'El País', en vinagre: "Abascal se fue tan pancho y coló la idea de que no son para tanto"

La prensa no sabe quién gano el debate, en lo que todos coinciden es en que seguiremos sin gobierno.

Pilar Díez

El Mundo

"Sánchez finge dureza pero no reniega de los independentistas". Será que teme que Iceta le sacuda. Dice el editorial que Sánchez se instaló en el "escapismo". "Sánchez se vio acorralado por la inconsistencia de su proyecto de país", "dinamitó puentes con Podemos y fingió un endurecimiento de su postura con el soberanismo". "La brevedad de esta campaña y la consolidación de un escenario fragmentado amplifican el impacto entre los indecisos de un debate que no cumplió las expectativas por su tono hosco". Emilia Landaluce dice que fue un "coñazo" y que el único que se lució fue Abascal. "No era ese coco de que hablaba la izquierda".

El País

"Sánchez busca el centro en un debate sin salidas al bloqueo", titula bajo una foto en la que el centro lo ocupa Abascal. Y es que según Cue "ya no hay dos bloques como ocurría en abril. Sánchez sale del eje de la izquierda". El País echa chispas porque Abascal no se tiró a la yugular de Ana Blanco ni de nadie. "Es un tigre con piel de cordero", dice todo cabreado. Este periódico vio "agresividad en el fondo, que no en las formas", cachis. ¿Cómo? ¿Que no se lió a patadas con todos?, ya nos ha jorobado el titular. Íñigo Domínguez tampoco se lo perdonará nunca. "Abascal se fue tan pancho y coló su idea clave entre gente de derechas: pues no son para tanto". ¿Se le habrá pasado por la cabeza a El País que a lo mejor es que no es para tanto?

ABC

"Bloqueados". Bieito Rubido tiene su ganador, aunque no parece muy convencido. "Si no hubo un ganador claro, aunque los mensajes de Casado fueron sin duda más claros, sí que tuvo un claro perdedor, ese Sánchez que no garantizó a los españoles que no volverá a apoyarse en el separatismo. Es imprescindible recuperar el debate entre las dos fuerzas que tienen posibilidad de gobernar porque es la única manera de movilizar a ese tercio de indecisos que, visto lo visto anoche, no tienen fácil salir de dudas". Al margen de política, ABC nos aporta algún cotilleo que otro que siempre es bien recibido. Cuenta Pilar Vidal que Abascal "se dejó maquillar y hubo que colocarle colirio para aliviar sus ojos irritados". ¡Ay, pobre! "El set del líder de Podemos era el más concurrido porque está custodiado por siete personas", como siempre, acude a la tele con el Séptimo de Caballería. Y no se dejó poner algo de laca para no acabar, como siempre, con la coleta hecha un cisco. No hacemos carrera de Pablo. "Rivera sorprendió llegando con su propia estilista", la de Malú. Va a ponerse él en manos de una vulgar maquilladora de televisión. Pablo Casado "tampoco se peinó ni se dejó tocar su recién estrenada barba" que tanto le gusta. Y Sánchez "se peinó y maquilló" como un buen chico. "Los aspirantes a la Moncloa tienen buen pelo y mejor cutis. Y a pesar de la campaña maratoniana tenían muy buena cara". Algo tenían que tener bueno.

La Razón

"Bloqueados". Es lo que tiene. "Sánchez no descarta pactar con los independentistas. Abascal huye del tono bronco y logra colocar sus mensajes entre los rifirrafes de Casado con Rivera", lo que tiene en vinagre a El País. Marhuenda no vio ni debate ni ganador. "Ni siquiera la crisis en Cataluña dio altura a un debate, es decir, a una confrontación de ideas y propuestas de soluciones, que se convirtió, incluso con la novedad de Abascal, en un calco" de anteriores debates. "Los cinco líderes mantuvieron unos discursos dirigidos a su propia clientela, con los inevitables rifirrafes entre bloques ideológicos que operan en el mismo espectro electoral y que, una vez más, Albert Rivera consiguió teñir de acidez". Conocida es la antipatía que Marhuenda siente por Rivera, mejor no hacer mucho caso de sus comentarios. Y Santiago Abascal, que fue quien ganó el debate según los lectores de La Razón, "sorprendió por su moderación". No apareció montado en un caballo con dos pistolas, qué decepción.

A continuación