Quince agentes de los Mossos se turnan para proteger la casa del prófugo Puigdemont en Gerona

Una exagente de la policía autonómica denuncia ante la Fiscalía la protección del domicilio donde reside la familia del evadido.

Pablo Planas (Barcelona)

Quince agentes de los Mossos d'Esquadra dividos en tres turnos protegen durante las veinticuatro horas al día el chalet de Puigdemont en Gerona, donde residen su esposa, Marcela Topor, y las dos hijas del matrimonio. Así lo ha denunciado la exagente del cuerpo autonómico Inma Alcolea, que se ha personado en la Fiscalía con una querella por malversación y prevaricación contra el consejero de Interior, Miquel Buch, el director general de la policía regional, Pere Ferrer y los mossos Josep Milán, jefe de la provincia de Gerona, Xavier Domenech, jefe del área básica de la provincia y Josep Sala, el subjefe.

Según Alcolea, que dejó el cuerpo tras varios episodios de acoso por parte de sus mandos, el coste de la vigilancia cuesta más de treinta y tres mil euros, dado que cada mosso cobra unos 2.200 euros al mes. La expolicía ha publicado un mensaje en Twitter en el que explica que este 3 de julio "hay tres turnos con dos agentes".

La denunciante, explica el digital Crónica Global, considera que un prófugo de la justicia no puede disfrutar de escoltas o protección a cargo del erario público y recuerda que hace dos años el Ministerio del Interior decidió negar a Puigdemont los servicios de guardaespaldas que solicitó dado que ya no ocupa cargo público alguno en Cataluña y, además, es un prófugo. Aún así, varios mossos han prestado servicios a Puigdemont en Bélgica. Uno de ellos, el sargento Lluís Escola, fue nombrado asesor del departamento de Interior y está siendo investigado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por haber combinado supuestamente ese cargo, que le proporcionó el consejero de Interior Buch, con tareas de protección del evadido.

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