Luchar contra la covid en pleno temporal: ¿deben los colegios mantener las ventanas abiertas?

La Asociación Española de Pediatría responde a las principales preguntas que se hacen los padres ante la inminente vuelta al cole.

Sandra León

Tras las vacaciones navideñas, y salvo aplazamiento de última hora, está previsto que la inmensa mayoría de los escolares españoles vuelva a las aulas el próximo lunes 11 de enero. Para entonces, la nieve habrá desaparecido, o al menos eso aseguran las previsiones. Sin embargo, ese será el día más frío en buena parte de nuestro país. En Madrid capital, por ejemplo, se esperan temperaturas inferiores a los 10 grados bajo cero.

Ante esta tesitura, son muchos los padres que se preguntan si, con este frío, sus hijos tendrán que estar en clase con las ventanas abiertas, tal y como se ha venido haciendo hasta ahora con el fin de evitar los contagios por covid. Cada centro hará lo que estime oportuno, pero... ¿Qué recomiendan los médicos? La Asociación Española de Pediatría (AEP) lo tiene claro: "Hay que hacer lo que sea razonable y, con estas temperaturas, tener las ventanas abiertas no lo es".

Poner el acento en otras recomendaciones

En declaraciones a Libertad Digital, el doctor Quique Bassat, coordinador del Grupo de Trabajo para la Reapertura de la Escolarización de la AEP reconoce que "la ventilación es importante para frenar la transmisión", pero insiste en que "sólo es una de las piezas del puzle que conforman todas las medidas de prevención que se han puesto en marcha".

El doctor aconseja a los centros educativos que no abran las ventanas, "al menos cuando los niños estén en clase", pero sí que mantengan las puertas abiertas y pongan el acento en el resto de las recomendaciones: "Habrá que ser todavía más cuidadoso con el uso de las mascarillas, la higiene y la distancia social". Además, pide a padres y profesores que "sigan tomando la temperatura a los niños todas las mañanas y que insistan mucho en que se queden en casa si tienen algún síntoma".

El gran ejemplo de los centros educativos

Sea como fuere, desde la Asociación Española de Pediatría llaman a la calma. En septiembre, todo el mundo temía un curso escolar marcado por contagios masivos y cuarentenas constantes. Sin embargo, aseguran que "no ha sido así en absoluto, al revés: la prueba es que sólo alrededor del 1% de las aulas han sido confinadas desde el inicio del curso y menos del 2% del total de los 8 millones de escolares españoles se han infectado"

La razón, según explica Quique Bassat, es doble. Por un lado, los niños infectan menos. "No es lo mismo agrupar a 30 niños en un aula que a 30 adultos en un despacho -asegura el doctor-. El riesgo de transmisión es mayor entre adultos que entre niños". Pero, además, reconoce que "las escuelas lo han hecho muy bien y hay que felicitarlas, porque han sabido implementar muy bien las recomendaciones, seguirlas y contener de forma muy eficiente la transmisión". Es más, a su juicio, los centros educativos "han sido un ejemplo para otras actividades que agrupan a muchas personas".

Más seguros en clase que en casa

Así, en un contexto en el que el fantasma del confinamiento duro vuelve a planear sobre nuestro país, el doctor cree que "lo último que se debería cerrar son las escuelas". La razón, dice, es que es "más seguro" que los niños estén en clase que en casa porque mientras se ha demostrado que "los mecanismos de protección en la escuela funcionan bien", hemos constatado que "el núcleo familiar es el principal foco de contagio".

En este sentido, el coordinador del Grupo de Trabajo para la Reapertura de la Escolarización de la AEP advierte de que "tener a los niños ociosos porque no van a clase y que se acaben reuniendo con otros niños y salgan de su burbuja tiene mucho más riesgo que si permites que los niños vayan a clase dentro de este marco mucho más controlado".

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