Presidentes autonómicos como Feijóo, Urkullu o Torra trasladan a Sánchez su rechazo a prorrogar el estado de alarma

Explican "que hay legislación ordinaria para actuar" en estos momentos.

Míriam Muro | Esmeralda Ruiz

Ni la promesa de Pedro Sánchez de un procedimiento de "cogobernanza" para la desescalada ni el anuncio de un Fondo de Reconstrucción de 16.000 millones de euros para todas las comunidades han conseguido aplacar los ánimos de algunos de los presidentes autonómicos que este domingo han participado en la octava reunión telemática con el presidente del Gobierno.

Muchos de los dirigentes territoriales han recriminado a Sánchez que este fondo lo llevan pidiendo desde hace semanas. Pero no ha sido la única crítica al líder del Ejecutivo. Barones como Feijóo, Urkullu o Tora han trasladado al presidente del Gobierno su rechazo a la prórroga del estado de alarma.

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha criticado ante Sánchez "el uso desproporcionado del Estado de Alarma" y ha indicado "que hay legislación ordinaria para actuar" en estos momentos.

El presidente gallego también ha referido al "estado de cogobernanza" al que ha aludido Sánchez y le ha recordado que "hasta el momento no se ha producido". Feijóo ha lamentado, por ejemplo, "que no se conozcan criterios sanitarios para delimitar en qué fases de la desescaldada se encuentra cada territorio", ha insistido "en que el ámbito debería ser el de las áreas sanitarias y no el provincial" y ha pedido, una vez más, "una atención específica para el rural".

Finalmente, ha considerado "una buena noticia el fondo de 16.000 millones no reembolsables para las CCAA", aunque ha solicitado "más información al respecto" sin recibir "la aclaración sobre cuáles serán los criterios de reparto", precisan desde la Xunta.

En esta misma línea, el presidente andaluz Juanma Moreno, aseguraba este domingo en una entrevista en El Mundo que "una vez que se va normalizando el control de la pandemia, hay que ir pensando ya en ponerle fin" al estado de alarma. "No sé si ahora o dentro de 15 días. Esa decisión del PP la tendrá que tomar la dirección nacional, pero no tiene sentido que empiece junio con el estado de alarma vigente si las cifras de contagios descienden", precisaba.

Desde Génova apuntan a que en estos momentos estudian "abstenerse" en la votación del próximo miércoles de la nueva prórroga del estado de alarma ya que Sánchez sigue sin ponerse en contacto con ellos para pedirles su apoyo e informarles de las medidas a tomar. Cabe destacar que aunque los populares se abstengan, con los votos de PSOE y Podemos la prórroga saldría adelante. La única opción de que no prospere la medida es que el PP vote no.

Urkullu y Torra

Críticas al estado de alarma a las que se ha sumado el lehendakari, Íñigo Urkullu, que ha sido contundente exigiendo que se termine el estado de alarma porque, a su juicio, hay otros instrumentos para gestionar la crisis en estos momentos. "No comparto el modo de gestionar el estado de alarma. Otra vez ayer hubo un anuncio sin que las comunidades autónomas tuviéramos conocimiento", ha afeado también el presidente vasco recordando una vez más que Sánchez "primero anuncia" y luego, se lo comunica a las CCAA.

Por su parte, el separatista Quim Torra ha aprovechado la videoconferencia para trasladar oficialmente a Pedro Sánchez que su grupo de JxCAT en el Congreso volverá a votar en contra de la prórroga del estado de alarma ante la negativa de Moncloa a excluir a Cataluña del estado de alarma o convertirle a él en autoridad competente para gestionar su plan de desescalada.

"Se está actuando muy rápido en el proceso de desconfinamiento", se ha quejado Torra que ha pedido "tomar decisiones sin ser prisioneros del calendario". El independentismo sigue estancado en la exigencia del retorno de las competencias de sanidad e interior a Cataluña. "Sigo pensando en que cogobernar no es la mejor manera", y Torra ha defendido ante el resto de CCAA que como el impacto del coronavirus "no es igual en todos los territorios", Cataluña reclamará 4.000 de los 16.000 millones anunciado por Sánchez para todas las autonomías.

Con todo, la Generalidad ve con buenos ojos la creación de ese fondo de ayuda para las comunidades, algo que hace unos días reclamaba el vicepresidente catalán, Pere Aragonès, pero aseguran que esperarán a "estudiar la letra pequeña" para comprobar si se trata de una inyección de liquidez inmediata o de un préstamo encubierto. Desde el Ejecutivo separatista ya se adelantan a imponer sus condiciones: "que sea no reembolsable", que "se ajuste al impacto económico que ha tenido cada comunidad" y "sin condiciones" a la hora de decidir dónde destinar el dinero.

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