La Generalidad se desmarca del homenaje nacional a las víctimas del coronavirus

La portavoz Budó dice ahora que hay que centrase en la lucha contra la pandemia y que la Generalidad hará su propio memorial.

Pablo Planas (Barcelona)

La Generalidad catalana no quiere saber nada de homenajes póstumos a las víctimas del coronavirus. Y mucho menos si son de carácter nacional o están presididos por el Rey Felipe VI. Así lo ha dado a entender este sábado la portavoz del gobierno de Quim Torra, la consejera de Presidencia Meritxell Budó, quien en la comparecencia diaria ha manifestado que "aún no estamos en esa fase".

Según la consejera separatista, es prematuro plantearse funerales cuando todavía no se ha superado la emergencia sanitaria y se tiene por delante una crisis social y económica sin precedentes. Budó opinó además que la tarea de las administraciones es centrarse en combatir la epidemia en lugar de diseñar funerales de Estado.

Budó ha declarado también que "cuando sea el momento, la Generalidad impulsará algún tipo de memorial para recordar a todas aquellas personas que desgraciadamente han perdido la vida a cusa del coronavirus". Así pues, el gobierno catalán se desmarca de cualquier iniciativa simbólica de carácter nacional.

Discurso contra España

El gobierno catalán no ha dejado de hacer política separatista durante la crisis sanitaria provocada por el coronavirus. Quim Torra llegó a acusar al Gobierno en la BBC de no haber adoptado medidas al tiempo que los nacionalistas acometían una vasta campaña propagandística en la que se cambió el "España nos roba" por el "España nos mata".

La Generalidad también denunció que la centralización de competencias le impedía actuar para proteger a los ciudadanos de Cataluña y la propia Budó se dedicó a difundir la tesis de que en una Cataluña independiente hubiera habido menos muertos por el coronavirus porque se hubiera actuado antes y de manera más rigurosa.

Al tiempo, el ejecutivo separatista ha llegado a impedir la actuación del Ejército en la desinfección de residencias de ancianos, entorpecido la habilitación de hospitales de campaña y se negó a utilizar el hospital que la Guardia Civil levantó en San Andrés de la Barca. Así pues, las últimas declaraciones de Budó forman parte de la estrategia separatista, centrada en convertir la pandemia en una nueva excusa para reclamar la independencia y ahondar en el discurso del odio y el desprecio a España.

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