Irene Montero filtra sus discrepancias con Calvo y Campos pero las deja "en la puerta" de Moncloa

La ministra de Igualdad esconde la mano después de arrojar la acusación a vicepresidencia y Justicia de "bloquear el proyecto con excusas".

Ketty Garat

Cinco preguntas y ni una sola respuesta. La ministra de Igualdad acudió este martes a la rueda de prensa del Consejo de Ministros con la voluntad de vender su Ley "histórica" de libertades sexuales pero nada quiso decir de las discrepancias del primer gobierno de coalición de España que filtró su mismo ministerio y que se publican en múltiples y diversos medios de comunicación.

Fuentes de su departamento manifestaron su malestar en las últimas horas porque la vicepresidenta, Carmen Calvo, y el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, "han bloqueado la ley con excusas de cuestiones técnicas". Se vanagloriaban de que "hemos ganado esta primera batalla" pero alertaban de que habrá más discrepancias a partir de ahora porque "habrá que pelearlo todo. A este ministro de justicia hay que obligarle a hacer avances feministas", deslizando un tinte machista por parte de Igualdad que no ha gustado nada al resto de los miembros del Gobierno.

Algunos en Moncloa traslucían este martes su malestar explicando que no se puede "verter la negociación" de una Ley en los medios de comunicación como ha hecho sólo una de las partes y defendiendo a Calvo y Campo, que se han dedicado en las últimas horas a apagar el incendio como también intentó hacer este martes la portavoz del Ejecutivo al defender que éste es "un proyecto de Ley del Ejecutivo, no es un proyecto de ningún ministerio concreto".

Así se anticipó de forma inmediata la portavoz gubernamental marcándole la linea a su compañera de mesa de Igualdad, Irene Montero, preguntada por las discrepancias en el seno del Ejecutivo. A preguntas de Libertad Digital sobre si suscribía lo dicho por su departamento y si esto sienta un precedente de desconfianza entre la vicepresidencia, Igualdad y Justicia, la ministra Montero esquivó la cuestión: "No tengo nada más que añadir a lo dicho por la ministra portavoz", dijo dejando claro que había captado la indirecta.

Pero a la repregunta sobre la desconfianza que existe y existirá a partir de este momento entre los departamentos, fue clara: "Los debates que tenemos en el Consejo de Ministros y entre departamentos ministeriales se quedan en esa puerta y por tanto no tengo nada más que añadir". Era la segunda pregunta sobre el tema, pero hubo tres más que no le movieron un ápice de su falta de transparencia con la prensa.

Irene Montero no descartó en ningún momento las discrepancias. Es más, las corroboró en cierto modo al decir que, "como ustedes saben, son evidentes las contradicciones" en el seno del Gobierno para aprobar proyectos legislativos de especial trascendencia. Defendió que "ésta es una ley muy robusta que se ha enriquecido con la colaboración de distintos ministerios" y alabó la "valentía" del Ejecutivo que se atreve con un proyecto tan "valiente y ambicioso" y que horas antes había acusado de bloquear.

Y añadió un mensaje casi al dictado de la vicepresidenta Carmen Calvo, responsable de la coordinación ministerial y protagonista de este conflicto: "Este es un Gobierno comprometido con el feminismo y con la igualdad...".

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