La venganza de Pablo Iglesias: Sánchez será su rehén

Obituarios por Rivera mientras las elecciones han dejado un escenario endiablado.

Pilar Díez

El Mundo

"Sánchez descarta ya al PP y reincide en la vía de Podemos". ¿Y para esto nos ha arrastrado a nuevas elecciones? ¿Ahora ya no le quita el sueño? Qué poca vergüenza tiene el personaje. "Presión sobre Arrimadas para una sucesión rápida de Rivera". Menudo marrón que le ha tocado a esta muchacha. Rivera, aparta de mi este cáliz, estará rogando. Dice el editorial que Rivera se va porque el electorado "le ha dado la espalda al entender que su permanencia más que útil era ya perjudicial para superar el bloqueo". "Es evidente que Rivera ha cometido errores de táctica que han dilapidado el bagaje de una organización formada en el enfrentamiento valeroso con el nacionalismo en Cataluña". Rivera ha demostrado "la utilidad de un partido de centro reformista y liberal". "Hay que lamentar, no obstante, que llegado el bloqueo, el personalismo de Rivera se antepusiera al ideario que había mantenido hasta entonces. Sus decisiones finales lo condujeron a una desubicación que le ha pasado factura, seguramente excesiva". Echa una mirada al nuevo parlamento con los nacionalistas reforzados y aún más atomizado y echa cuentas del coste de la decisión de Rivera. Arcadi Espada es muy duro con Rivera. Califica de "discurso aniñado y narciso" su despedida. "Asumir la responsabilidad habría sido trabajar; reconocer los graves errores tácticos de la última época; invitar a los discrepantes que se fueron a un proceso de reflexión conjunta abierto e integrador y, una vez hecho esto, poner el cargo a disposición de las conclusiones de esa reflexión". No huir hacia "la felicidad caniche". En fin, si no hubiera dimitido otros le hubieran criticado por no hacerlo. Según Marisa Cruz, el panorama que ha quedado tras la batalla es el siguiente. "Gran coalición, gobierno Frankenstein o nuevas elecciones". Y teniendo en cuenta el sentido de la responsabilidad de nuestros líderes políticos nos vemos abocados a la inestabilidad por los tiempos de los tiempos. El PP teme ahora a Vox y el PSOE, tan sectario como sus militantes, no quiere ver al PP ni en pintura. Rafa Latorre manda un mensajito a Casado. "La historia le ha hecho depositario de una ingrata misión patriótica: la de forzar a Sánchez a abandonar la vía del sometimiento para que la política regrese en España a la lógica de la transacción. Es un reto tan arduo como desagradable". Si se produce el milagro de que Sánchez diga sí a un acuerdo, "suya será una descomunal hazaña política". Y si Sánchez se niega en banda, como es probable, "habrá evitado uno de los errores que cometió Albert Rivera: que le culpen de rechazar un pacto que nadie le había propuesto". Y lo que ha pagado Rivera por ello no es pecata minuta, Casado, tú sabrás.

El País

"Rivera abandona la política barrido por la debacle electoral". El editorial reconoce que "las elecciones no han resuelto las dificultades para que Sánchez obtenga la investidura, ni menos aún para garantizar la gobernabilidad", más bien al contrario. Y pide "un pacto entre todos los partidos que se sientan comprometidos con el orden constitucional", del que naturalmente excluye a Vox. "Es en ese espacio donde cabe concebir las negociaciones imprescindibles para que prospere una investidura y la gobernabilidad quede asegurada, al menos en lo referente a las necesidades más acuciantes". Concrete un poco señora Gallego. Carlos Cué es más preciso. Esta vez Sánchez está dispuesto a "una coalición con Podemos si fuera la única opción viable", aunque tenga que tomar Orfidal. Para explicarlo dirá que el que le quitaba el sueño era el Pablo Iglesias de abril, que el de ahora es mucho más fiable. O que el insomne era el Pedro Sánchez de hace un mes, que el de ahora duerme a pierna suelta. "La abstención del PP se ve casi imposible en la Moncloa, así que buscará la vía de la izquierda". Pero resulta que "la abstención de ERC aunque sin nada a cambio resulta imprescindible". Claro, y ERC se va a hacer el haraquiri apoyando a Sánchez por la jeta con las elecciones catalanas a la vuelta de la esquina. "Todo depende de lo que haga Ciudadanos". Venga hombre, a Ciudadanos no se le puede pedir ya nada, dejadlos en paz y que Sánchez se saque las castañas del fuego. Por ejemplo, que proponga un pacto al PP.

ABC

"Rivera da ejemplo". "La historia debe ser justa con Rivera, no lo han sido las urnas, que se han ensañado con un líder que quiso vivir en la adolescencia de su éxito catalán y no supo entender al resto de España", dice Rubido. Algunos columnistas, como Luis Ventoso le vio "elegante en su despedida". Otros, como Ana I. Sánchez, se dedica a hacer reproches que ya no vienen a cuento. "Se va, pero después de destrozar con sus propias manos la opción regeneradora, la bisagra del centro que tanto necesita un país donde vuelven a cabalgar las dos españas entre populismos e independentismos". Ignacio Camacho es más constructivo. "Si Cs tiene algún sentido y algún futuro en solitario es el de ser influyente al margen de su tamaño; una especie de zona desmilitarizada en medio de dos bandos enfrentados". También Cuartango se muestra animoso. "Rivera se ha ido, pero Ciudadanos sigue vivo". Ya veremos. En cuanto a la formación de gobierno, ABC no tiene ninguna duda. "Sánchez formará gobierno con Podemos y buscará apoyo para su investidura en todas las taifas del país". Tanto PP como PSOE "enfriaron la alternativa de un eje constitucionalista estable", no esperábamos más. Así que tendremos un "gobierno progresista, eufemismo para ocultar que un comunista defensor del independentismo como Pablo Iglesias tiene la llave de la gobernabilidad". Porque, como dice Manuel Marín, "Sánchez se ha convertido en su rehén". Se va a tragar todas sus humillaciones una a una.

La Razón

"Cargos del PP piden debatir una abstención de Estado". La presiones han cambiado de bando. "Sánchez insiste en pedir un apoyo gratis para sumar con Podemos, Cs y los regionalistas". Este tipo no aprende. Marhuenda despide a Rivera sin pena. "La dimisión de Rivera aboca a una refundación del partido naranja, con un liderazgo sólido y una organización interna más institucional y menos personalista". Rivera nunca fue santo de su devoción. Sabino Méndez entra al facilón ya te lo dije, Rivera, ya te lo dije. Siempre es satisfactorio comprobar que uno tiene razón, pero no lleva a ningún sitio. Jesús Rivasés espera que Arrimadas se decida y salve al partido. Al parecer no tiene ninguna gana. "La retirada de Arrimadas constituiría el principio del fin" del partido. Y por cierto, que Tomás Gómez se queda a gusto atizando a su exjefe. "Sánchez se ha convertido en una máquina de votos para la extrema derecha. Es el mayor problema del PSOE y, eso no tiene, hoy por hoy, solución. Si Vox fuese agradecido, votaría a Sánchez en la investidura, le deben mucho". No hombre, vamos a terceras elecciones. Lo mismo Vox gana por mayoría absoluta.

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