Dimite el director de los Mossos a 24 horas del segundo aniversario del golpe de Estado separatista

El gobierno de la Generalidad tensa a su propia policía con el apoyo a las protestas por la sentencia del Tribunal Supremo.

Libertad Digital

Andreu Joan Martínez, el director general de los Mossos d'Esquadra, ha dimitido de su cargo veinticuatro horas antes de la celebración del segundo aniversario del golpe de Estado del 1-O. Martínez, nombrado hace quince meses, ha presentado este lunes su renuncia al cargo. Su salida se produce en un momento de alta tensión en el cuerpo policial, que deberá hacer frente a una oleada de manifestaciones jaleadas por la propia administración autonómica.

Martínez será sustituido por Pere Ferrer, el jefe de gabinete del consejero de Interior Miquel Buch. Hace una semana Buch decidió cesar a la jefa de comunicación del departamento, Joana Vallés, a quien atribuyó "errores de comunicación" por una rueda de prensa de los Mossos en la que se informó de que el cuerpo había adquirido nuevo material antidisturbios. Entre dicho material se encuentran unos sprays de pimienta que propiciaron las quejas de entidades separatistas. Vallés fue sustituida por Joan Maria Piqué, exjefe de prensa de Artur Mas connotado por sus polémicas con los periodistas que siguen la actualidad de la Generalidad y su filiación independentista.

La dimisión de Martínez se hará efectiva este martes. El alto cargo sustituyó a Pere Soler, cesado a consecuencia del 155. Soler había sido nombrado en sustitución de Albert Batlle, que se negó a permanecer en el cargo a pocos meses del golpe de Estado separatista de hace dos años.

Fuentes de los Mossos subrayan la dificultad de trabajar con el consejero Miquel Buch, exalcalde de Premiá de Mar y expresidente de la Asociación Catalana de Municipios, entidad desde la que se mostró como uno de los más fanáticos defensores de la implicación de las administraciones municipales en el proceso separatista.

Buch cesó a su primer jefe operativo de los Mossos, Miquel Esquius, porque puso objeciones al proyecto de guardia pretoriana (la selección de un contingente de casi un centenar de mossos) del que se dotó el presidente de la Generalidad, Quim Torra. Esquius fue sustituido por el comisario Eduard Sallent, que fue en su juventud de un sindicato estudiantil separatista en el que coincidió con la actual jefa de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Elisenda Paluzie. Con la dimisión de Martínez son ya tres los altos cargos de los Mossos que han dejado su puesto en la "era" Buch.

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