Maragall prescindirá de Puigdemont para seducir a Colau

El candidato de ERC a la alcaldía admite que su prioridad es conseguir el apoyo de Colau por delante de JxCAT.

Esmeralda Ruiz

Ante la amenaza de no conseguir el bastón de mando, el candidato de ERC a la alcaldía de Barcelona, Ernest Maragall cambia de prioridades y pasa de decir que su objetivo es reforzar el bloque independentista en Barcelona a afirmar que prescindir de las siglas del fugado Carles Puigdemont de cara a un pacto de investidura "es una posibilidad que está encima de la mesa". Todo por convencer a Colau que reniega de JxCAT.

Así lo ha afirmado este sábado, en una entrevista en TV3, donde, a la desesperada, Maragall ha lanzado un mensaje a la alcaldesa saliente, Ada Colau, para que "no se deje atrapar" por la alternativa a su candidatura que ha puesto sobre la mesa el PSC y Manuel Valls, entregando sus apoyos "sin condiciones", para mantener a la dirigente de Barcelona en Común en la alcaldía. "Esa solución artificial y esperpéntica solo profundizaría en el conflicto", ha dicho Maragall que incluso ha denunciado que se trata de "una operación de Estado inverosímil".

Preguntado si cree que es legítimo que Ada Colau busque acuerdos para mantenerse como alcaldesa, Maragall ha señalado que "aunque es clara nuestra victoria, también es clara la lógica y normal ambición de continuidad". El alcaldable de ERC ha considerado sin embargo que "esta legitimidad no puede llegar al extremo de caer en las manos del señor Valls o del Estado español, o de convertirse en moneda de cambio de operaciones de otras instituciones, y ella lo sabe perfectamente".

Maragall teme que Colau se deje seducir por las ofertas "sin ultimátums" de los socialistas catalanes y de Valls después de que el pasado jueves, la alcaldesa saliente evitase rechazar esos apoyos. De intentar Colau batallar por la alcaldía, en este momento tendría asegurados 24 regidores, 20 sumaría con ERC dejando fuera a los de Puigdemont con los que Colau descarta llegar a acuerdos. Esta semana los equipos negociadores retomarán las conversaciones aunque las diferencias entre los de Colau y Puigdemont son irreconciliables.

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