Defensa modifica su versión y ya reconoce que abandonar Loyola como pago político al PNV le costará dinero

Hasta ahora mantenía que todo el traslado se iba a sufragar con el pago del Ayuntamiento de San Sebastián.

J. Arias Borque

El Ministerio de Defensa empieza a cambiar su versión inicial sobre la repercusión económica que tendrá para sus arcas el abandono del acuartelamiento de Loyola en San Sebastián. Una vez se conoció que iban a dejar su histórica ubicación en la capital guipuzcoana, sus portavoces oficiales mantuvieron que el traslado a la nueva ubicación iba a ser sufragado de forma íntegra con el pago del consistorio donostiarra, que bajo ningún concepto se iba a perder dinero.

Pero menos de tres meses después la versión empieza a cambiar y desde el departamento de Margarita Robles ya empiezan a reconocer que la compensación económica que recibirán no será suficiente para pagar la reforma, adaptación y puesta en marcha de las instalaciones que se habilitarán en la antigua Hípica Militar de San Sebastián, el lugar designado para mover al Regimiento de Infantería Tercio Viejo de Sicilia Nº 67 del Ejército de Tierra.

Así lo hacen en hasta tres respuestas por escrito en el Congreso de los Diputados a los grupos parlamentarios de PP y Vox. Tres respuestas idénticas pese a que las tres preguntas que hacen estos partidos –una la formación que lidera Pablo Casado y dos la que lidera Santiago Abascal– son diferentes y no requerirían de respuestas de copia y pega.

"Las Fuerzas Armadas continuarán presentes en la ciudad, alojadas en las nuevas instalaciones que se construirán en terrenos del Ministerio de Defensa, financiadas en una parte sustancial con el producto de la enajenación de los terrenos objeto de la pregunta", dice la respuesta de Defensa, que con esa fórmula de "en una parte sustancial" empieza a reconocer por primera vez que deberá afrontar un coste económico en la operación.

El abandono del acuartelamiento de Loyola es parte del pago político del Gobierno al PNV por apoyar los Presupuestos de 2021. Unos terrenos que los nacionalistas llevaban pidiendo hace varias décadas para desarrollar un nuevo proyecto urbanístico en esta zona de San Sebastián y, de paso, para intentar expulsar a las Fuerzas Armadas de la ciudad, y que el Ministerio de Defensa se negaba a abandonar por cuestiones de seguridad nacional.

De hecho, solo quince días antes de que se hiciera público el acuerdo entre el Gobierno y el PNV, la secretaria de Estado de Defensa y número dos de Margarita Robles, Esperanza Casteleiro, había rechazado en el Senado una propuesta del PNV para que las Fuerzas Armadas abandonasen este acuartelamiento y se trasladaran a unos terrenos en Belarza Alto.

Finalmente, los militares trasladarán sus instalaciones a la antigua Hípica Militar de la ciudad, un emplazamiento que ya había sido rechazado años antes como posible alternativa al cuartel de Loyola durante una de las peticiones anteriores del ayuntamiento de San Sebastián para quedarse con los terrenos de Loyola.

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