En marcha el plan para echar a Pablo Iglesias y que el PP facilite soporte al PSOE

40 años del 23-F sin su protagonista. La prensa marea la perdiz con el reparto de jueces.

Pilar Díez

El Mundo

"Pablo Casado promete vetar en el CGPJ a cualquier vocal vinculado a Podemos". ¿Pero no habían dicho ya que Podemos quedaba fuera, que luego fue desmentido por Ábalos y por Echenique en plan chufla?

Pero hoy es el aniversario del 23-F, 40 añitos nada más y nada menos, cómo pasa el tiempo. Los políticos que mandan hoy estaban entonces jugando a pelota.

"Los socios de Pedro Sánchez se niegan a conmemorar el 23-F con Felipe VI". Mira qué suerte ha tenido Felipe, se ha librado de tener que saludar a esa gentuza.

Dice el editorial que "conmemorar el día en que la democracia se impuso al golpismo solo tiene sentido si ayuda a renovar el compromiso de los distintos actores políticos y de la sociedad civil con el sistema del 78 que, hoy como ayer, los extremismos ideológicos y la intolerancia independentista buscan demoler". Y no tiene ninguna pinta, así que no sé para qué lo celebramos.

Rafa Latorre deja claro quién es el principal culpable de que ese compromiso no sea posible. "Cuando Pedro Sánchez formó un gobierno con Podemos, sabía que el precio a pagar era el de la erosión de la democracia. La función biológica de Pablo Iglesias en el Estado es la de la carcoma: de este pasado, del presente y, en consecuencia, del futuro. Sánchez pagó el precio del poder con el patrimonio de todos". Como no nos libremos pronto de Iglesias, de la democracia que hemos conocido no van a quedar ni las raspas.

El País

"El veto del PP a jueces progresistas, último escollo para renovar el Poder Judicial". "Los populares rechazan nombres como De Prada o Rosell", que son jueces podemitas, no progresistas. "El PP aseguró este lunes que el PSOE ha aceptado dejar fuera a Unidas Podemos del Consejo General del Poder Judicial, pero tanto el PSOE como el grupo de Pablo Iglesias lo desmintieron".

Típico jueguecito de marear la perdiz. Tampoco es que a la gente le interese mucho el tema, la verdad, pero vamos, siempre es curioso ver en qué quedan los retos de Casado a Sánchez.

El emérito esta de suerte hoy en el País con lo del 23-F. En lugar de darle aire a sus corruptelas destaca su papel en el golpe de Estado. "El rey Juan Carlos supo que su lugar estaba del lado de la Constitución y puso cuantos mecanismos estaban al alcance de su mano para garantizar su pervivencia". Lo mismo Juan Carlos debería haber vuelto hoy, aprovechando el efecto 23F. ¿Cómo no se le ha ocurrido a Iván Redondo?

"Lamentablemente, varios partidos se ausentarán del acto conmemorativo. Cuesta entender las razones por las que se declina participar en el recuerdo de la victoria colectiva de los demócratas frente al golpismo brutal". Pues es bastante fácil de entender. Esos partidos no son democráticos, fomentan la violencia y la división, persiguen al que piensa diferente, no respetan las reglas democráticas, se saltan la ley, atacan la libertad de prensa, propugnan una dictadura. En cualquier país normal estarían ilegalizados.

Tal vez embriagados por el espíritu de fraternidad del fracaso del golpe, hasta tratan bien al PP. David Trueba aplaude a Casado por lo de mudarse de Génova. "No es la decisión más eficiente ni definitiva, pero es un primer paso de proporciones considerables". "Pablo Casado se erige en el primer jefe relevante del partido que reconoce la gravedad de las sospechas y que toma alguna medida para granjearse el perdón de sus votantes con conciencia". Incluso reconoce el derecho a la vida de la derecha .

"El PP debería dejar la trinchera y presentarse como lo que es, la alternativa de gobierno cuando oscile el péndulo electoral. Para ese fin, quizá sería bueno estudiar la confluencia con Ciudadanos. A la derecha nada le da más votos que ser candidata seria a hacerse con el poder. Sus votantes dejan de ser volátiles, abandonan las aventuras descabelladas y reconocen el pragmatismo inapelable de ganar". Consejos para que gane el PP, ¡que alguien llame a una ambulancia!

ABC

"El PSOE baraja ceder puestos a UP para compensar su exclusión de la negociación". Que como al PP le tocan diez jueces y al PSOE otros diez, los socialistas le van a dar a Iglesias parte de su cacho de jueces, en plan generoso.

El editorial está mosca. "Pablo Iglesias mantuvo ayer un sospechoso silencio. En otras ocasiones, cuando es ninguneado por Sánchez, reacciona de modo virulento y de momento no lo ha hecho, lo que lo convierte de nuevo en imprevisible porque la tensión acumulada entre PSOE y Podemos no decrece". Iglesias callado, todos a cubierto.

Isabel San Sebastián está mareada con los continuos viajes del PP al centro de la Tierra. "Los guardianes del dogma progresista van moviendo hacia sus propias posiciones la línea que supuestamente sitúa ese centro en el mapa ideológico, y la derecha rema con todas sus fuerzas hacia esa orilla que nunca logrará alcanzar, con el propósito desesperado de lograr un aplauso efímero que pronto se torna censura e implacable cordón sanitario". Es de un escurridizo el centro.

"El PP lleva años dando bandazos que impiden a su electorado saber a qué atenerse. Lo cual explica que Vox avance y recorte rápidamente distancias, según todos los sondeos, que el voto huido de Cs no vuelva a casa y que el PSOE se consolide en la primera posición" por los siglos de los siglos.

La Razón

Desmiente a ABC. Que no, que Podemos no está calladito. "Podemos vuelve a boicotear el pacto PP-PSOE para renovar el CGPJ".

El periódico de Planeta es consciente de que vamos a tener Pedro Sánchez para largo. Así que José Antonio Vera apuesta por ser realistas y pragmáticos.

"Pactar con Podemos es un error y parece que Sánchez ya se empieza a dar cuenta de ello. Ojalá que no sea demasiado tarde. Ojalá que el PP llegué a la conclusión de que, en el actual momento de crisis económica y sanitaria de España, lo que conviene al interés general es apartar al partido de Pablo Iglesias de las instituciones y facilitar cierto soporte al PSOE siempre y cuando se produzca la ruptura no solo con los morados, sino también con la ultraizquierda independentista". O sea, lo que se le pidió a Casado que hiciera en la investidura y a lo que se cerró en banda, como antes Rivera. Parece que la derecha mediática ha decidido que Sánchez es un mal menor comparado con lo que tenemos. La soñada Gran Coalición. El problema es que el electorado socialista está enfermo de radicalidad y prefiere a proterroristas, separatistas y ultras de todo tipo antes que un acuerdo con algo que huela a derecha. Pero vamos, suerte con la operación.

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