Salvador Illa releva a Miquel Iceta como candidato del PSC en las elecciones catalanas

El primer secretario de los socialistas catalanes cede el puesto al ministro de Sanidad por su mejor valoración en las encuestas.

Pablo Planas (Barcelona)

Nuevo movimiento de piezas en la política catalana y de rebote en el Gobierno de España. Salvador Illa, todavía ministro de Sanidad, será el cabeza de cartel del PSC en las próximas elecciones catalanas, previstas para el 14 de febrero. El primer secretario de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, ha decidido dar un paso atrás empujado por el propio Pedro Sánchez, que cree que con Illa el PSC podría ganar las elecciones y dar un vuelvo a la situación de Cataluña.

La aceptación del ministro en los sondeos que manejan los socialistas ha decantado la balanza en contra de Iceta. La sustitución en la candidatura se oficializará esta tarde en el "consell nacional" de los socialistas catalanes. Además de una mejor valoración del ministro en comparación con Iceta, las últimas encuestas reflejan un importante avance del PSC, que capitalizaría el fuerte retroceso de Ciudadanos. ERC y JxCat se disputarían, según los sondeos, la primera plaza, en el umbral de los treinta diputados. Pero el PSC ya iría por los 25 y creciendo. En ese contexto, Iceta ha asumido que Illa, sometido a una importante exposición mediática desde el estallido de la pandemia, tiene más opciones que él.

Illa fue nombrado ministro de Sanidad hace un año. En aquel momento se trataba de una cartera sin competencias y el propósito era de dotar de un cargo institucional al interlocutor de Sánchez con los independentistas. El estallido del coronavirus puso al hasta entonces segundo de Iceta en el primer plano de la actualidad y a pesar de los catastróficos datos de la pandemia en España, las valoraciones demoscópicas le dan un aprobado.

Durante su trayectoria política en Cataluña Illa se caracterizó siempre por una gran discreción. Su candidatura, de la que se venía hablando desde hace meses, obliga a una remodelación del Gobierno, aunque Sánchez podría aprovechar la coyuntura para abordar una crisis de mayor envergadura.

A continuación