Imaginativa solución para el PP: "¿Casado presidente del partido y Feijóo (o Almeida) candidato?"

La derecha o el centro derecha o como se llame, a punto de cortarse las venas. Sánchez ha vuelto a ganar. Y los separatistas también.

Pilar Díez

El Mundo

"El triunfo de Illa no evita el fortalecimiento del independentismo". No, parece que no era Rajoy la fábrica de indepes.

Rosell está profundamente deprimido. "Nada parece que vaya a cambiar mucho en el marasmo de la política catalana, salvo a peor". "Cataluña seguirá instalada en el bucle melancólico de la ficción procesista y de la fractura social, con la única diferencia de que ahora el independentismo es más fuerte que nunca". Estamos a un paso del referéndum.

"El constitucionalismo se quedó en casa, huérfano de ilusiones, o votó entre la resignación y el enfado". Hombre, motivos tienen. ¿Para qué sirvió el voto masivo a Arrimadas? Para que se viniera volando a Madrid sin intentar siquiera ser la mosca cojonera de los indepes. Lo mismo que el voto a Rivera en España.

En cuanto a Illa, pues enhorabuena al candidato, a Sánchez y a Redondo, pero por lo que se ve le ocurrirá lo que a Arrimadas, que pasará sin pena ni gloria. Al menos Illa se quedará en Cataluña, a él no le harán la vida imposible. "A la hora de la verdad lo probable es que Junts y ERC vuelvan a repartirse el poder". "Ha vuelto a cumplirse esa ley funesta del sanchismo por la cual cada vez que bajo su mandato se abren las urnas, los extremos han vuelto a crecer y la moderación ha vuelto a menguar".

PP y Cs, que descansen en paz. "El sorpasso de Vox confirma que el voto emocional se está apoderando del espacio liberal-conservador, lo que ahonda la fragmentación, garantiza la movilización de la izquierda y del nacionalismo y en definitiva asegura a Sánchez en Moncloa". Alguna culpa tendrá Casado, digo yo.

Arcadi Espada lo tiene claro. A las barricadas. "En estas condiciones, la tarea de la oposición en Cataluña es prepolítica y bueno sería que asumieran cuanto antes que solo consiste en organizar la resistencia. También contra Vox, la quintacolumna: lo digo por si cualquiera albergara una recóndita duda esperanzada". Muchos enemigos te buscas, Arcadi.

Federico Jiménez Losantos dice que "lo malo no es el efecto o defecto Illa, sino que por esa forma de rendición que es la ensoñación buenista, la propaganda en los medios controlados por el Gobierno Sánchez ha insistido en que el golpe era cosa del pasado, se convocaran unas elecciones que deberían haberse aplazado. Y como ya no había golpe, la desmovilización de sus enemigos que eran los votantes de Cs, PP y son los de Vox, ha sido letal. Lo que representan Illa y Sánchez es la rendición ante el separatismo en incómodos plazos, con un referéndum pactado sobre la independencia que supone la abolición de la soberanía nacional española. El triunfo del golpe de 2017, porque rendirse es siempre lo peor". A veces no queda más remedio.

El País

"El independentismo refuerza su mayoría pese al triunfo del PSC". "Ahora se avecinan días y semanas de intensas negociaciones", otro clásico catalán. Qué lata.

El editorial sueña con un tripartito PSC-ERC-Podemos. "Las elecciones autonómicas catalanas han dejado un escenario muy abierto para la gobernanza de la Generalitat". Illa dejó claro que intentará la investidura, aunque sea para hacer ruido, como se le aconsejó a Arrimadas. Pero ya se sabe que es costumbre en Ciudadanos no escuchar a sus votantes. Así les va.

"Plantó cara así al veto anunciado y firmado en la fase final de la campaña —en un documento sectario y excluyente— por los grupos independentistas". Los indepes son sectarios y excluyentes. Pero no está de más recordar el cordón sanitario al PP, el Pacto del Tinell, al que se sumó la izquierda sectaria y excluyente.

Advierte El País a los indepes que no se crezcan por haber superado el 50% del voto porque la mitad de los catalanes se quedaron en casita. "Pretender avanzar hacia una declaración unilateral de independencia con un apoyo de menos de un tercio del censo sería, además de ilegal, un disparate bajo cualquier punto de vista", avisa.

"Del balance del 14-F destaca un elemento particularmente mortificante para la democracia liberal, y para la más global escena política española. No es otro que el ascenso de la derecha populista extrema de Vox, y la consiguiente derrota, en términos aplastantes, de la derecha conservadora (PP) y liberal (Ciudadanos)". Lo particularmente mortificante es que Podemos no caiga. Y del ascenso de los cuperos ya ni hablamos.

"El Gobierno se siente reforzado y ve cómo se hunde la oposición del PP", dice un satisfecho Carlos Cué. Que sí había un efecto Illa, para sorpresa de los propios socialista.

