Cuántas cepas o variantes de coronavirus hay y cuáles deben preocuparnos

Los expertos responden a las especulaciones sobre las variantes de covid encontradas en Reino Unido, Sudáfrica y Brasil y cuestionan a Boris Johnson.

Sandra León

En las últimas semanas, no hemos dejado de hablar de nuevas cepas o variantes de coronavirus y lo primero que hay que aclarar es precisamente eso: qué término debe utilizarse. Aunque ambos se usan indistintamente, lo cierto es que sólo las mutaciones que producen cambios significativos —que hacen que el virus sea más agresivo, más virulento o resistente, entre otras cualidades—, pueden considerarse cepas.

Hasta ahora, eso no ha sucedido o no se ha podido demostrar, por lo que lo correcto sería hablar de variantes. Dicho esto, la primera pregunta que se nos viene a la cabeza es cuántas variantes están en estos momentos en circulación, una pregunta que resulta prácticamente imposible de responder.

Si hay algo que caracteriza a los virus es que "son especialmente cambiantes", asegura el prestigioso microbiólogo César Nombela. Aun así, son tres las que en estos momentos copan la atención de los científicos de medio mundo: la británica, la brasileña y la sudafricana. La primera en detectarse el pasado mes de diciembre fue la del Reino Unido, aunque, según se ha sabido después, por aquel entonces ya llevaba cerca de tres meses circulando por el país.

¿Es realmente más letal la variante británica?

Este viernes, el primer ministro británico, Boris Johnson, anunció en rueda de prensa que hay "evidencias" de que esta variante "está asociada a un mayor nivel de mortalidad". Sin embargo, hasta este momento, no hay ningún estudio validado por la comunidad científica que respalde tal afirmación.

Es más, a pesar de la alarma generada, en esa misma comparecencia, el principal asesor del Gobierno en la pandemia, Patrick Vallance, reconoció que las evidencias "todavía no son fuertes". Precisamente por eso, los expertos consideran inapropiado el mensaje enviado por el Reino Unido: "Creo que los datos que ha dado Johnson son un poco preliminares", asegura Salvador Macip, investigador de la Universidad de Leicester.

La última evaluación de riesgo realizada por los expertos del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) de España constata que la variante británica "implica un mayor riesgo de transmisión", pero señala que "las personas infectadas por esta variante, sin embargo, no tienen mayor riesgo de padecer una enfermedad grave".

Lo que sabemos de las otras variantes

Lo mismo parece suceder con las variantes brasileña y sudafricana. "Caben pocas dudas de que contagien más, pero sí caben más dudas de que realmente sean más patógenas", insiste César Nombela. Una conclusión que también comparte Guillermo Martínez de Tejada, catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra: "Todo apunta a que no están dando lugar a patologías más graves, sino en la misma línea que las que veíamos hasta ahora".

La otra gran incógnita es si los anticuerpos, ya sean los generados tras haber pasado el virus o los que nos proporcionan las vacunas, nos protegen frente a estas variantes. Según un estudio basado en el plasma de 44 pacientes que ha sido publicado esta semana en el servidor bioRxiv, el 48% de las personas que han pasado la covid no tienen capacidad de neutralizar la nueva variante sudafricana. En cualquier caso, se trata de un estudio preliminar, que tampoco ha sido revisado por la comunidad científica.

Los más pesimistas también apuntan a los datos que llegan de Manaos (Brasil). Según publicó la revista Science, un 76% de la población tenía anticuerpos contra el virus SARS-CoV-2 en octubre y, a pesar de ello, las cifras de contagios se han disparado en las últimas semanas.

¿Seguirán siendo eficaces las vacunas?

A tenor de todos estos datos, rápidamente se ha extendido el mensaje de que estas variantes podrían reducir la eficacia de las vacunas. Los expertos consultados por Libertad Digital, sin embargo, llaman a la calma. "Esa es una hipótesis que está sobre el tablero, pero que todavía no está demostrada", advierte el prestigioso microbiólogo César Nombela.

Su colega Martínez de Tejada reconoce que "hay mucha confusión en este punto", pero asegura que le cuesta creer que las vacunas que se han desarrollado hasta ahora no sirvan para luchar contra estas variantes. "El cocktail de proteínas que tiene el virus es tan amplio que para que no sirva nuestra protección anterior debería haber unos cambios brutales, demasiado dramáticos como para esperarlos en este tipo de virus que mutan poco en comparación con la gripe, por ejemplo —explica el catedrático—. Habría que contrastarlo muy a fondo, porque a mí, en principio, me suena muy increíble".

Nombela apunta, además, que "en la evolución de los virus hay una tendencia natural a ser un poco más benignos", ya que su interés es proliferar: "Si matan a muchos hospedadores, tienen menos ventaja selectiva".

Aún así, el que fuera presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y miembro del primer Comité de Bioética de España, insiste en que "hay que hacer un seguimiento" y, sobre todo, no bajar la guardia. En la misma línea, Martínez de Tejada advierte de que no hay que hacer "ni una sola concesión a la ruleta rusa. Pensamos que no nos va a tocar y le está tocando a muchísima más gente de la que esperábamos".

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