Abascal condena el asalto al Capitolio y recuerda que en España la izquierda llamaba a asaltar el Congreso

El líder de Vox acusa a "socialistas y comunistas" de estar molestos por "haber perdido el monopolio de la violencia"

Maite Loureiro

Santiago Abascal ha condenado el asalto al Capitolio de EEUU por parte de los partidarios de Donal Trump, a través de un largo hilo en Twitter en el que asegura que su partido, cercano a las tesis de Trump y defensor de su gestión, "siempre ha condenado la violencia, venga de donde venga".

"La situación del país es extremadamente grave. Espero que se restaure el orden que nunca debió verse perturbado", asegura el líder de la formación que recuerda, sin embargo, que en España, el vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, llamó a asaltar el Congreso con las conocidas movilizaciones de "rodea el Congreso", y que los separatistas catalanes asaltaron el Parlamento catalán.

"Me extraña que la izquierda progre le parezca tan mal el asalto al Capitolio", comienza diciendo en su cuenta oficial de Twitter, para a continuación recordar ambos episodios, y concluir afirmando que "quizá lo que molesta a socialista y comunistas es que en otros países las izquierdas hayan perdido el monopolio de la violencia".

De hecho, asegura que es su propio partido el que sufre esa violencia "a diario, instigada desde el Gobierno y sus satélites", como ocurriera con la alerta antifascista que proclamó Pablo Iglesias tras las elecciones andaluzas o, más recientemente, las movilizaciones alentadas por la Generalidad contra los actos informativos organizados por el partido en Barcelona.

"Las democracias de occidente tienen que demostrar su fuerza frente a los procesos revolucionarios que estúpidamente han promovido las élites", asegura, aunque pide "pensar en nuestro país fundamentalmente", en referencia a las próximas elecciones catalanes del 14 de febrero.

"Exigimos a todas las fuerzas políticas que se comprometan a respetar los actos electorales, la democracia y la convivencia", concluye, finalmente, para acabar pidiendo que "los violentos se queden solos y comparezcan ante los tribunales. Y que no estén en gobiernos como ocurre en nuestro país".

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