Los insultos machistas contra Ayuso se extienden a 'El Mundo': su propuesta "es un vermú de grifo"

La agonía de Ciudadanos se prolonga mientras se prepara la batalla de Madrid con desquiciados ataques a Ayuso no solo desde la izquierda.

Pilar Díez

El Mundo

Comienza la desbandada en Ciudadanos. "Fran Hervías deja Ciudadanos: "Me sumo al PP, el único proyecto que puede ganar a Pedro Sánchez". Artículo de Marcos de Quinto: "Hasta aquí el silencio". "El ex diputado Marcos de Quinto señala que los verdaderos tránsfugas son la cúpula de Ciudadanos por girar hacia la socialdemocracia y agarrarse a la tabla de salvación del sanchismo".

En su artículo semanal, Francisco Rosell está convencido de que "sin el órdago de Díaz Ayuso, con una dirección catatónica y en estado de shock desde hace meses, con una militancia desconcertada y desanimada, es posible que el PP hubiera contemplado la irreversibilidad de los hechos como vacas mirando pasar el tren y no hubiera hecho fracasar la intentona murciana".

"Poniendo en solfa sus pactos autonómicos y locales con el PP tras las elecciones de mayo de 2019, Cs se abrazaba como un náufrago a un PSOE sin romper éste su alianza Frankenstein ni tener la menor intención de hacerlo. Arrimadas se sumaba a este pretendido golpe de gracia a una eventual alternativa de centroderecha aprovechando el desconcierto de una formación que, de un tiempo a esta parte, es una veleta carente de un firme punto de apoyo sobre el que girar sin desbaratarse". Ay, Arrimadas, qué error, qué enorme error.

Pero no todos en este periódico comparten la opinión del director. Es más, se producen ataques a Ayuso que perfectamente encajarían en El País.

Lucía Méndez, por supuesto, que carga contra la "inopinada" convocatoria electoral en Madrid. ¿Hubiera preferido Lucía que fuera derrocada con una moción de censura? Apuesto a que sí.

"Dirigentes socialistas se lamentan de que la inestabilidad no es buena para el Gobierno en un momento tan delicado, con la vacunación en marcha y cuando todos los esfuerzos deberían centrarse en la gestión de las ayudas europeas". Qué narices tienen algunos. ¿Quién protagonizó la moción de Murcia, Lucía? ¿Díaz Ayuso? Que se lamentan de la inestabilidad desatada por ellos mismos, dice, de lo que se lamentan es de que les haya salido el tiro por la culata, no nos tomes por tontos.

Pero "la batalla no ha terminado. Las elecciones en Madrid son un riesgo para el PSOE, pero Díaz Ayuso moviliza tanto a la derecha a favor, como a la izquierda en contra. El resultado no está escrito", le dicen los sociatas. Claro que no, por eso es incomprensible el intento desquiciado del PSOE de no dejar votar a la gente.

Francisco Pascual se une a la campaña mediática contra Ayuso al estilo de El País. Con insultos fuera de lugar y descalificaciones gruesas más dignas de un panfleto sanchista.

"Ayuso sin Sánchez es más bien poca cosa. Su programa empieza y acaba con un único punto: hacer justo lo contrario que él. Si Sánchez impulsó una política del todo vale para frenar a la ultraderecha, Ayuso la ha adaptado a un todo vale para frenar al sanchismo. Temeridades sanitarias incluidas. Si la propuesta optimista del líder del PSOE es la "moral de victoria", la de su antagonista es un vermú de grifo". Mira, eso es nuevo. Creo que borracha todavía no la había llamado nadie.

"Ayuso es una nacionalista que dice combatir a los nacionalismos. Y su populismo antipopulista raya la insubordinación institucional, como cuando impide a una ministra del Gobierno acceder a un colegio por ser de Podemos". Que impide a Irene Montero aleccionar niños, más bien. Seguro que si prohibieran a Abascal dar una charla en un cole, este columnista lo aplaudiría con entusiasmo. Ayuso es "un personaje contradictorio que se crece con la caricaturización a la que le somete la izquierda y a la que adora o detesta la calle". Lo que está claro es que Francisco Pascual es de los que la detestan.

