Fase 1 en País Vasco: "Nos hemos visto obligados a cerrar el bar"

Es la Mañana de Federico se pone en contacto con numerosos comercios y bares en País Vasco para analizar cómo ha sido el cambio de fase más polémico.

Vanessa Vallecillo

Las primeras horas han sido caóticas. Algunos bares se han visto obligados a cerrar ante la imposibilidad de controlar a la clientela. Los ciudadanos se quejan de que todas las medidas están enfocadas al consumo y en clave electoral. Ya lo llaman "la fase 0.5".

En las primeras horas de cambio de fase en Bilbao las calles se llenan de gente que va a trabajar, a abrir sus comercios por primera vez después de meses de pérdidas y, también, de quienes hacen cola a las puertas de algunos bares del centro para tomarse el primer café del desconfinamiento en una terraza.

Las ganas se palpan a pesar de que la mayor parte de los negocios de hostelería han decidido mantener la persiana bajada. En todas ellas, un crespón negro y una esquela: "Este bar falleció el 15 de marzo por la mala gestión de las autoridades"

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No ven rentable la apertura y han preferido esperar a ver qué tal les va a otros bares que han hecho de avanzadilla por la zona. En la céntrica calle Ledesma tres locales sí decidieron probar. Sin embargo, a media tarde, se vieron obligados a echar el cierre "ante la imposibilidad de mantener las medidas de distanciamiento social". Así lo anunciaba en su cuenta de Facebook el Puertito de Ledesma.

A pocos metros, otro bar bajaba la persiana después de que "la gente se saltara la prohibición de entrar a pedir dentro del local, haciendo imposible mantener la seguridad". Esto, a pesar de que la Policía había estado vigilando la zona durante toda la jornada y avisando a la clientela.

Terrazas, zonas sin ley

Muchos habían aguardado a poder sentarse en uno de estos espacios sin ley. Y es que las terrazas de los bares son las únicas zonas donde no está vigente el horario de confinamiento. Irune, de camino al trabajo, nos cuenta que "esto está diseñado sólo para consumir. Si salgo a las cinco de la tarde no puedo pasear, pero sí ir a una terraza. Esto no es la fase 1, es la fase 0.5". La misma opinión le merece a Ana. Se queja de que "al Gobierno vasco sólo le preocupa que gastemos en los comercios y que podamos votar en las elecciones".

Las terrazas serán, en caso de que alguna siga abierta, el único lugar donde podrán reunirse grupos de hasta 10 personas. Una rectificación unilateral que no contemplaba el acuerdo con el Gobierno central y de la que muchos se enteraban por la mañana, de casualidad, escuchando Radio Euskadi. La consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, dejaba claro que "no se podrán hacer reuniones ni en casas, ni en txokos. Tenemos que evitar los encuentros innecesarios".

La responsabilidad individual y la picaresca

El Gobierno vasco lo fía todo a la responsabilidad individual, pero las visitas fueron otra de las grandes dudas de la jornada. Edurne denuncia que "se puede ir a hacer deporte a un municipio colindante e incluso tomarte una caña allí. Sin embargo, está prohibido ir si vas a visitar a tu familia".

Un vacío que fomenta la picaresca. En el primer día de confinamiento hay quien no ha dudado en simular ser runner para ir a visitar a abuelos y padres. Y quien, como nos cuenta Janire, ha echado mano de Wallapop. Ella había puesto a la venta un artículo esa misma mañana y "a las dos horas lo había vendido a un chico de Leioa, que ni siquiera es un municipio colindante" con el suyo. Lo mismo le ha ocurrido a Simón. Su comprador vino desde otro pueblo a recogerlo, "dejó el producto encima de un coche y pagó por Bizum".

Rebrote electoral

Ese lunes comenzaba la Fase 1, pero también la campaña electoral. Urkullu era abucheado por su gestión en una visita al Hospital de Cruces, en Barakaldo. La oposición no ha dudado en tachar este gesto de oportunista, en criticar la improvisación del Ejecutivo vasco y en alertar del peligro de un rebrote.

En cualquier caso, ahora que todas las regiones están a la espera de un cambio de fase, conviene fijarse en las que ya lo han hecho, para no cometer los mismos errores.

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