El Gobierno descarta ya la investidura el 5 de enero a la espera de que ERC dé la orden

Tras varias horas de espera, ERC no descolgó el teléfono para que el PSOE pudiera mover ficha. Batet abandonó el Congreso.

Ketty Garat

Sin noticias de ERC. El Gobierno estuvo este martes varias horas esperando pero la llamada de los republicanos, tras la reunión de una Ejecutiva que se demoró más de lo previsto, nunca llegó. Tampoco el anuncio posterior. No era lo acordado. El plan del Ejecutivo era que este lunes 30 de enero fueran cayendo los acuerdos y alineándose los planetas para cumplir con el deseo navideño de Pedro Sánchez: la investidura antes de Reyes, los días 2, 3 y 5 de enero, pero falló la última pieza.

El plan era perfecto, la operación redonda. Primero, el factor sorpresa de los dos firmas con PNV y Podemos que no figuraban en la despejada agenda gubernamental. De forma calculada, cada uno a su debido tiempo: primero, Andoni Ortuzar, a las 13:00 horas; después, Pablo Iglesias a las 17:00 y entremedias la confirmación de la segunda abstención necesaria para cumplir con los cánones del Frankenstein: Bildu publicaba un tuit a media mañana confirmando lo que ya había adelantado a Adriana Lastra hace una semana en su primera y única reunión. Sólo faltaba la última pieza, el anuncio de ERC tras su Ejecutiva y todos estaban "convencidos" de que lo haría. Hasta el PNV que, según fuentes de Moncloa, "jamás firmaría si no tuviera la confirmación de ERC de que se va a abstener".

Una confirmación que existe sólo en privado y que se requería de que ERC diera la orden tras la Ejecutiva. "Es todo un paripé", se indignaban algunos en el Ejecutivo, "tenemos desde el domingo la confirmación de que se abstienen" pero hay que respetar escrupulosamente la pompa y ceremonia de quien lleva la batuta en esta negociación. Finalmente, no hubo fumata blanca y se desvaneció como el humo la posibilidad real de una investidura el día 5 que Sánchez había tocado con los dedos. La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, esperó hasta avanzada la tarde en la cámara baja hasta saber si debía o no convocar la sesión que se esperaba de forma inminente. Finalmente, cerca de las 19:30 horas abandonó el Parlamento rumbo a casa. No había visos de recibir señales de ERC.

Más conscientes que nunca de hasta qué punto son rehenes de los designios de los independentistas, en Moncloa se convocaba una reunión urgente mientras algunos se sumían en la frustración y el derrotismo descartando la posibilidad de una investidura el 2 de enero para la que habían destinado todas sus energías. "Es imposible", suscribían los más pesimistas, aunque no esté aún descartado "del todo" dado que aún se podría convocar en la mañana del martes 31 de diciembre, el último día del año.

Sin embargo, no es la opción que se contempla en estos momentos en el equipo de Pedro Sánchez donde el abatimiento pasadas las 23 horas, a las que el gabinete abandonaba el complejo del Palacio de la Moncloa, les hacía afirmar con rotundidad: "No habrá gobierno en Navidad ni para la Pascua Militar".

ERC no cumplió

Lo que falló nadie es capaz de concretarlo más allá de hablar de las "tensiones habituales" en el seno de una Esquerra que necesita templar los ánimos de los más beligerantes. Otras fuentes socialistas creen que era "mucho pedir" un acuerdo con ERC en el mismo día del informe de la Abogacía con las presiones de Junts x Cataluña de por medio porque a ERC "le hace falta tiempo". Y, por ello, entiende el Gobierno, convoca su Consejo Nacional para el 2 de enero, día en que "anunciarán su abstención".

Porque el abatimiento desespera al Ejecutivo pero no frustra "en ningún caso" la investidura que, simplemente, se retrasa. Tras el baño de realidad de este lunes, muchos desistían ya de hablar de nuevas fechas tras haber visto cómo se le escapaban de las manos el plan inicial del día 30 y, después, del 5 de enero. Pero otros verbalizaban dos posibilidades. La primera es el 4, 5 y 7 de enero. Un calendario que está en boca de los principales colaboradores de Pedro Sánchez que, inmersos en el microclima de la precipitación y las prisas, usan argumentos como que "cada día que ganemos es un día menos para que otros crean que nos pueden ganar o doblegar. Cada día es importante".

Por contra, hay quienes creen que se trata de "una locura" en mitad de las fiestas de Reyes, con toda España centrada en las cabalgatas y "debemos parar". Es el motivo por el que algunos colaboradores de Sánchez apuestan ya por retrasar y ajustar el calendario de la investidura hasta el día 7, dando tiempo a ERC a justificarse a sí misma, dar a conocer su decisión y transmitir con unas fechas más razonables, una mínima imagen de seriedad.

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