Emilia Landaluce hace de rabiar a su compañero. "Los ataques de la izquierda no funcionan con la reina Ayuso". "El mes y medio que queda para las elecciones será el más duro para Ayuso. La izquierda no perdonará que Madrid vaya camino de doblegar el virus sin perderse la vida. (Ese es el gran mérito de Ayuso). La campaña será brutal. Pero eso no tendrá ningún efecto en los votantes de centroderecha". Contra Ayuso se ha dicho y hecho de todo, hasta sabotear un hospital, está más que acostumbrada.

"La izquierda no aguanta a Ayuso. Por eso tienen más de 40 formas de llamarla tonta". Y cosas peores. Lo mejor es que ella se lo pasa por el forro. Habla chucho que no te escucho.

El País

"Batalla decisiva en el centroderecha". Con El País nos vamos a divertir. Si es alérgico al insulto de brocha gorda o al machismo, recomiendo no leerlo en los próximos meses.

"Pablo Casado se juega su futuro político e hipoteca el del PP nacional al intento de jaque mate de Isabel Díaz Ayuso a Pedro Sánchez en Madrid". El intento de jaque mate fue el que planeaba darle Pedro Sánchez a ella. Si no, ¿a qué viene ese inmenso cabreo que no cesa? La estrategia del periódico más cercano al sanchismo es clara. Poner a Casado por enésima vez en la tesitura de renegar de Ayuso (en otras ocasiones era Vox) o llamarle ultra, crispador, extrema derechista, y así. Lo han hecho tantas veces, que ya resultan cansinos.

Javier Casqueiro ha preguntado a peperos, ya sabemos más o menos a cuales. "Muchos de ellos aconsejan a Casado que no se deje engañar por el peculiar ambiente político madrileño y apuestan por que, aun en el caso de que Ayuso fagocite todos los votos y escaños de Ciudadanos, el PP no caiga en la tentación de gobernar en la Puerta del Sol con la extrema derecha de Vox". Y dale molinos.

Querido Pablo, cuando alguien te hable de la tentación de Vox, no olvides nunca recordar, todos los días, a todas horas, que Sánchez gobierna con la extrema izquierda podemita, con Bildu, golpistas catalanes y extremistas de todo pelaje, con todo aquel que quiera cargarse la Constitución y la propia democracia.

Soledad Gallego dice que "se mire como se mire, las elecciones anticipadas en la Comunidad de Madrid no tienen nada que ver con las necesidades inmediatas de sus ciudadanos, sino con las de su presidenta, Isabel Díaz Ayuso, y el Partido Popular". No, se mire como se mire. las elecciones no se hubieran convocado sin la moción de Sánchez en Murcia. Menudo irresponsable el presidente. En lugar de dejarse la piel en vacunar a la gente, se dedica a trapicheos políticos.

"El tremendo movimiento desencadenado por Díaz Ayuso en Madrid, con el acuerdo de Pablo Casado, se presenta como una maniobra defensiva por lo ocurrido en Murcia, pero es difícil creer que en Madrid fuera a producirse algo semejante", dice. Se ve que doña Soledad no lee su propio periódico. El viernes Manuel Viejo detalló cómo la izquierda fraguó la moción de censura. Miriam Muro y otros periodistas han contado cómo Aguado no dijo que no cuando se le preguntó si en Madrid podía suceder lo que en Murcia. E incluso que Arrimadas estaba preparando la operación hace un mes.

Carlos Cué, en su realidad paralela dentro de los muros de Moncloa. "En algunos sectores tanto del PSOE como de Unidas Podemos se habla de una cierta ingenuidad de quien diseñó la operación, por no haber contado con la posibilidad de una respuesta tan agresiva del PP, no solo por el caso murciano sino también por la consecuencia directa: el adelanto de las elecciones en Madrid. Pero en la cúpula del PSOE contestan que no se les puede culpar por haber intentado cambiar el Gobierno de Murcia después de haber ganado las elecciones en 2019, y aseguran que ellos lo han hecho con un método legítimo como la moción de censura y sin tránsfugas, acordando con la dirección nacional". Para orinar y no echar gota. O jartarse de reír.

