Pedro Sánchez comunica a su entorno que irá a la investidura los días 2, 3 y 5 de enero

Fuentes de Moncloa confirman a LD que se cierra la fecha de la investidura. El lunes lo calificará la Mesa del Congreso.

Ketty Garat

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, irá a la sesión de investidura los días 2, 3 y 5 de enero, según acaban de confirmar a Libertad Digital fuentes de Moncloa. Una confirmación que ha hecho a última hora de esta mañana el propio presidente a su entorno más cercano como ha podido saber este periódico, pocos minutos después de culminar la primera jornada del congreso regional de ERC.

Una fecha ya adelantada por las mismas fuentes a LD que ya avanzaron esta semana que se habían habilitado estas fechas en el Congreso de los Diputados, dado que se trata de un mes en periodo inhábil de sesiones que incluye a su vez, un día festivo, el 5 de enero, domingo. Desde el Gobierno ya descartaban el miércoles la posibilidad de una investidura antes de fin de año y justificaban la nueva fecha en la necesidad de tener un gobierno en plenas facultades al menos antes del Día de Reyes, 6 de enero, en que se celebra la Pascua Militar en el palacio Real.

La decisión será comunicada el lunes 23 a la Mesa del Congreso que reúne a las 12:30 horas pese a que no se precisa en esta ocasión que el órgano rector de la cámara califique la sesión dado que se trata de una "competencia exclusiva" de la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, tras consultar al candidato a la investidura, Pedro Sánchez.

El malestar con Zarzuela

Las citadas fuentes gubernamentales explican que se trata del primer acto político del año en el que coinciden el rey Felipe VI y el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. Celebración en la que el monarca dará un discurso en el Palacio Real pero no Sánchez, ya que el discurso del Gobierno está reservado para el balance que hace la ministra de Defensa, Margarita Robles.

No se trata de una fecha casual ya que en el Gobierno están en boca de todos las recientes tensiones entre Moncloa y Zarzuela desde el viaje de los Reyes a Cuba, que provocaron un enfriamiento notable de las relaciones entre ambas instituciones, pasando por la elección de la fecha para la ronda de consultas con el Rey, que impidieron la presencia del Jefe del Estado en un viaje oficial a Argentina —en contra del criterio del Ejecutivo—, y que culminaron con el último malestar de la Casa del Rey por la presencia de la Corona en la cumbre climática COP25.

Una distancia entre Moncloa y Zarzuela que, habida cuenta del necesario retraso en la investidura que ya era "imposible" celebrar el día 30 para ajustarse a los tiempos de ERC, ha sido tenida "muy en cuenta" para cerrar filas y fisuras y proyectar la necesaria imagen de estabilidad que necesita en estos momentos el país. Aunque sea a costa de cerrar un pacto con la ERC que se negó a acudir a la ronda de consultas con Felipe VI en Zarzuela.

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