La guerra entre separatistas por las 1.714.000 mascarillas

Rufián se ríe del consejero Buch y Puigdemont acusa al Gobierno de "falta de respeto".

Pablo Planas (Barcelona)

El envío de mascarillas del Gobierno a Cataluña amenaza con recrudecer el enfrentamiento soterrado entre separatistas. Un sector de Junts per Catalunya (JxCat) considera que la cifra de 1.714.000 de estos elementos de protección contra el coronavirus encierra un mensaje de burla, desprecio y falta de respeto hacia Cataluña y los catalanes. En ERC se muestran sorprendidos. No entienden cómo es posible que en medio de circunstancias tan trágicas sus socios de gobierno reparan en semejante detalle.

El portavoz del partido de Junqueras en el Congreso, Gabriel Rufián, se reía ayer en Twitter del consejero de Interior, Miquel Buch, y comparaba su intervención en la rueda de prensa diaria con un chiste del programa de humor político de TV3 Polonia. La comparación no le sentó nada bien al prófugo Carles Puigdemont, quien saltó en la misma red social con un furibundo mensaje: "Quien decidió enviarnos exactamente 1.714.000 mascarillas sabía a qué jugaba con una cifra que para los catalanes es sensible e importante. La ley 1/1980, aprobada por unanimidad, habla en estos términos. El respeto que nos tiene el Gobierno español es perfectamente descriptible". La referida ley es la que fija que el 11 de septiembre es la fiesta autonómica de Cataluña. Puigdemont incluía en su mensaje un enlace a la televisión autonómica que abordaba la polémica diciendo que además de la crítica de Rufián, el consejero Buch también había recibido reproches del PP, Ciudadanos y Vox.

En el seno de JxCat hay quien, sin embargo, no se ha dado por ofendido. Es el caso del sucesor de Puigdemont, Quim Torra, que se ha abstenido de comentar la coincidencia entre el número de mascarillas y el año de la caída de Barcelona en la Guerra de Sucesión. Tampoco las organizaciones separatistas Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium, ni sus líderes Elisenda Paluzie y Marcel Mauri, han hecho el más mínimo comentario.

No obstante, las respuestas a los mensajes de Rufián y Puigdemont revelan que el separatismo tuitero es mayoritariamente proclive a creer que el Gobierno se ha mofado de la Generalidad y por extensión de Cataluña. Son pocos quienes ironizan con que peor hubiera sido el envío de 1.550.000 o 1.713.999 cubrebocas y menos aún los que censuran la actitud de Buch y Puigdemont.

La cuestión de las mascarillas escuece en una parte del separatismo entre otras razones porque la administración autonómica ha sido incapaz de comprar equipos de protección y depende de las ayudas del Gobierno. La semana pasada, Torra llegó a prometer la adquisición de catorce millones de tapabocas y que la Generalidad regalaría una a cada catalana. La portavoz del gobierno regional, Meritxell Budó, abundó en que tales mascarillas serían de máxima protección. Nada era verdad. Al final, de catorce millones que se iban a comenzar a repartir este martes 14 de abril se ha pasado a un millón y medio que en principio comenzarán a distribuirse el próximo día 20. Y tampoco serán reutilizables, sino de un solo uso.

Otro de los asuntos que es motivo de pugna entre JxCat y ERC es la alta mortalidad en las residencias de ancianos y el abandono de las mismas. Los posconvergentes acusan a ERC de una gestión pésima (un "crimen" han llegado a decir) mientras que los republicanos tuvieron que retirar las competencias en la materia de la consejería de Trabajo y Asuntos Sociales, en manos de Chakir El Homrani, para pasarlas a la de Salud, que dirige la también miembro de ERC Alba Vergés.

Junqueras reaparece gracias a La Vanguardia

En medio de este caos ha reaparecido el presidente de ERC, Oriol Junqueras, para celebrar el aniversario republicano. En una tribuna cedida por La Vanguardia, Junqueras se solaza con la actuación del gobierno regional, evita aludir a los muertos en las residencias de ancianos y asegura que el Estado ha demostrado su incapacidad por lo que es necesario un Estado catalán: "El Estado español no nos sirve, no es útil a los ciudadanos de Catalunya. Necesitamos urgentemente un Estado propio capaz de lindar con valentía las reformas que hacen falta por el mundo que viene".

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