La maldición de Merry

Espectáculo electoral de Sánchez con el cadáver de Franco bajo la batuta de Dolores Delgado. Éxito asegurado.

Pilar Díez

El Mundo dice que "el Gobierno saca a Franco del Valle y ya prepara nuevas exhumaciones" ¿Se va a pasar la campaña desenterrando muertos? "Un espectáculo para la Historia". Desde luego TVE echó el resto para ofrecer un show inolvidable. Dice el editorial que "si lo que pretendía Pedro Sánchez era desposeer de honores al dictador lo que consiguió es proporcionar una extraordinaria plataforma de exhibición franquista" con "una escenografía de exaltación de un régimen que ya forma parte del pasado de nuestro país". Sí, se le fue un poco la mano. Y que quede claro, "Sánchez no cerro ayer la Transición; orquestó un ejercicio circense de tinte electoralista" con un programa de 24 horas de luz y color. A ver si aprenden los organizadores de los Oscar. Federico Jiménez Losantos dice que con este show, Sánchez ha luchado "contra la Transición, contra la democracia, contra la paz civil firmada por franquistas y comunistas en 1977 y contra el régimen constitucional del 78 (...) España, nuestra nación, no merecía el infame comportamiento de la secta sociata. Ojalá lo castigue". Curiosamente, Manuel Hidalgo no vio lo que vio la inmensa mayoría de los españoles, sino que que vio "respeto, sobriedad, dignidad y eficacia" en la superproducción televisiva de ayer.

El País, escueto: "Franco, fuera del Valle de los Caídos". "El ejecutivo buscó la máxima sobriedad", dice, pero la familia lo estropeó. "La operación fue menos sobria de lo que el Gobierno había previsto y la familia complicó las cosas hasta el final". Ah, que fue la familia la que acreditó a cientos de periodistas, la que organizó una retransmisión de RTVE en directo, minuto a minuto, la salida del féretro a hombros, el helicóptero por los cielos de Madrid. Faltó un desfile militar. Y como guinda del subidón necrófilo, cuenta que la nieta de Franco lanzó una maldición en la cripta. Resulta que cuando se abrió la tumba vieron que el féretro estaba fatal, que corría el riesgo de que se desintegrara y el cadáver de Franco se desparramara sobre sus cabezas. "Fue entonces cuando María del Mar Martínez Bordiú, que estaba sentada en el suelo tomando notas" pese a que le ofrecieron una silla, que quede claro, "se acercó nerviosa y leyó a la ministra un artículo del Reglamento Mortuorio. Le lanzó una invectiva. '¡Qué la maldición de desenterrar a un muerto caiga sobre vosotros!'". Jo, qué miedo. ¿Habrá tenido pesadillas Dolores Delgado esta noche? ¡Y en vísperas de Halloween!

ABC dice que "el PSOE se agarra a Franco". "Convierte la exhumación en un espectáculo televisado durante horas, criticado por la oposición en pleno y prevé abrir más fosas". Que se ha vuelto tumboadicto, un necrópata. Dice Rubido que, se ponga como se ponga Sánchez, "España no es hoy más decente ni más democrática que ayer. Es exactamente igual, con sus grandezas y sus miserias". "La exhumación de Franco se ha producido en plena campaña electoral". "España afronta unas elecciones esenciales, marcadas por la fragmentación. Eso es lo preocupante". Como todas las elecciones, Bieito. Según Luis Ventoso hubo un fallo, faltaron los Stones. "El afán por convertir la exhumación en el lanzamiento de la campaña del PSOE ha resultado tan burdo y empalagoso que podría resultar contraproducente para Sánchez". Hay que ver lo que le gusta una cámara al habitante de Moncloa. Pérez Maura vio una retransmisión de TVE "digna del NODO del régimen franquista". E Ignacio Camacho ruega que se acabe "este macabro trasiego de ataúdes y restos. Es de esperar que la ministra de Justicia haya informado al presidente Sánchez de que Franco está, efectivamente, muerto". Vas listo, Ignacio, le ha cogido el gusto y anuncia que va a poner todos los cementerios patas arriba.

La Razón: "Exhumación electoral". Marhuenda se cachondea. "Españoles: Franco ha muerto (otra vez)". Considera que al presi le salió el tiro por la culata. "El acto central de la campaña electoral socialista, la exhumación del cadáver de Francisco Franco, exhibida sin el menor recato, tomó, sin embargo, rasgos de un solemne funeral de Estado, aunque no creemos que esa fuera la intención" de Pedro Sánchez. "Que no haya tenido éxito en su política guerra civilista habla más de la madurez del pueblo español que de las declaradas intenciones reconciliadoras de la izquierda". Pero pierdan toda esperanza de que a partir de ahora nos dejen en paz con la guerra y Franco. Como dice Juan Luis Carrasco, "le han cogido el gusto al running funerario". Es hora de hacerse sepulturero, va a ser de lo único que va a haber curro.

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