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El terrorismo callejero regresa al País Vasco: atacan la casa de Idoia Mendia, secretaria general del PSE

Se trata de una campaña de apoyo a un terrorista de ETA en prisión. EH Bildu se ha sumado a la misma y no condena los ataques.

J. Arias Borque

La pintura roja como símbolo de sangre y los pasquines con amenazas han regresado en las últimas horas a las calles del País Vasco. Varias desconocidos han atacado este martes por la noche el domicilio particular de la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, y de su marido, Alfonso Gil, teniente de alcalde del ayuntamiento de Bilbao y portavoz de los socialistas en el consistorio de la capital vizcaína.

Los restos de pintura han sido esparcidos por la puerta y el escalón de entrada al portal de la vivienda. Junto a esto, han dejado un buen número de pasquines en los que se podía leer, en euskera, el siguiente mensaje: "Patxi Ruiz en huelga de hambre y sed. Idoia Mendía y PSOE, asesinos. Amnistía total". Un tipo de terrorismo callejero que realizaron durante años los cachorros de la banda terrorista ETA.

Patxi Ruiz, la persona a la que aluden los pasquines, es un terrorista de ETA que se encuentra cumpliendo condena en el centro penitenciario Murcia II tras ser condenado por varios delitos, entre ellos, el asesinato del concejal de UPN Tomás Caballero en mayo de 1998, y que hace diez días comenzó una huelga de hambre y sed para protestar por su situación en la cárcel, después de que la dirección del centro le sancionara por tratar de promover varias protestas.

Los actos de apoyo a este terrorista se han sucedido en varias localidades vascas y navarras en los últimos días, siendo autorizadas por las delegaciones del Gobierno de ambas regiones pese al estado de alarma, y han sido convocadas por ATA (Amnistia TA Askatasuna), un sector disgregado de ETA y su estructura político-social que aboga por seguir utilizando el terrorismo como medio para alcanzar la independencia de la quimera de Euskal Herria.

A este grupúsculo disgregado de la línea oficial de ETA y su brazo político se le responsabiliza también de las pintadas que han aparecido en los tres territorios históricos vascos en un total de diecisiete sedes de partidos políticos. Exactamente, once del PNV, cinco del PSOE y dos de Podemos. Ni el ataque en casa de Mendía ni los de las sedes políticas han sido condenados por EH Bildu, la coalición que integra a Sortu, los herederos de Batasuna-ETA.

Y es que EH Bildu, como no podía ser de otro modo, se ha alineado con la campaña de apoyo al terrorista Patxi Ruiz. Bel Pozueta, diputada bildutarra en el Congreso de los Diputados y madre de uno de los batasunos condenados por agredir a dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua (Navarra) en octubre de 2016, ya ha anunciado que tratará por todos los medios de reunirse con el etarra preso en la cárcel murciana.

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