La "angustia" se apodera de la izquierda: los votos de Cs se van a Ayuso

Continúa el desbarajuste de la vacunación y la campaña madrileña sigue su curso. Ya solo quedan 15 días.

Pilar Díez

El Mundo

"Pablo Casado traslada al PP en todas las autonomías que copien el 'modelo Ayuso'". A Feijóo y Mañueco les habrá dado un ataque, ellos, que se consideran tan superiores a Ayuso. Cuenta Juanma Lamet que "a Pablo Casado la suerte se la está cambiando Isabel Díaz Ayuso. Alrededor de la presidenta madrileña el PP ha construido una euforia casi identitaria, un orgullo de pertenencia que ha resucitado el ánimo ganador de los populares". Eso está bien, Casado, eso está bien, un poco de sangre en las venas que no uses solo para atacar a Abascal.

Rafa Latorre comenta la campaña insólita de Gabilondo prometiendo que va a hacer lo mismo que Ayuso. "Cuando Ángel Gabilondo llevaba media hora en la pantalla explicando todo lo que no va a hacer si resulta elegido, el espectador empezó a preguntarse qué estaba pidiendo, si el voto o clemencia". "Entre lo que anunció que no va a hacer, Gabilondo añadió que no cerrará el hospital Zendal y el espectador empezó a barruntarse si acaso, más que un candidato del PSOE, no sería éste el mejor sustituto en la lista del PP para el caído Toni Cantó". Arrepentidos los quiere el señor.

Mientras, "nuevo bandazo en la vacunación: espaciar las dosis por la escasez". Dice el editorial que en la campaña de vacunación "lo que ha predominado en Sánchez y su equipo ha sido la soberbia. En sus sucesivas y cargantes alocuciones televisivas, Sánchez ha presumido de un plan de vacunación seguro, rápido y efectivo que, como se podía prever con facilidad, ni remotamente se ha cumplido". Ya se sabe, palabra de Sánchez.

El País

Carlos Cué nos cuenta que "la izquierda se angustia ante la amenaza de desaparición del centro". Después del esfuerzo que ha hecho Sánchez para gobernar con Cs en lugar de con Podemos, Bildu, ERC y todo lo más ultra del Parlamento y ahora va y desaparece. El periodista más sanchista nos vende incluso que pactar con Ciudadanos "era el escenario soñado en la Moncloa", pero al final le moló mucho más la pesadilla de Podemos. Parece que el virus de la mentira que afecta a Sánchez ha contagiado a sus terminales mediáticas.

Cuentos aparte, lo que pasa al PSOE es que está de los nervios con las elecciones en Madrid. "Todo giraba en torno a los 625.039 votos de Cs en 2019. Bastaba con que una pequeña parte se fuera al PSOE para dar el vuelco. O incluso con que se quedara en casa. Bastaba con que no se fuera al PP o a Vox, y había partido. Pero los datos que les llegan están hundiendo las expectativas. Todo ese voto se va directamente al PP. El fenómeno es difícil de explicar". ¿Difícil de explicar? Yo te lo explico, Cué, hombre. En las elecciones de Madrid lo que se juega es que Iglesias entre en el gobierno de Madrid, porque si gana el PSOE ya nos dejó claro Sánchez que nos meterá a Podemos hasta el hígado. Y eso no lo va a permitir ningún exvotante de Cs. Y además, no se vota al PP, se vota a Ayuso, a la que habéis elevado a los altares desde medios como El País con los continuos ataques con tintes machistas. Y que, por cierto, es la única que propone algo distinto que no sea cerrar, prohibir, encerrar y arruinar.

El caso es que él mismo reconoce que "a los socialistas, de hecho, no les preocupa perder algunos escaños por un reparto distinto dentro del bloque de izquierdas, siempre que eso sea a cambio de sumar la mayoría absoluta". O sea, PSOE, Podemos y Más Podemos. ¿Y todavía te preguntas por qué se agrupa el voto en torno a Ayuso?

Y mientras, Gabilondo haciendo campaña a muertazo limpio. "Gabilondo denuncia que la mortalidad en Madrid es "un 59% superior a la media nacional". Eso fue el año pasado, Gabilondo, cuando el gobierno lanzó sobre Madrid una bomba vírica el 8-M, cargándose a miles de personas. Y además es mentira, el propio equipo de Gabilondo ha explicado a LD que los cadáveres con los que juega el candidato socialista responde a la "tasa de mortalidad por cualquier causa y no únicamente a la relacionada por el coronavirus". O sea, que al señor serio lo mismo le da un muerto por covid que por un infarto, oiga, es un muerto y me sirve para lanzárselo a Ayudo a la cara. Cuánta moderación.

ABC

Entrevista a Casado, que está como unas pascuas. "Cuando, el 4 de mayo, Ayuso barra, Casado recogerá los frutos para seguir ocupándose de ‘su’ proyecto, capaz de dotar de identidad a un partido sin marca durante años, al que en cualquier caso le sobra aún un punto de almidón", dice Isaac Blasco. "El PP está recuperando identidad, pulso y presencia, lo cual es malo para el PSOE y, por tanto, bueno para España", dice el editorial.

También Isabel San Sebastián saca el champán antes de tiempo. "El PSOE ha entrado en barrena", "el declive del presidente Frankenstein es cada día más patente" y "se manifestará en toda su crudeza cuando se abran las urnas de Madrid".

"Porque salvo imprevisto o tragedia de última hora (todos tenemos en mente lo sucedido en 2004), Isabel Díaz Ayuso arrollará a su rival en estas elecciones, que no es el pobre Ángel Gabilondo ni tampoco Pablo Iglesias, obligado a dejar la Vicepresidencia en un intento desesperado de impedir la desaparición de sus siglas, sino Pedro Sánchez". ¿Lo sucedido en 2004? Se me ha puesto la carne de gallina.

"El desenlace del combate que enfrenta a Sánchez con Ayuso resultará determinante para el futuro de la nación. Todas las encuestas auguran que Madrid empezará a cavar la tumba política de Sánchez, aunque para lograrlo es imprescindible que nadie se quede en casa. Si el centro-derecha se confía en exceso, será su propio epitafio lo que rubricará ese escrutinio". Crucen los dedos, pongan una velita a la virgen, incluso hagan vudú, lo que tengan más a mano.

La Razón

"Casado se ve en Moncloa y pone al PP en campaña tras el 4-M". Casado, no te dispares. Pasito a pasito se hace el caminito, lo primero es Madrid. Y es que cuenta Carmen Morodo que "en Génova, en la reunión interna de ayer, el centro de atención fue el informe de García Egea que avala que, del análisis de las encuestas, se desprende que el PP está prácticamente en empate técnico con el PSOE". ¿Un informe de García Egea? ¿Y eso fue lo que provocó el entusiasmo de Casado? Mejor dejar a los de Génova, están más perdido que el barco del arroz.

"Podemos esconde a Pablo Iglesias de su cartel electoral". Eso es imposible. Podemos es el negocio familiar de Pablo y su mujer, sin ellos no hay Podemos.

Dice Marhuenda que "en esta campaña Iglesias se ha convertido en una máquina de hacer titulares y generar polémicas artificiales, pero ha perdido su credibilidad mostrándose como un populista radical e incoherente entre lo que decía y lo que finalmente ha hecho". Pero Marhuenda, ¿dónde has estado metido? Iglesias siempre se ha mostrado como un radical, un personaje violento y agresivo, una amenaza para la democracia. Intenta asustar con Vox sin percatarse de que el que da verdadero miedo es él. Pero hay que enterrarle el 4 de mayo, no antes.

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