia Militar y al trabajo de la Sanidad Militar en el ámbito de la Unión Europea".

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