"El efecto Illa, una operación impulsada desde Moncloa, triunfa sin perjudicar a los aliados de ERC y Unidas Podemos. Pero el éxito de Vox es la gran contracara". Venga, Cué, a Sánchez le viene al pelo, no nos tomes por tontos. Illa ha logrado "convertir al PSC en el gran referente de la alternativa al independentismo". Eso si hubiera una alternativa al independentismo.

"El PSOE vuelve a ser fuerte en uno de sus históricos graneros y es el único gran partido nacional que sale reforzado en las catalanas y con claras perspectivas de mantenerse como la principal formación en España". Eso sí, pero no es el PSOE, es el sanchismo lo que ha salido reforzado.

Vidal-Folch dice que "el resonante resultado de Vox es un terremoto en Cataluña. Entra por vez primera la derecha extrema en el Parlament. La irrupción de la derecha extrema en un Parlament pretendidamente blindado ante ultraísmos saca el resto del espejismo que ofrecía el palmeral soñado". Hay que ser muy ultra para decir que un parlamento plagado de golpistas, cuperos y podemitas estaba blindado a los ultraísmos.

ABC

"El PSC gana las elecciones, pero el independentismo amplía su mayoría". "Las elecciones celebradas en Cataluña arrojan un inexorable y alarmante avance del independentismo", dice otro lloroso editorial.

"La formación de un gobierno secesionista está en el aire, pero esa hipotética alternativa de PSC-ERC-Podemos, sin ser totalmente independentista, sería netamente soberanista, lo cual es igual de preocupante para España". Pues es lo que hay, chavales.

"Pedro Sánchez se ha apuntado un éxito notable por dos motivos: por su apuesta por Illa y por el aumento de la fractura causada en el centro-derecha. La desolación anoche en las direcciones de ambos partidos era máxima y elocuente". No es para menos.

"El drama del centro-derecha constitucionalista, tal y como se había conocido en Cataluña en los últimos diez años, lo aboca a una renovación absoluta, si no a una refundación drástica. Lo ocurrido es un varapalo" al "liderazgo nacional" de Pablo Casado "y desde luego no le ayuda a consolidar su proyecto". El problema es que Pablo Casado no es un líder, no tiene alma de líder y nunca lo tendrá. Ni proyecto, que luego decían que Cs era una veleta. Casado ha dado a su proyecto más vuelta que una peonza.

Julián Quirós confirma que "el PP casadista ha fracasado con evidencia. Vox sale como ganador sólido de las urnas, tan ganador como Illa". "Casado y Arrimadas están desde anoche a la intemperie, unidos en la desgracia, y por la cuenta que les tiene (incluso en términos de supervivencia personal) no les queda otro camino que fundir cuanto antes sus proyectos políticos. La derecha no volverá a gobernar mientras cuente con tres partidos, incluso quizá mientras cuente con dos". Ni mención a Vox. Ya nos irá aclarando qué quieren hacer ABC con los de Abascal.

Luis Ventoso apunta a una solución imaginativa. "Abascal golea a Casado. El PP necesita claramente un revulsivo, porque a día de hoy no se le ve capaz de ganarle unas elecciones al PSOE en 2022. ¿Una solución a lo PNV? ¿Casado presidente del partido y Feijóo candidato? Esta vez el hombre de las cuatro mayorías absolutas consecutivas diría sí. Otra baza es Almeida, un político que gusta al público". ¿Que Feijóo dejaría la presidencia de Galicia para venir a hacer oposición a Madrid? Si Ventoso lo dice, que es su paisano, será verdad, pero parece raro. En cuanto a Almeida, verás Ventoso, si en algo le aprecias, mejor no le coloques en la diana de los killers del PP.

"Dos obviedades de cierre: 1) La derecha desunida siempre será vencida. 2) España perderá a medio plazo Cataluña si no hay un giro drástico para dar de una vez la batalla educativa, mediática y cultural". Un apunte a lo segundo. España perderá Cataluña en breve plazo y ese giro es ya imposible a estas alturas. Como dice Juan Manuel de Prada, "sólo nos resta contar los minutos de la basura hasta la definitiva marcha de Cataluña". Y lo verán nuestros ojos. Solo nos queda ofrecer el exilio a los constitucionalistas.

La Razón

"Gana Illa, ERC manda". "El independentismo sale reforzado y obtiene mayoría absoluta pese a la victoria de los socialistas en Cataluña. Sánchez recoge el efecto Illa y Casado se enfrentará a la presión de los barones para hacer cambios", cuenta Carmen Morodo.

"Cataluña sin solución", dice un resignado editorial. "Vuelve a repetirse un resultado similar al de las elecciones de diciembre de 2017, cuando Cs fue el partido más votado, pero los independentistas fueron mayoría". Ahora con el PSC. "En definitiva, el independentismo sigue manteniendo el control de Cataluña". Y ya van unas cuantas votaciones.

Se aferra Josep Ramón Bosh a una última esperanza. "Los constitucionalistas catalanes debemos construir un relato común que ilusione a muchos catalanes y superemos la conllevancia. Reconstruir en Catalunya el espacio catalán de centro derecha es una prioridad". Mal empiezan los constitucionalistas catalanes si en un relato escrito en castellano escriben Catalunya en lugar de Cataluña.

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