El expresidente de Sociedad Civil Catalana, secretario general del nuevo partido nacionalista

Se constituye ante notario la Lliga Democràtica, que se define como formación "catalanista" pero respetuosa con las reglas del juego

Libertad Digital

El nacionalismo ya tiene un nuevo partido en Cataluña, la Lliga Democràtica, una formación que pretende aglutinar los trescientos mil votos que según los cálculos de sus promotores han quedado huérfanos tras la deriva separatista de los restos de Convergència. El partido se ha constituido este miércoles ante notario bajo la presidencia de la politóloga Astrid Barrio, con el exdiputado de CiU en el Congreso José Nicolás de Salas como vicepresidente y con el expresidente de Sociedad Civil Catalana Josep Ramon Bosch como secretario general.

Según el primer comunicado emitido por esta formación, "el nuevo partido es el resultado de un largo proceso de reflexión entre personas de diferentes sensibilidades y procedencias diversas vinculadas por el convencimiento de que solo desde el respeto al Estado de derecho es posible el progreso y el mantenimiento de la cohesión social".

Autogobierno y financiación

Se definen como catalanistas, se dirigen a los "catalanes descontentos, desconcertados y desilusionados con los estériles resultados del proceso" y prometen "pleno respeto a la Constitución" para desarrollar la "singularidad de Cataluña" y la "máxima capacidad de autogobierno con una financiación justa". También se comprometen a "respetar las reglas del juego" y a hacer "del diálogo, el pactismo y el buen gobierno su razón de ser". En otra palabras, una reivindicación del pujolismo que condicionó durante décadas la política española mientras sentaba las bases del proceso separatista con la inmersión lingüística, el adoctrinamiento escolar, el monopolio mediático y el acaparamiento de competencias estatales.

El secretario general de esta Lliga, Josep Ramon Bosch, abandonó hace pocas semanas la presidencia de la entidad constitucionalista Sociedad Civil Catalana (SCC) y anunció el pasado fin de semana que se daba de baja del Partido Popular para sumarse al nuevo partido junto al exdirigente del PP Santi Fisas, quien, sin embargo, no tiene cargo alguno en la nueva estructura. También ha quedado fuera Eva Parera, mano derecha del exprimer ministro de Francia, Manuel Valls, en el ayuntamiento de Barcelona.

El papel de Manuel Valls

Parera forma parte de Units per Avançar, un resto de Unió Democràtica integrado en el Parlament en el grupo socialista y liderado por Ramon Espadaler, exconsejero regional de Interior entre 2012 y 2015. La exclusión de Parera en la dirección del nuevo partido reduce las opciones de Manuel Valls de utilizar la Lliga como su plataforma política, tal como se había especulado en las últimas semanas a raíz de la ruptura con Ciudadanos. Barrio y Bosch estarían más predispuestos a colaborar con los residuos nacionalistas de Fernández Teixidó (Lliures) y Germà Gordó (Convergents) que Valls y Parera.

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