La Generalidad aborta la desescalada pese a que presume de controlar la pandemia "tres veces más rápido que Madrid"

Se mantienen las restricciones de aforo en bares, restaurantes y comercios y el confinamiento después de tres días de aumento del riesgo de rebrote.

Pablo Planas (Barcelona)

Los índices de riesgo de rebrote y contagio han subido de manera continuada durante los últimos tres días en Cataluña, de modo que la Generalidad ha decidido suspender el pase a las segunda fase de la desescalada. El índice de contagio ha pasado de 0,78 a 0,92 en 72 horas, lo que supone que cada cien infectados contagian a 92 personas. El riesgo de rebrote también ha subido de forma significativa al pasar de 210 a 217 puntos en un solo día. La Generalidad reporta además 1.696 nuevos casos y 27 defunciones en las últimas 24 horas.

A pesar de que estos valores no ceden, los hospitales se van vaciando poco a poco, según la administración autonómica. A día de hoy hay 1.591 pacientes ingresados en planta, 83 menos que ayer. También afloja la presión en las unidades de cuidados intensivos, con 438 pacientes, once menos que el miércoles.

Sin embargo, las buenas perspectivas hospitalarias contrastan con el crecimiento sostenido de la velocidad de propagación del coronavirus, razón que ha llevado a la Generalidad a cancelar la segunda fase de la desescalada. Y ello a pesar de que el vicepresidente regional, Pere Aragonès, presumía este miércoles en el parlamento autonómico de que la Generalidad estaba controlando la segunda oleada de la pandemia "tres veces más rápido que Madrid". En su opinión, eso era debido a medidas impopulares como el cierre de bares y restaurantes adoptado de mediados de octubre a finales de noviembre.

Discurso triunfalista y jarro de agua fría

Aragonès sacaba pecho de la gestión y daba por revertida la segunda ola. En ese contexto triunfalista, la Generalidad anunciaba que en las reuniones familiares en Navidad se podrían reunir hasta diez personas y que no habría restricciones de movilidad a partir del próximo día 23. Esas previsiones están ahora en cuarentena.

De momento, Cataluña permanecerá en la primera fase otros quince días. Eso significa que bares, restaurantes y comercios limitarán su aforo interior a un treinta por ciento, el cincuenta por ciento en el caso de cines y teatros. Se mantiene también el confinamiento municipal durante el fin de semana, el toque de queda y las reuniones de no más de seis personas, cuatro si se trata de encuentros en bares y restaurantes, ya sea en el interior o en la terraza.

Según el plan, el confinamiento municipal de los fines de semana pasaba a ser comarcal, bares y restaurantes podían ampliar su aforo hasta el cincuenta por ciento, al igual que los comercios, mientras que cines y teatros lo hubieran visto ampliado hasta el setenta por ciento.

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