El primer navajazo de Pablo a Pedro

Revuelo incomprensible por las exigencias de ERC a Sánchez para darle el sí.

Pilar Díez

El Mundo

"El PSC exige que Cataluña sea nación y ministros 100% suyos". Tampoco es que sea una gran novedad. Como dice Raúl del Pozo, "no solo se han contaminado de nacionalismo los partidos progresistas, sino los sindicatos de clase (…) La izquierda española debiera saber quiénes son los suyos y quiénes sus adversario". Pero si lo tienen clarísimo: los suyos son los separatistas y los adversarios el PP. Arcadi España señala que el síndrome de Estocolmo llega hasta el punto de que "la izquierda y el nacionalismo españoles, ampliamente mayoritarios en el Parlamento, han acatado la sentencia solo de modo superficial y retórico. Se comprende que negocien con delincuentes; y es que no los consideran delincuentes", sino amiguetes maltratados.

Y ayer apareció Pablo Casado, sí, ese, el presidente del PP. Para decir que con él no va la cosa. Según David Gistau, "la supuesta abstención del PP no deja de ser un ardid de desgaste como el que afectó a Ciudadanos. Porque Sánchez no la ha pedido ni la desea, apañado como lo tiene, desde antes de las elecciones, el mejunje progresista". Eso decía Rivera y mírale dónde está. Con todo, Casado "ha completado un ejercicio de disolución extraño en un joven líder que vendió dinamismo, emoción y banderines de enganche con los que librar todas las guerras culturares y que ahora es un remotísimo y melancólico señor con barba autoexcluido de los acontecimientos de su tiempo". Con lo parlanchín que empezó.

El País

"Las bases de ERC refuerzan a la cúpula ante la investidura". ¡Quién lo iba a decir! Es para lo que están las bases. Juan Claudio de Ramón se pregunta por qué le llamamos diálogo cuando queremos decir precio. "Diálogo es una palabra para embozar una política de cesión continua y sin contrapartidas por parte del Estado a quien quiere destruirlo". "A las reuniones entre el PSOE y Esquerra Republicana solo ERC acude con una lista de peticiones. La parte socialista se limita a constatar si puede o no pagar el precio que le dan", que a día de hoy se han subido a la parra. Y ¡agárrense los machos!, sugiere Claudio de Ramón que "pacte el PSOE con el PP". "Muchos españoles respirarían tranquilos, viendo que el Estado de todos no se subasta por pedazos cada vez que hay que fabricar mayorías parlamentarias. Esta vez, el PSOE lo tiene más fácil de lo que se hace creer. PP y Ciudadanos dan claras señales de estar dispuestos a negociar la investidura de Sánchez a un precio mucho menos oneroso para el Estado que el que pedirá el nacionalismo (…) Los socialistas tendrían su Gobierno monocolor. Es cuestión de elegir, y el que elige es el PSOE". ¡Un señor con dos dedos de frente en El País! ¿Cómo se le habrá colado a Soledad Gallego?

ABC

"ERC logra el apoyo masivo de sus militantes para chantajear a Sánchez". Dice el editorial que "Sánchez hará todo lo necesario para gobernar, aunque en el proceso se dinamite el concepto de nación española, aunque tenga que sentarse con una mesa de chantaje, que no de diálogo, con individuos condenados por sedición, malversación o desobediencia (…) Lo más grave no es que ERC exija, sino que el PSOE se pliegue". Veremos, con el granujilla de Moncloa nunca puede estar uno seguro de nada.

Lo que sí está claro es que su socio Iglesias no ha esperado ni a estar en el Gobierno para empezar a tocar las narices. Comenta Ana I. Sánchez, la primera en la frente ha sido la convocatoria de una consulta sobre el modelo de Estado para suprimir la monarquía. "Empiecen a contar, que éste es solo el primer navajazo de los que vamos a ver". Y luego el peligro es Vox.

La Razón

"Preocupación en Moncloa porque el órdago de ERC frustre la investidura". ¿Pero qué esperaba Pedro? Ya le avisó Rufián de que la oferta de julio se agotaba en julio. Dice el editorial que "Sánchez vuelve a poner sobre la mesa el reconocimiento de Cataluña como nación, sin entrar en los detalles de que es incompatible con la Constitución, ni siquiera con una reforma federal". José María Marco se resigna. "Como siempre ha ocurrido en la historia de España, la radicalización de Cataluña tendrá efectos devastadores en el resto de España". No aprendemos. Ah, y "Casado no se abstendrá aunque haya que ir a terceras elecciones". Pues hala, otro que derechito a criar malvas (políticas) con Rivera.

La Vanguardia

"Esquerra espera al PSOE". Total, ellos no tienen nada que perder. "ERC interpreta como una buena señal el silencio de Ferraz tras conocer sus condiciones". Que el que calla, otorga. Aunque dice Lola García que el mutis de Moncloa es porque "los últimos movimientos de ERC han provocado estupor en Moncloa". Parece que a Sánchez empiezan a torcérsele las cosas. Lo mismo ha tentado demasiado a la suerte.

A continuación