Cataluña centra el primer debate, con Adriana Lastra acorralada por la "plurinacionalidad" del PSOE

Álvarez de Toledo e Inés Arrimadas insisten en preguntarle si en España hay varias naciones, e incluso Rufián subraya su "ambigüedad" al respecto.

M.Alonso | M. Muro | K. Garat| M.Loureiro | E.Ruiz

Cataluña centró este viernes el arranque del primer debate electoral de la campaña para el 10-N, en el que intervenían los portavoces de los grupos parlamentarios. Dos de ellos, la del PP Cayetana Álvarez de Toledo y el de ERC, Gabriel Rufián, entraron en materia sin contemplaciones, aunque con ópticas, como es natural, radicalmente distintas.

"Torra aprieta y usted cede" afirmaba la popular refiriéndose a Pedro Sánchez, mientras que Rufián acusaba a los constitucionalistas de querer impedir "que más de dos millones de personas dejen de pensar como piensan, de existir, mediante la represión y la cárcel". "Dejad de cortar carreteras" le contestaba la portavoz de Ciudadanos, Inés Arrimadas, quien le pedía a su homóloga socialista, Adriana Lastra, que dijese si en España hay varias naciones, una petición a la que se sumaba con insistencia Álvarez de Toledo. Hasta Rufián señalaba la ambigüedad de Lastra: "No tenga complejos en reconocer que España es un país de países" afirmaba desde su óptica separatista.

"¿Cuántas naciones, cuántas hay?"

"¿Cuántas naciones, cuántas hay?", insistió una y otra vez Álvarez de Toledo contra Lastra, que no logró responder. La portavoz popular enarboló la "declaración de Pedralbes" de los socialistas tras la cumbre de Sánchez con Torra a principios de año: "Ustedes proponen buscar una solución a Cataluña al margen de las instituciones, el problema es que el PSOE quiere romper la igualdad entre españoles".

Lastra se mantuvo en silencio y sin replicar ante las tres primeras alusiones al PSOE en el debate territorial. Primero del PNV, cuyo representante Aitor Esteban le reprochó las "dudas que ahora tienen en el PSOE sobre la plurinacionalidad", pero también ante las dos preguntas directas de Álvarez de Toledo y Lastra sobre cuántas naciones tiene España.

Lastra trató de defenderse sin éxito

Vacilante, nerviosa y sin responder a la pregunta, Lastra se limitó a calificar de "vergüenza" el inicio del debate "y eso que acabamos de empezar" e intentó desviar el balón criticando que las derechas pidieran la dimisión del ministro Marlaska "con 320 policías heridos" frente a un PSOE que "os apoyó cuando os montaron un referéndum en Cataluña y se os fugó un president".Esteban afirmó por su parte que no se podía "negar" el problema de que muchos vascos o catalanes no se sientan españoles.

El portavoz de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, confrontaba abiertamente con Álvarez de Toledo al acusar al PP de querer dar "más autogobierno a Cataluña" algo que la portavoz de los de Pablo Casado recordó, en un tono indignado, que se trataba de una "manipulación" de unas palabras de su número dos, Teodoro García Egea, en un medio digital que posteriormente rectificó.

Rufián volvía a insistir en este debate a siete en que "la solución será multilateral" para acabar con el problema catalán, marcando distancia en todo momento con los planes unilaterales del presidente de la Generalidad, Quim Torra, ante cada referencia de sus rivales en el debate a su gestión rupturista. La portavoz de Podemos, Irene Montero, trataba de huir del debate catalán, cambiando el paso del debate, para centrarse en la "España Vaciada" con propuestas como el uso del Ferrocarril porque, decía, "no puede ser que sólo esté bien conectada Madrid".

Tensión en el bloque sobre feminismo

Además de Cataluña, el debate tuvo momentos vibrantes cuando se habló de feminismo al negar el mantra del 'no es no'. "No todo lo que no sea un sí necesariamente es un no", entonó con fuerza la portavoz del PP quien acusó a Montero de ser "totalitaria" por pretender que "todos opinemos lo mismo que usted". Gabriel Rufián e Irene Montero trataron de que Cayetana Álvarez de Toledo se retractarse de sus afirmaciones pero la portavoz popular se reafirmó en su postura.

Por su parte, la portavoz socialista, Adriana Lastra, rebajó el vehemente tono al que acostumbra y no le exigió una rectificación pero sí le impartió su particular doctrina: "Mujerismo no es feminismo. Hablar de mujeres no es ser feminista aunque alguna se crea que sí. Cayetana, yo no te voy a pedir que rectifiques sino que cuando llegue la ley al congreso votéis que sí para que solo un sí sea un sí.

PSOE a la carga con Podemos

En el inicio de una campaña electoral que los socialistas están utilizando para concentrar sus críticas en Podemos por la imposibilidad de pactar a un gobierno de coalición y así arañar votos del electorado progresista, Lastra aprovechó para recriminar a Podemos que hayan votado en contra de un gobierno del PSOE por cuarta vez en cuatro años. "El PSOE nunca ha hecho un gobierno de coalición con el PP como decís pero vosotros habéis votado en contra de un gobierno socialista cuatro veces, ¿lo volveréis a hacer?".

Una pregunta que no respondió Montero quien se limitó a restar importancia a la oferta de un gobierno de coalición hecha por el PSOE y que dejaba la vicepresidencia "social" en la persona de Irene Montero. Algo sobre lo que Lastra volvió a contraatacar: "La moción de censura fue un ejercicio de regeneración democrática de este país. Yo estaba allí, no hace falta que me lo cuentes porque yo estaba allí y otros grupos que nos apoyaron... Te escucho hablar y parece que no hicimos la oferta para un gobierno de coalición en este país".

El enfrentamiento PP-Vox

El debate dejó patente las distancias que separan a PP y Vox a través de los enfrentamientos protagonizados por sus respectivos portavoces parlamentarios. Espinosa de los Monteros interrumpió en varias ocasiones a Cayetana Álvarez de Toledo entre reproches. "¿Va a volver a endeudarnos?", preguntaba el portavoz de Vox a la del PP poniendo cifra a lo que deben los españoles por el endeudamiento público: 100.000 euros por persona. "Cada vez que un partido como el suyo nos endeuda, nos incapacita", insistía Espinosa de los Monteros dirigiéndose Álvarez de Toledo ante los logros exhibidos por la diputada por la gestión económica del PP cuando ha gobernado.

Otro de los momentos de mayor tensión entre ambos se producía a cuenta del "voto útil" después de que el portavoz de Vox defendiera que el único voto que garantiza el bloqueo a Sánchez es a su partido. "La única oportunidad de que se vaya Sánchez es que gane Casado", le respondía la portavoz entre interrupciones de Espinosa de los Monteros que insistía en que el PP acabará apoyando al PSOE. Así terminó su debate la número uno del PP por Barcelona, asegurando que "votando a Sánchez no habrá Gobierno, pero votando a Cs o a Vox, tampoco. Sólo habrá Gobierno si gana Pablo Casado. Por eso, pido que no tiren su voto".

Ya terminado el debate, Espinosa se acercó a saludar al portavoz del PNV, Aitor Esteban, con deportividad pero el peneuvista rechazó darle la mano. Durante la contienda, el portavoz de Vox respondió a las acusaciones del nacionalista, que llamó "racista y xenófobo" a su partido, citando al "racista, xenófobo y homófobo" Sabino Arana, fundador del PNV.

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