Ahora resulta que los socialistas se quejan de no poder gobernar aunque sea la lista más votada por culpa de los pactos. ¡Pero si son los que inventaron los pactos de perdedores! Han hecho alianzas en todos los sitios para impedir gobernar al PP aunque ganara. No me voy a ir muy atrás en la historia, aunque pudiera. Baste mencionar el caso de Andalucía cuando ganó Arenas y Susana Díez le arrebató la presidencia al pactar con IU. O Navarra más recientemente, donde ganó Navarra Suma, pero gobierna la socialista Chivite tras pactar con Bildu. Y así hasta la eternidad. En cuanto a lo de los trásfugas, pueden repetirlo hasta cansarse, que no cuela. Tránsfugas eran los diputados que iban a pasarse a la banda de Sánchez.

Pero pese al cabreo, la izquierda está superilusionada con las elecciones en Madrid. "La izquierda —explican— no tiene Madrid, y le dan la posibilidad de recuperarlo tras 26 años. No es algo imposible". Claro que no, así que a ver si se dejan de triquiñuelas jurídicas y mociones ilegales y se comportan como demócratas.

ABC

"Varios diputados no quieren concurrir con Ignacio Aguado porque puede dañar su reputación".

Luis Ventoso se pregunta a qué viene este odio desatado a Ayuso. "El periódico proclive al PSOE, que suele expresarse de manera sosegada, la ha llamado esta semana en sus editoriales trumpista, ultraliberal y hasta supremacista madrileña (una coña, cuando tenemos ahí a Sánchez aliado con manifiestos xenófobos sin una sola crítica del ‘progresismo’)". ¿Y eso te escandaliza, Luis? Eso es lo menos que han dicho de ella, esta semana, la anterior, la anterior de la anterior. La han atacado hasta por ser mujer, tonta, loca… ¡Pero sí hasta están intentando negarle sus competencias legales de convocar elecciones! Te asustas por nada, hijo.

"¿Por qué suscita Ayuso tal odio? Al margen del innegable tufo machista de ciertos latiguillos contra ella, la razón por la que se les atraganta es que se ha atrevido a confrontar el mito de la superioridad moral de la izquierda. No intenta ser políticamente correcta" y "se muestra convencida de que su visión liberal es más parecida a la realidad y los anhelos de las personas de carne y hueso. Y eso en esta España supone una audacia intolerable". Y encima aguanta sus insultos sin inmutarse ni echarse a temblar. Intolerable.

Hoy se cumple un año del estado de alarma. "La excepcionalidad del estado de alarma ha sido utilizada de forma abusiva y arbitraria por parte del Gobierno para colonizar el espacio público a capricho y para hurtar al Parlamento muchas de sus funciones de control a su gestión", dice el editorial.

"Sánchez querrá repetir la operación, hurtar cualquier debate público y recurrir a sus socios de legislatura para imponer más meses. Conviene preguntarse si su frívola costumbre de gobernar por decreto no será la causa última de prorrogar el estado de alarma hasta que quiera. La conclusión es que Sánchez solo se desenvuelve bien en un régimen de restricción de libertades". Y ojo a cómo utilizará el estado de alarma para manipular las elecciones en Madrid. Con este mal bicho hay que estar siempre alerta.

La Razón

"Sánchez remodelará el Gobierno con el 70% de la población vacunada". Para entonces habrá acabado la legislatura. Y lo mismo hasta el virus.

También dedica el editorial al aniversario del estado de alarma. "La sociedad española está exhausta, con sus derechos ciudadanos limitados, atónita ante la sucesión de crisis políticas ajenas a sus necesidades más perentorias y con el temor, bien fundado, por otra parte, a una prolongación de la crisis económica que termine con las esperanzas de una pronta recuperación". "Frente a los eslóganes con los que nos bombardeó el Gobierno, ni hemos salido más fuertes de la emergencia ni más unidos". Mas bien al contrario, con este Gobierno la unidad es imposible.

Marhuenda está como unas pascuas. "La izquierda política y mediática intenta justificar el desastre de Murcia con la excusa de los tres tránsfugas de Ciudadanos, cuando la realidad es estrictamente la contraria". Es la pataleta, éso no se lo creen ni los propios socialistas, por mucho que lo repitan.

"Ciudadanos ha caído con el fracaso de Murcia. Ha sido su último estertor. La dignidad de los tres diputados que se han incorporado al gobierno de Miras ha impedido que triunfara una maniobra organizada en la oscuridad de los despachos de la Moncloa y Ferraz". La dignidad o lo que sea, el caso es que le han dado a la banda de Sánchez un poco de su propia medicina.

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