La Generalidad presenta a sus vigilantes de la playa: los Mossos del mar, sin medios ni competencias

El consejero de Interior presenta por segunda vez la nueva división marítima de la policía autonómica, que no tiene competencias.

Pablo Planas (Barcelona)

Presentación de cara a la galería de los Mossos del Mar, una división marítima de la policía autonómica que carece de competencias en aguas del litoral catalán. Nada arredra al consejero de Interior, Miquel Buch, un exportero de discoteca que presume de estar al mando de un cuerpo con diecisiete mil agentes armados y que ahora pone en marcha una nueva división. Sin embargo, los Mossos del mar de los que se jacta Buch no sólo no tienen competencias, sino que carecen también de medios y de personal.

A mediados de febrero, Buch hizo una primera presentación de los Mossos del Mar y ya entonces la policía autonómica reconoció que se trataba de un acto de cara a la galería puesto que sólo disponían de 49 agentes y tres embarcaciones, una de las cuales se utilizaba para la presentación. Era Joan Carles Molinero, jefe de la Comisaría General de Movilidad, quien aseguraba en aquel momento que en realidad no dispondrían de las tres embarcaciones hasta el verano de 2021.

Ahora, Buch ha vuelto a presentar a los Mossos del mar con la excusa de que entran en servicio en el puerto de Palamós, bajo mando de la administración autonómica. La puesta en marcha se debía haber producido el 1 de julio, pero el titular de Interior ha aducido que el coronavirus ha provocado el retraso.

La falta de medios de la Generalidad es de tal calibre que el pasado mes de junio los Bomberos de la administración autonómica se vieron obligados a realizar un rescate con un patinete acuático. A pesar de que las competencias en salvamento marítimo corresponden a la Guardia Civil del mar, fueron los Bomberos autonómicos quienes acudieron al rescate del submarinista con sus parcos medios, una "embarcación" de plástico de color azul con un tobogán rosa movida a pedales. El hombre que pidió auxilio estaba mareado y con las pulsaciones muy bajas cuando fue rescatado.

La Generalidad continúa con la practica de derivar las llamadas de socorro a Mossos y Bomberos en los casos en los que debería intervenir la Guardia Civil. En el teléfono de emergencias, el 112, transferido a la administración regional, la consigna es desviar las llamadas relativas a rescates en el mar a los Mossos d'Esquadra. Lo mismo ocurre cuando se hallan artefactos explosivos de la Guerra Civil o incluso en rescates de montaña en el Pirineo aragonés. Se trata de una acción sistemática de boicot a la Guardia Civil que este diario denunció en marzo de 2016 y que continúa vigente.

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