El Gobierno toma como rehenes a los parados utilizando el chantaje y la intimidación

Ciudadanos acude al rescate de Sánchez en el peor de los momentos, mientras el Gobierno intensifica sus amenazas a los ciudadanos.

Pilar Díez

El Mundo

"Sánchez pacta con Cs y garantiza el estado de alarma sin el PP". ¿Y a cambio de qué?, se preguntarán. Pues a cambio de "dialogar y en su caso consensuar la desescalada". ¿Pero Arrimadas es boba o qué? Parece que no conoce al personaje. Para pactar algo con Sánchez tienes que tener testigos, notarios, ponerlo por escrito y con una cláusula que diga que irá a prisión si no cumple. Por Dios, Inés, no nos digas que te has creído una sola palabra de este embustero patológico.

Rosell está, como todos, hasta el gorro de los estados de alarma que solo pretenden reforzar el poder absoluto del dictador Sánchez. "Hay que poner límites al uso abusivo" que hace Sánchez del estado de alarma. Bueno ha pasado de utilizarlo de manera abusiva para usarlo para amenazar a los españoles. "Amenazar con el caos si no se prolongan sus poderes extraordinarios no es propio de demócratas". ¿Desde cuándo es Sánchez demócrata? "tomar a los parados como rehenes, deslizando que no cobrarán las ayudas por estar condicionadas al estado de alarma, añade intimidación al chantaje". Esto es para ir directamente a rodear Ferraz y sacarle de los pelos de la Moncloa aún con el riesgo de que la policía se líe a tiros. "El estado de alarma debe llegar a su fin. Y dejar paso a una etapa de concertación para adoptar medidas que administren la desescalada sin coartar libertades básicas, empezando por desvincular de la alarma la prestación de los ERTE. El cheque en blanco no es opción". Pues es lo que ha firmado Arrimadas.

Federico Jiménez Losantos opina que "solo por vincular el pago a lo que los parados tienen derecho con el apoyo al gobierno que tan vilmente proclama ese vínculo, hoy PP y Cs deberían votar no a la prórroga del estado de alarma". La oposición debería exigir tres cosas muy simples: "Desvincular el pago de lo ERE y los ERTE, consensuar las medidas de atenuación del confinamiento o arresto domiciliario y pactar con los sectores sociales más afectados por la crisis económica, exacerbada por una política sanitaria, la de comunistas y socialistas, basada en la negación del virus hasta el 8-M". "No al chantaje. No y no". Pues va a ser que sí. Incomprensible, pero sí.

El País

"El Gobierno encarrila la prórroga con su pacto con Cs". Aclara en qué consiste el pacto. "El ejecutivo suscribió un acuerdo con el partido de Arrimadas en el que promete consensuar los siguientes pasos de la desescalada y asegura las ayudas económicas más allá del estado de alarma". Dios, Inés ¿y no saliste corriendo cuando oíste de boca de Sánchez la palabra prometer? Pues ya tienes hoy la respuesta. En su comparecencia en el Congreso, Sánchez ha vuelto a amenazar y tomar como rehenes a los colectivos afectados. Aún estás a tiempo de cambiar tu voto, alma cándida.

Dice el editorial, que lo lleva a portada, que "todos los grupos parlamentarios son conscientes de que prescindir ahora del marco jurídico que habilita las medidas requeridas para contener la pandemia es una irresponsabilidad. El estado de alarma tiene que ser prorrogado, entre otras razones porque, de no serlo, la absurda crispación que ha regresado a la política provocaría en el sistema constitucional un nuevo destrozo". ¿Qué destrozo? Sánchez ya ha destrozado la Constitución. Critica El País que Sánchez dé por descontado que los grupos le tienen que apoyar por su cara bonita. "Esa carencia ha llegado hasta el extremo de plantear la votación en unos términos inaceptables: ni siquiera en tiempos de crisis puede un gobierno exigir adhesiones amenazando". Pues es lo único que hace. "El motivo de esta arriesgada estrategia de la Moncloa resulta irrelevante". ¿Cómo que resulta irrelevante? Sera irrelevante para El País, pero no para los ciudadanos amenazados e intimidados por un gobierno que les tiene secuestrado.

ABC

"142.000 negocios destruidos en dos meses". "El paro registrado ha subido en casi 600.000 personas y la cifra total roza los cuatro millones". "La ministra de Hacienda redobla su amenaza: si no se apoya el estado de alarma, decaen las ayudas a los afectados por la crisis". Oye Inés, ¿qué has negociado, si puede saberse?

Dice Jesús Lillo que "hay que reconocer a María Jesús Montero no da tanto miedo como José Luis Ábalos, que tiene la costumbre de acompañar con lentos movimientos de cuello, cejas y miradas los silencios que siguen a sus ofertas, irrechazables y formuladas con una familiaridad propia de los Corleone. Cambia el tono, por no hablar del acento, pero permanece la oferta, como la cabeza de un caballo en la cama. Montero no es tan directa. Alarga las frases hasta quedarse sin aire y rebaja la intensidad de la amenaza al descomprimirla con su verborrea de pases largos y huecos, diluyendo el desafío". Pero el resultado es el mismo, una amenaza inaceptable.

La Razón

"Los barones frenan el no del PP al estado de alarma. Trasladan a Casado la necesidad de mantener garantías jurídicas para el confinamiento".

Dice el editorial que "se está exigiendo a los populares un supuesto ejercicio de responsabilidad del que, al parecer, estarían exentos, no sabemos por qué feliz condición de origen, los partidos que, precisamente, hicieron posible que el PSOE recuperase el poder tras la moción de censura. Desde este punto de vista sería completamente legítimo que el presidente del PP rechazara avalar con sus votos la cuarta prorroga del estado de alarma". "Al PP no solo se le exige apoyo sin más contraprestaciones que unas vagas promesas, sino que se toma de rehenes a los trabajadores incursos en los ERTE, bajo la amenaza de no cobrar las prestaciones de emergencia" que además salen de nuestros bolsillos, no del suyo. ¿A qué estamos esperando para presentar una demanda contra el Gobierno por extorsión? No obstante, La Razón considera que "la evolución de la pandemia, que está lejos de ser vencida, presenta las suficientes incógnitas como para aconsejar la permanencia de las medidas extraordinarias al menos durante 15 días más". Vale, muy bien, pero con condiciones. Y la primera condición es que el Gobierno deje de amenazar a los ciudadanos. Bajo chantaje, no es no.

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