El Supremo confirma el 3% de Convergencia y Mas sale de rositas

El alto tribunal ratifica la sentencia del "caso Palau" y el cobro de mordidas del partido nacionalista.

Pablo Planas (Barcelona)

El impulsor del proceso separatista ideado por Jordi Pujol y delfín del político corrupto y evasor de impuestos, Artur Mas, no tendrá que afrontar ninguna consecuencia judicial por el cobro sistemático de mordidas de su partido, Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), a cambio de obra pública. El Tribunal Supremo ha ratificado la sentencia de la Audiencia de Barcelona sobre el conocido como "caso Palau" en todos sus extremos, entre ellos que el partido se lucró a cambio de adjudicaciones en los tiempos en que era dirigido por Pujol primero y por Artur Mas después.

El expresidente de la Generalidad que perpetró el primer referéndum ilegal queda libre de polvo y paja a pesar de que tanto la sentencia de la Audiencia provincial como la del Supremo consideran probado que empresas como Ferrovial abonaban dinero al partido a través del Palau de la Música a fin de lograr contratos públicos en las administraciones controladas por los nacionalistas durante los años en que Félix Millet estuvo al frente del recinto musical nacionalista cuna del Orfeón Catalán.

El partido de Pujol y Mas habría cobrado un mínimo de 6,6 millones de la citada constructora entre 1999 y 2009 a través de un método que se popularizó con el nombre del 3% a pesar de que en muchos casos el porcentaje era mayor y que todavía está pendiente de juicios en diversas causas judiciales. Entre los pagos acreditados constan los de las obras de la línea 9 del Metro de Barcelona y en la construcción de la Ciudad de la Justicia, donde se llevó a cabo la vista.

Rebaja de pena para el tesorero de CDC

A pesar de la contundencia del texto de la sentencia, el único cargo de Convergencia que se sentó en el banquillo, el tesorero Daniel Osácar, tan sólo fue condenado a cuatro años y medio pero el Supremo ha rebajado en once meses la condena. Sin embargo, mantiene que debe pagar una multa de 3,7 millones por blanqueo de capitales.

El Supremo ratifica las condenas de Félix Millet (nueve años y ocho meses) y su mano derecha, Jordi Montull (siete años y medio). Además, deberían pagar sendas multas de 4.1 y 2,9 millones respectivamente. También tendrían que devolver 23 millones de euros al Palau.

Sucesión de siglas para eludir responsabilidades

En el plano político, la confirmación del Tribunal Supremo no altera el panorama nacionalista, toda vez que los dirigentes nacionalistas decidieron sacrificar la marca Convergencia en favor de una sucesión de siglas que ha derivado en Junts per Catalunya (JxCat), la actual plataforma electoral del prófugo Puigdemont y de Quim Torra, y el Partido Demócrata Catalán (Pdecat), una formación que se mantiene artificialmente y de la que dimitió como presidente Artur Mas cuando se dio a conocer la referida sentencia del caso Palau.

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