La Audiencia Nacional absuelve a Trapero de sedición y desobediencia por el golpe del 1-O

La sentencia absolutoria del mayor de los Mossos cuenta con un voto particular de la magistrada Concepción Espejel.

Miguel Ángel Pérez

La Sala Penal de la Audiencia Nacional ha absuelto al mayor de los Mossos, José Luis Trapero, de los delitos de sedición y desobediencia por el golpe del 1-O. Trapero fue cesado como responsable de los Mossos por el Gobierno de Mariano Rajoy tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

La sentencia se conocerá previsiblemente mañana y las deliberaciones han conllevado un intenso debate. El ponente de la sentencia, Ramón Sáez, (progresista) era partidario de la absolución y finalmente recibía el apoyo del magistrado Francisco Vieira (conservador).

Por su parte, la magistrada y presidenta del tribunal, Concepción Espejel (conservadora), ha formulado un voto discrepante en el que sostiene que Trapero cometió sedición. Espejel considera que en el procedimiento se han reunido numerosas pruebas de la pasividad de los Mossos ante la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, que había sido prohibido por el Tribunal Constitucional y por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña TSJC.

Según avanzaba la Cadena Ser, la absolución se extiende a los otros tres acusados: el exdirector de los Mossos, Pere Soler; el ex secretario general de la Consejería de Interior de la Generalidad, César Puig, y la intendente de los Mossos, Teresa Laplana. El Ministerio Público solicitaba 10 años de prisión para Trapero, Puig y Soler en el supuesto de sedición. Mientras, reclamaba 4 años para Laplana.

Cabe destacar que la sentencia no será firme, ya que las Fiscalía puede recurrir ante la Sala de Apelaciones de la Audiencia y, posteriormente, ante el Tribunal Supremo.

La declaración de Trapero en el juicio

Durante el juicio, José Luis Trapero aseguró que los Mossos siempre pensaron que en el 1-O "habría resistencia pacífica. Era inimaginable cómo la gente defendía las urnas, pero no era violencia. El binomio no es la respuesta de los Mossos para impedir el referéndum. Es una parte del dispositivo que se había planificado de manera conjunta entre los tres cuerpos de seguridad".

"Se sacaron 800 efectivos hasta de debajo de las piedras. El del 1-O es el mayor esfuerzo que habían hecho nunca los Mossos. Para el referéndum había unos 7.850 agentes en el territorio y más de 3.000 en las comisarías. Los agentes hicieron más de 90.000 horas", añadió.

Trapero afirmó que no pidió al entonces presidente catalán, Carles Puigdemont, en la Junta de Seguridad del 28 de septiembre de 2017 que suspendiera el referéndum ilegal del 1-O porque "no era el lugar. Expuse mi preocupación sobre cómo íbamos a gestionar esto porque con dos millones de personas en la calle podía pasar cualquier cosa".

También negó que los Mossos espiaran o realizaran seguimientos a la Policía Nacional o la Guardia Civil durante el 1-O y en los días previos. "Como muchas cosas que aparecen en esta causa, están fundamentadas en confusión y no en otra cosa", apuntó.

Respecto a las resoluciones aprobadas por el Parlamento catalán para conseguir la independencia como la del año 2015 y que fueron anuladas después por el Tribunal Constitucional Trapero señaló: "Conocimiento preciso en el sentido de leerme no tuve. Si me pregunta por mi opinión, lo veía como una barbaridad más de las muchas que se estaban haciendo y que desde la administración si iban anulando".

A continuación