El alcalde de Palma paraliza los cambios en el callejero que vinculaban a tres almirantes del siglo XIX con Franco

Tras el ridículo ha pedido al Govern balear que revise el censo que planteaba el cambio de nombre de doce calles de Palma de Mallorca.

Libertad Digital

El alcalde de Palma, José Hila, ha paralizado este viernes el cambio del nombre de siete calles de la ciudad por su supuesta simbología franquista y ha solicitado una reunión urgente con el Govern para tratar de aclarar si el listado del censo de símbolos de la dictadura es correcto.

Esta decisión saltó a la prensa nacional después de conocerse que entre esos nombres estaban los de los almirantes Cosme Damián Churruca, Federico Gravinia y Pascual Cervera y Topete. Churruca luchó en la batalla de Trafalgar y murió en 1805; Gravina también falleció meses después de esa misma batalla por las heridas sufridas y el almirante Pascual Cervera y Topete participó en la guerra de Cuba y murió en 1909.

El ridículo fue total y de él también se habló en redes sociales donde personas como el escritor Arturo Pérez Reverte reprocharon al alcalde socialista José Hila su decisión.

Y es que además, según publicó ABC, el Censo de Simbología Franquista en el que se ha basado el Ayuntamiento costó al Govern balear la suma de 14.980 euros.

A través de un escrito, el responsable municipal ha pedido a la comisión de expertos del Govern que revise el censo elaborado hace un año y que planteaba el cambio de nombre de doce calles de la capital balear por su relación con el franquismo, ha explicado Hila en declaraciones a los medios.

"Han salido informaciones que ponen en duda estos cambios", ha dicho el alcalde socialista en declaraciones recogidas por Efe, en referencia a la polémica suscitada por la intención de modificar el nombre de la plaza Almirante Churruca, las calles Almirante Gravina y Almirante Cervera, así como la calle Gabriel Rabassa y la calle Toledo. Ha reconocido que, ante estas situaciones, "lo mejor es parar y revisar" porque "no siempre se tiene la razón" y si se ha cometido un error hay que rectificar.

El alcalde ha puntualizado que su equipo de gobierno actuó "de buena fe" pensando que los cambios sugeridos por la comisión autonómica eran correctos, atendiendo a la Ley de Memoria Democrática aprobada por el Parlamento balear en 2018 y porque "nadie presentó alegaciones".

Tras la revisión del censo que Hila ha solicitado al Govern, que deberá incluir los informes que justifiquen los posibles cambios, el consistorio se acogerá a los cambios que se establezcan.

El alcalde ha indicado que su equipo presumió la veracidad del documento presentado por la comisión autonómica, y ha añadido que si los expertos se equivocaron se volverá a instalar las placas retiradas durante esta semana, que son las de la avenida Joan March, las de las dedicadas a los almirantes Churruca, Gravina y Cervera, y las de Brunete y Alfambra.

Hila también ha remitido un escrito a la comisión de toponimia para que aumente el nombre de mujeres en sus propuestas de cambio de nombres y plazas en la ciudad, ya que "aún quedan muchas por cambiar", y ha incidido en que Cort "defiende la igualdad".

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