ERC recibe el aval de sus bases para seguir humillando a Sánchez

Sin sorpresas, las bases de ERC rechazan investir a Sánchez si no hay antes una mesa de negociación.

Esmeralda Ruiz

Objetivo cumplido: "Salimos reforzados en la negativa a investir de Pedro Sánchez si no aceptan nuestras condiciones", ha dicho la portavoz de ERC, Marta Vilalta, después de dar lectura a los resultados de la consulta 'trampa' a la militancia que con un 94,6% ha avalado seguir presionando a Pedro Sánchez antes de entregar sus 13 abstenciones. La participación en la consulta interna ha sido del 70%, superando el 50% que la dirección había fijado como límite para vender esta votación como una auténtica demostración de fuerza de cara a la cita prevista para el jueves con el equipo negociador del PSOE. Una participación incluso superior al 63% de seguimiento registrada en la consulta de los socialistas a sus bases para ratificar el preacuerdo de un gobierno de coalición con Podemos. Dato también éste que les refuerza ante los primeros contactos.

"¿Estás de acuerdo con rechazar la investidura de Pedro Sánchez si previamente no hay un acuerdo para abordar el conflicto político con el Estado a través de una mesa de negociación?" era la pregunta a la que estaban llamados a responder los 8.500 militantes de ERC. Con estos datos en la mano, los de Oriol Junqueras esperan una oferta potente esta semana por parte de los socialistas a quienes ya han detallado las mil patas que debe tener la mesa de negociación que vienen exigiendo desde hace semanas: diálogo entre iguales, autodeterminación, amnistía para los presos, la defensa de derechos y libertades, un guión, un calendario, una garantía de compromiso e incluso un referéndum posterior para ratificar lo acordado.

De todas las exigencias, la más inconcreta sigue siendo la del calendario y ésta es clave para saber con qué foto se conformaría ERC antes de la investidura. De momento, los de Junqueras siguen sin dejar claro si presionarán a Sánchez para viajar a Barcelona y reunirse con el presidente catalán, Quim Torra, antes de la investidura o si les serviría con un compromiso verbal o una declaración escrita a modo de un Pedralbes II. Lo que deja claro la dirección es que, pese a las humillaciones que necesita para vender ante los suyos, no se cierran a ser flexibles a la hora de exigir el cumplimiento de todos los puntos de la interminable lista de condiciones.

ERC presume incluso de que, con estos resultados que ha arrojado la consulta a sus bases, vuelven a controlar el tempo: "No sé cuánta prisa tiene Pedro Sánchez para ser investido, pero si el PSOE quiere alguna cosa de nosotros, tendrá que mover ficha. Si no lo hace, tendrá un no. Mesa de negociación o investidura fallida", ha amenazado Vilalta a pocas horas de que se inicien esas conversaciones entre los equipos negociadores de PSOE y ERC y que reunirá en la misma sala a Adriana Lastra, Salvador Illa, Gabriel Rufián, Marta Vilalta y Josep María Jové.

En cualquier caso, en estas semanas de conversaciones será muy importante atender a los conceptos que cada una de las partes venderá ante sus feligreses. Pese a que para ERC un punto de partida sería repetir el encuentro de Pedralbes, los separatistas ya no aceptarán como concepto una oferta del PSOE que pase por una mesa de partidos, al estilo de la que se pactó en aquella declaración de 2018 con representantes, en este caso de todas las formaciones con representación en el Parlamento catalán y de Podemos, a nivel nacional. Ni "mesa de partidos", ni tampoco un compromiso de convocar la "comisión bilateral Estado- Generalidad", ya existente, aunque en realidad la exigencia de ERC de una "mesa entre gobiernos" vaya por esta dirección.

A continuación