Sánchez traslada a Garamendi que no se derogará la reforma laboral de forma íntegra ni se encarecerá el despido

El Ejecutivo se esfuerza por devolver a la CEOE a la mesa de diálogo social alabando su "sentido de estado. No es un patriota de boquilla".

Ketty Garat

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asume el criterio de su vicepresidenta económica, Nadia Calviño frente al de su vicepresidente segundo, Pablo Iglesias: no habrá derogación íntegra de la reforma laboral. Así se lo ha transmitido el propio Pedro Sánchez al presidente de la patronal de empresarios CEOE, Antonio Garamendi, tras anunciar que abandona la mesa de diálogo social con el Gobierno, según adelantan fuentes gubernamentales a Libertad Digital.

Un anuncio realizado este jueves por Garamendi que ha motivado la llamada del jefe del Ejecutivo para intentar reconstruir esa foto del Gobierno con los agentes sociales cuyo malestar era superlativo al enterarse por la prensa de un pacto con Bildu que concretaba las condiciones sobre el mercado laboral que negocia el Gobierno con patronal y sindicatos en esa mesa de diálogo social.

Según las fuentes consultadas por LD, lo transmitido por el Ejecutivo a los empresarios es que ni habrá una derogación total de la reforma "ni habrá un aumento del coste del despido" sino sólo las tres premisas concretadas por el PSOE en una nota aclaratoria el miércoles a las 12 de la noche: derogación de la posibilidad de despido por absentismo, derogación de las limitaciones al ámbito temporal del convenio colectivo y derogación de la prioridad aplicativa de los convenios de empresa sobre los convenios sectoriales.

Un mensaje que se ha visto reforzado además por los esfuerzos verbales que lanzaba en público la portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, quien alabó el "sentido de estado" del presidente de los empresarios españoles. "Yo conozco particularmente el sentido de estado de Garamendi, que no es un patriota de boquilla. El señor Garamendi antepone siempre los intereses de España a cualquier otra cuestión defendiendo legítimamente los intereses empresariales y estoy convencida de que sabe que en el marco del diálogo social se encuentran muchas de las claves que nos van a permitir encontrar ese marco de relaciones laborales para proteger al sector del turismo, el comercio, la hostelería...".

Montero intentó reconstruir las relaciones con la CEOE tras el patinazo del Gobierno con Bildu y avanzó su voluntad de "lograr un acuerdo a medio plazo" para reformar el estatuto de los trabajadores que es donde se deben regular los cambios en el mercado laboral. "Para nosotros es un espacio muy importante" en tanto en cuanto "está parando la hemorragia" con medidas como "los acuerdos de subida del salario mínimo y los ERTE". "Tenemos una comunicación fluida y un diálogo constante con el señor Garamendi pero también con la CEOE y Cepyme que representan a todos los empresarios. Sin ellos es imposible construir un modelo de estado".

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