Sánchez se ceba con Casado: "A usted le da miedo el acuerdo, libérese de la ultraderecha"

Advierte de que "todos nos mediremos por las implicaciones éticas de la decisión que tomemos hoy" y pide poner "límites al propósito partidista".

Ketty Garat

"Con serenidad y sin reproches, les pido que no priven al Gobierno del instrumento jurídico del estado de alarma", ha concluido Pedro Sánchez una intervención de cuarenta y cinco minutos en la que ha calificado como "error absoluto e imperdonable" levantar el estado de alarma en estos momentos en que aún no ha concluido la amenaza de la pandemia del Coronavirus. Pero lanzó una advertencia aún mayor en una clara alusión velada al PP por no apoyar por primera vez este estado de alarma.

"Ya no es momento de reproches sino de tomar una decisión trascendental que nos va a marcar para siempre. Lo que hay que votar es si descendemos gradualmente o rompemos filas, si impera la unidad o se impone el sálvese quien pueda. Y eso, señorías, no sólo es una opción política sino moral". Y continuó asegurando que "todos nos mediremos por las implicaciones éticas de la decisión que vamos a tomar en el día de hoy y no quiero quitarle un ápice de importancia".

Según el presidente, "todo propósito político partidista es legítimo pero dentro de unos límites. Y el mas sagrado es el de la salud de los ciudadanos y la salud pública", dijo insistiendo en responsabilizar del caos al PP en el caso de un incremento de muertos, como hizo esta semana el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos.

Sánchez se justificó diciendo en que "no hay aciertos absolutos pero sí errores absolutos como levantar en estos momentos el estado de alarma". "La meta está cerca. Les exhorto a perseverar unas cuantas semanas más. Si lo hacemos dentro de unas semanas podremos celebrar juntos la primera victoria sobre la epidemia pero ese día todavía no ha llegado. Debemos estar vigilantes para evitar cualquier rebrote. No estamos ahí todavía. Necesitamos que se mantengan durante unas semanas más algunas restricciones en nuestra movilidad y actividad económica".

Terminó diciendo que "se lo debemos, en primer lugar, a los fallecidos que han pagado el precio más alto de todos; se lo debemos a los enfermos; se lo debemos a los sanitarios que llevan dos meses luchando con abnegación y una extraordinaria dosis de humanidad; se lo debemos a los policías, a los militares, a los trabajadores del campo y de la ciudad; se lo debemos a los mayores y a los más pequeños".

"Al señor Casado le da miedo el acuerdo"

Pero donde cargó especialmente las tintas contra el líder del PP fue en el turno de réplica. El presidente afirmó tajante que "al señor Casado le da miedo el acuerdo" porque está presionado por un "movimiento ultraderechista en la sociedad española" tras el cual se esconde, a su juicio, las protestas espontáneas sobre las caceroladas contra el Gobierno. "Libérese", le espetó rotundo para darle la puntilla definitiva en formato pregunta: "¿Quiere parecerse al señor Abascal?".

La paradoja fue las peticiones de respeto y los insultos con intervalos de segundos. "Somos el partido que ha ganado las elecciones 5 veces en los ultimos 2 años. Ténganos el respeto que nosotros le tenemos a usted señor Casado", dijo segundo antes de afirmar con rotundidad de que que al líder del PP "le falta consistencia y coherencia en muchas de sus intervenciones". A Santiago Abascal ni le contestó. "Es muy difícil replicarle porque es imposible entenderle. España está a una cosa y el señor Abascal, a otra", dijo para atizarle un segundo golpe sin responder a ninguna de sus críticas o preguntas: "Abandone el odio, señor Abascal. Se abrirá un mundo nuevo frente a usted".

Admite "la necesidad"

El presidente dio un titular sin quererlo al responder a la crítica de Gabriel Rufián por no escuchar a los territorios y grupos políticos. "No es verdad", respondió Sánchez, "hemos aceptado una enmienda del PNV sobre la cogobernanza. Por necesidad o por convicción pero lo vamos a hacer".

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