Desmedidos insultos a Ayuso en 'El Mundo': "Es muy difícil estar pirado sin hacer el ridículo"

Momentos de gran emoción. En unas horas sabremos si el Rey leerá su discurso o el de Pablo Iglesias.

Pilar Díez

El Mundo

"Sánchez se hace por decreto con el reparto de las ayuda europeas". Y ya sabe, el que parte y reparte, se queda con la mejor parte.

Y ayer el Gobierno volvió a vender humo a los hosteleros. El editorial critica el abandono del sector. Es "alarmante que el Gobierno no cuente entre sus prioridades ni una sola medida significativa para los hosteleros, que han sufrido como pocos el impacto económico de la pandemia y que constituyen un sector clave de nuestro tejido productivo. Se les niega la ayuda directa que suplican y que otros países como Alemania han arbitrado, condenándolos al cierre y al paro. Eso sí, los fondos europeos los repartirá a dedo". Y los más necesitados no verán un duro.

Antonio Lucas vomita odio y desprecio hacia Ayuso en una columna en la que no ahorra insultos personales, a cuenta del concierto de Raphael, del que dice que se le ha "puesto en los huevos que quiere cantar otra Navidad el mismo repertorio de siempre".

Con una obsesión que aconseja medicación rápida, dice que "los balbuceos exculpatorios ofrecidos por Isabel Díaz Ayuso un rato después del acontecimiento planetario dieron cuenta de que tampoco en el razonamiento evasivo atravesamos nuestro mejor momento como país. Exigió al Gobierno que cancelase de inmediato los vuelos con Inglaterra mientras ella aprobaba en el WiZink Center el aforo que acogen unos 25 aviones comerciales. Es muy difícil estar pirado sin hacer el ridículo". Cierto, hay que estar como un cencerro para comparar un concierto que, por cierto, no organizó Ayuso, con una medida que ha aplicado toda Europa. Los podemitas hacen un ridículo constante.

"Por supuesto, deseo que todos los asistentes hayan salido intactos de la velada", dice para quedar bien, pues de todos es sabido que el sueño húmedo de la extrema izquierda es ver los hospitales madrileños colapsados y los cementerios llenos para culpar a Ayuso.

Y en el colmo del delirio, concluye que "el día en que esto pase habrá que decidir cuál de los personajes que estuvieron al frente del naufragio es más cerril y más torpe. Pero de todos los disparates de los que haremos antología cuando corresponda, el concierto de WiZink Center estará entre los derrapes más soberbios", dice enajenado. Parece que Lucas no se ha enterado de que hay conciertos de música clásica en el Auditorio Nacional, hay obras de teatro y también están abiertos los cines.

"Parece que la tropa que está a los mandos de la Comunidad de Madrid sigue insistiendo en ocupar el podio más macarra de este aquelarre". Y este habla de pirados y ridículo. La Comunidad de Madrid es la única que ha logrado bajar el índice de contagios sin hundir la economía.

Ese podio ya lo ocupa Sánchez por convocar la bomba vírica del 8-M; Simón, en España habrá un caso o dos, las mascarillas no son necesarias; Illa, que condenó a los sanitarios al no proveerlos de medios para protegerse… En este aquelarre la única que ha actuado con sentido común ha sido Ayuso. Y al que le pique, que se rasque.

El País

"Los fiscales de procés hacen un alegato político contra los indultos". Hombre, más político que la fiscal General del Estado sea la exministra socialista Dolores Delgado, la que garantiza el éxito de los burdeles de información vaginal.

Vende El País las ayudas a la hostelería como si fueran el maná. "El plan de ayudas para bares y restaurantes golpeados por la covid contará con 4.220 millones de euros". Pura propaganda sanchista. La realidad, como cuenta Beatriz García en Libertad Digital, es que "más de la mitad del dinero es para aplazar impuestos. Cuantifican el plan en 4.220 millones, pero los empresarios tendrán que devolver 2.668 millones, ya que les carga con una deuda con Hacienda".

Vicente Molina Foix comenta el manoseado mensaje de Felipe VI. "Si lo hace bien, podría ser la película del año. La que dejará, ya que no dinero en las arcas de la castigada industria, un buen sabor de boca. Mal nos irán las cosas si sale un bodrio". ¿Y quién va a juzgar si lo hace bien o mal? ¿El País? ¿El moñas?

ABC

"Los fiscales alertan: los indultos no pueden ser un pago político". El editorial aplaude hoy a los fiscales. Ya no están a las órdenes del Gobierno.

"El Gobierno de Pedro Sánchez tendrá muy difícil, salvo que cometa una arbitrariedad flagrante, poder indultar a los líderes independentistas catalanes condenados por sedición". "Sería un escándalo político que Sánchez favoreciese a personas castigadas con hasta trece años de cárcel sin contar con la opinión positiva del Tribunal que las juzgó. Sería tanto como desautorizar de modo expreso y fulminante al Supremo en beneficio de quienes se confabularon para desmantelar el Estado de derecho con una declaración unilateral de independencia". Francamente, no creo que Sánchez tenga ningún problema con eso. Aquí mandan él, el moñas y sus socios golpistas.

Ignacio Camacho está indignado con el mamoneo que se ha traído el Gobierno con el mensaje del Rey. "La intrusión excede con mucho la facultad constitucional de refrendo: el derecho del Ejecutivo a conocer el texto, sugerir ideas y otorgar el visto bueno no le concede un privilegio de injerencia que está alcanzando términos de verdadero mangoneo". Una cosa es que la alocución real tenga limitada su autonomía respecto a los objetivos y la estrategia del Gobierno y otra muy distinta permitir que en su redacción metan mano los escribas de Podemos". Además, diga lo que diga "no apaciguará a los pescadores de aguas revueltas". Eso que lo tengamos claro.

La Razón

"Moncloa se limita a pedir respeto ante la ofensiva de Marruecos en Ceuta y Melilla". Mira que no enviar los tanques. El editorial no comparte la crítica del titular. "El Gobierno replicó con la convocatoria de urgencia de la embajadora de Marruecos en nuestro país para exigir explicaciones. Exteriores hizo lo que debía ante una evidente provocación del régimen alauí, que periódicamente pone sobre el tapete la cuestión de Ceuta, Melilla e incluso la de Canarias". ¿En qué quedamos, el Gobierno ha hecho lo que debía o se ha quedado corto?

A Marhuenda le da penilla Felipe VI, a quién no. "No debe resultar fácil escuchar o leer las cosas que se dicen, muchas sin fundamento, y ver cómo se airean asuntos públicos y privados sin que se hayan contrastado. En este circo todo vale sin esperar una verdad judicial. Se ha perdido cualquier respeto por la dignidad humana y el derecho al honor, la intimidad y la propia imagen. Hay que tener una gran fuerza para aguantar este tsunami. Por ello, prefiero mantener un decidido apoyo a una institución que ha sabido estar a la altura de las circunstancias y a un Rey que está demostrando que es la persona que necesita España". Si yo fuera Felipe hubiera alegado afonía mezclada con coronavirus y tifus. Y que dé el discurso el moñas y así apagamos la tele.

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