La segunda de Colau guarda silencio sobre Nissan tras abogar por el cierre de la industria

Janet Sanz aprovechó la suspensión de actividades de las factorías por el coronavirus para cargar contra el sector de la automoción.

Pablo Planas (Barcelona)

Silencio espeso. Janet Sanz, la teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo, Infraestructuras y Movilidad en Barcelona no tiene ahora nada que decir sobre el cierre de las tres plantas de Nissan en la capital catalana, Moncada y Reixach y San Andrés de la Barca. La número dos de Ada Colau se manifestó el pasado mes de abril a favor de impedir la reactivación de sector de la automoción.

"No vamos a dar un paso atrás para que el coche recupere terreno", declaró Sanz en un foro virtual organizado por una publicación dedicada a las bicicletas. "Es ahora o nunca. Hay que evitar que todo eso se reactive, por lo que necesitamos un plan estatal para que esa industria y esos trabajadores se puedan trasladar a sectores más limpios" añadió la concejal de la versión catalana de Podemos en un discurso que ahora le reprochan a izquierda y derecha.

Su propia jefa, Ada Colau, trata de conciliar el mantenimiento de una industria que ahora califica de "estratégica" con la "transición ecológica hacia la movilidad del futuro". Se van a perder tres mil empleos directos y más de veinte mil indirectos y ni a la alcaldesa ni a su formación les interesa ahora exhibir el discurso favorable a la reconversión industrial del sector del automóvil.

Sanz, muy activa en las redes sociales, se ha abstenido de momento de hacer comentarios sobre la marcha de Nissan. Prefiere retuitear los comentarios de sus compañeros de partido sobre las trifulcas organizadas por Pablo Iglesias en el Congreso.

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