FAES carga contra Sánchez e Iglesias: "Este Gobierno no es progresista, ni es progreso lo que se puede esperar”

La Fundación presidida por Aznar explica que el Ejecutivo "es una unión basada en el interés personal para tapar sus fracasos electorales".

M. Muro

La Fundación FAES, presidida por el expresidente José María Aznar, ha hecho pública este martes una nota editorial en la que aseguran que este nuevo Gobierno "es posible porque la izquierda española, empezando por el Partido Socialista, ha hecho una enmienda a la totalidad a la Transición y al pacto constitucional", y en la que acusan a Sánchez de "carecer de límites en el engaño" y de creer que "la política es un ejercicio audaz de manipulación".

Para FAES, la "insistencia en que el gobierno de coalición sea reconocido como un gobierno progresista" indica "que esa calificación está lejos de ser clara" y "por eso, lo repiten a todas horas. Pero no, este Gobierno presidido por Pedro Sánchez no es progresista, ni es progreso lo que puede esperar nuestro país".

La Fundación explica que "es una unión basada en el interés personal de Sánchez e Iglesias para tapar sus respectivos fracasos electorales". El nuevo Ejecutivo es "un gobierno apoyado por los que quieren hacer de España un Estado fallido, y por quienes denigran a nuestro país y niegan legitimidad a la Constitución y a sus instituciones". Por ello, "lo apoyan los que han protagonizado las agresiones más graves a nuestro sistema democrático, ya sea el terrorismo etarra –justificado y aplaudido por la Batasuna presente en el Congreso a través de la portavoz de Bildu a la que Sánchez agradeció su apoyo–, ya sea el golpismo independentista del que Sánchez ha hecho depender su futuro negociando con un penado por sedición y malversación". El apoyo de estas formaciones y de otras como el PNV "dan un nuevo sentido a la expresión la 'España vaciada'", aseguran.

Recuerdan desde FAES que Sánchez es "la mentira personificada", ya que en campaña prometió, por ejemplo, tipificar de nuevo como delito la convocatoria de referendos ilegales o remediar el sectarismo de los medios públicos catalanes, y no ha cumplido ninguno de estos compromisos.

Críticas a Iglesias

Sobre el nuevo vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, aseguran que "tiene dicho que ETA y la llamada izquierda abertzale fueron los primeros en darse cuenta de que la Transición era un fraude –luego vino él– y su partido, Unidas Podemos, se ha adherido a la manifestación que en Bilbao ha reclamado el acercamiento de los presos de ETA. Aunque bien mirado, ¿por qué no habría de hacerlo si los demás participantes –PNV, Bildu, ERC– son los que han dado la investidura a Sánchez y la vicepresidencia al propio Iglesias?"

Para FAES, el PSOE y "buena parte de la opinión pública" han asumido "con una patológica normalidad que el Gobierno de España se negociara con el líder del golpismo independentista catalán, de la misma manera que convierten en normal que el presidente del Gobierno se disponga a reunirse con la solemnidad que requiera la ocasión con el dudoso presidente de la Generalidad, inhabilitado como diputado en el Parlamento de Cataluña en virtud de su condena por desobediencia que prolonga en su permanente desafío a la Justicia".

Sobre los acuerdos de Sánchez con los separatistas, aseguran que "la inaudita apelación de Sánchez a desjudicializar el desafío independentista no puede interpretarse más que como un adelanto de la impunidad que espera a los culpables y que este Gobierno concederá por vías que ahora nos pueden parecer impensables".

"¿Cómo se puede creer a Sánchez cuando dice que no habrá referéndum en Cataluña?", se pregunta la fundación que añade que este Gobierno "hará todo lo posible para que lo haya, bajo formas más o menos disimuladas, aunque eso rompa la soberanía nacional". Y si no lo hay, "será porque, una vez más, las instituciones, los frenos y contrapesos del sistema democrático, se logran imponer a los despropósitos de un gobernante."

Mensaje a Casado

Frente a este Gobierno, destacan que "el papel de la oposición y muy singularmente del Partido Popular no es pequeño ni es fácil. Sobre todo si no se conforma con el rechazo y la resistencia –que será una exigencia frente a lo que viene– y construye una propuesta social y política, renovada y atractiva, que pueda recuperar a los segmentos del electorado que necesitan una alternativa viable a la coalición de izquierda y nacionalista".

Y avisan al presidente del PP: "Un papel de liderazgo que debe asumir que toda labor eficaz de oposición será tachada de crispadora, pero que ninguno de sus acusadores tendrá la honradez intelectual de decir eso mirando a las compañías de Pedro Sánchez. Que deberá diferenciar entre sinceras propuestas de auténticos pactos de Estado de lo que resulten ser ofertas trucadas para neutralizar a la oposición. Que tendrá que liderar un verdadero sentido nacional fiel a la Constitución en su letra y en su espíritu, desde el éxito histórico de nuestro sistema de convivencia, consciente de que hasta el presente las amenazas al sistema democrático han venido siempre desde fuera, pero ahora los que aspiran a desmantelarlo lo pueden hacer desde dentro contando con una obsequiosidad agradecida como la que Sánchez dispensó a la portavoz batasuna en la sesión de investidura. Y un liderazgo en la oposición que tendrá, sobre todo, que confiar en la mayoría de la sociedad española a la que tiene que dirigirse con la profunda firmeza de la moderación frente al extremismo en el que se radica y que alimenta a este Gobierno".

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