Desmedido ataque de Marhuenda a Rivera

La conformación de gobiernos cobra interés tras el terremoto desatado por Valls y Abascal con Rivera en ojo del huracán.

Pilar Díez

El Mundo: "Valls, al borde la ruptura con Cs al proponer a Colau como alcaldesa". ¡Colau! La indepe camuflada. Rosell no entiende a Valls. Colau "ha mantenido una calculada ambigüedad, cuando no una abierta connivencia con quienes perpetraron el golpe del 1-O. Aunque no se declara independentista" todos sus actos han apoyado al separatismo. "Pese a ello, tanto el PSC como el propio Valls han ofrecido sus votos para investir a Colau alcaldesa". "Ha llegado la hora de que la regidora de Barcelona se retrate. O es alcaldesa con los votos de Valls, aunque ello implique el divorcio de este con Cs; o entrega la capital de Cataluña a Esquerra; o facilita una salida haciendo alcalde al socialista Collboni para orillar el procés y volcarse en la gestión municipal". Pablo Planas vaticinó ayer en esRadio que Colau pactará con Maragall, así que yo me quedo con la intuición del mejor analista de la realidad catalana. Del "desafío" de Ciudadanos habla David Jiménez Torres. "El objetivo es pasar de ser la bisagra del sistema a ser su eje central. Sin embargo, pasar de la bisagra al eje requiera algo más que olfato táctico. También exige tomarse en serio lo que le diferencia a uno". "Ciudadanos tiene, en su propio nombre, un buen principio vertebrador: el ideal de ciudadanía está en nuestras leyes, apela al sentido de justicia de la mayoría y se halla en la médula de la irresuelta cuestión nacional. Pero también obliga a actuar en distintos planos: ciudadanía es que uno pueda decir en cualquier rincón del país lo que quiera, pero también es trabajar contra todos los mecanismos que generan desigualdad de oportunidades. Los pactos no deberían definirse por las siglas sino por su orientación hacia ese ideal". Qué bonito. El caso es que ayer sucedieron cosas como un "órdago de Vox a Cs: o se sienta en la mesa o no habrá pacto" que requieren de respuestas más terrenales e inmediatas. Que Abascal muestre sus cartas. Lo mismo está dando órdago con tres pitos cuatro.

El País dice que "Valls choca con Ciudadanos por ofrecer su apoyo a Colau". Si, es que fue un poco raro. El francés había repetido hasta la saciedad que con Colau ni a la vuelta de la esquina. A Víctor Lafuente le parece genial que la política sea un "mercado". "La competencia, al votar o al comprar frutas y verduras, beneficia a los consumidores (…) Democracia y capitalismo, por más que duela a muchos idealistas, comparten el mismo principio rector: la pelea justa por el favor de los clientes". "Por eso, es un error reprochar a Ada Colau estar dispuesta a todo, incluso pactar con Manuel Valls, para conservar la alcaldía de Barcelona. Para agarrarse al sillón. Es legítimo, y ético, que Colau intente gobernar con quien sea. Porque que ella busque el poder es la única forma de que sus votantes encuentren las políticas que desean. Colau y Valls comparten una característica que los distingue de los demás políticos del consistorio: son emprendedores. El resto son trabajadores de sus partidos, asalariados. Colau y Valls son autónomos, pequeños empresarios que se deben exclusivamente a sus clientes, a los barceloneses que les votaron". No sé si a la podemita Colau le va a gustar mucho que la pongan de ultraliberal, aunque sea para justificar que siga de alcaldesa al precio que sea.

ABC: "El PNV exige a Sánchez que le entregue Navarra". Menudo marrón. "El ofrecimiento de Valls a Colau complica aún más los pactos de Cs" y "Abascal amenaza con bloquear gobiernos si le excluyen de la negociación". Vamos, que Ciudadanos tiene un panorama endiablado. Si sale bien de esta lo mismo hasta se hace mayor. Dice el editorial sobre Navarra que "entregar esta comunidad a Bildu y sus socios dejaría al PSOE definitivamente fuera del bloque de partidos garantes de la Constitución. Pero Sánchez ha demostrado tener más compromiso con el oportunismo político y con su ambición de poder que con la defensa de los valores constitucionales". Lo cierto, Bieito, es que sería un error político entregar Navarra a los anexionistas cuando ha ganado la opción contraria y Pedro Sánchez ha demostrado que, de tonto, no tiene un pelo. Isabel San Sebastián cierra los pactos. "Navarra vale una abstención de PP y Cs a la investidura de Sánchez –va a ser presidente sí o sí, para qué vamos a perder el tiempo–, y Madrid comunidad sería un precio justo por la capital, Castilla y León y Aragón". Vale, trato hecho. Ah no, que falta Vox.

La Razón dice que "Rivera paga sus bandazos: 930.000 votos menos en Cataluña en 18 meses". Es conocido que Marhuenda detesta a Rivera y hoy da rienda suelta a su odio en el editorial. Ciudadanos "no tiene la mayoría en ninguna institución de relieve, pero actúa como si la gobernabilidad de la nación solo dependiera de Albert Rivera y de a quién le aplicará su cordón sanitario". Seguro que a Rivera no le hace ninguna gracia el papelón que le ha tocado. Además ha sido Sánchez quien le ha colocado en esa tesitura, Marhuenda, que tu odio no te empañe el entendimiento. Y sigue. "Un partido que alardea de no tener ideología, de no ser de izquierda ni de derecha, acaba situándose en ese espacio líquido del oportunismo; cualquier decisión política se toma en función de los intereses de partido y de poder". Lo mismo lo aprendió de tu querido Rajoy, Marhu, que tomó la decisión de entregar el poder a Sánchez y a los separatistas por su propio interés. Y más. "La apuesta por Manuel Valls ha resultado un fracaso del que Rivera se ha desentendido, lo que ya dice mucho del extraño sentido político del líder de Cs y de su candidato estrella". El odio desmedido llega a tal punto que a Marhuenda le parece estupendo el ofrecimiento de Valls para que Ada Colau siga siendo alcaldesa, "una decisión que demuestra altura de miras y responsabilidad política antes de que acabe gobernando con ERC". ¿Colau? Marhuenda, se te ha ido la olla por completo. "Rivera prefiere hacer alcalde al socialista Jaume Collboni, algo que ni siquiera han consultado con Valls". ¿Consultó Valls con Rivera ofrecerse a Colau? "En definitiva, Rivera no tiene en estos momentos ningún discurso político, subasta el voto de su partido bajo criterios que ni siquiera ha explicado, alterna su apoyo a izquierda o centro derecha sin atender a los proyectos y programas y ha convertido su defensa da la unidad territorial en una gestualización que nada tiene que envidiar al populismo del que tanto reniega". Córcholis. Yo iba a darle caña a Rivera pero este editorial me ha hecho desistir. Si Marhuenda lo ataca de esta manera lo mismo lo está haciendo bien. Por cierto que Belén Bajo, nada sospechosa de ser una peligrosa riverista, dice que lo de Valls con Colau es un "despropósito del que Rivera no ha tenido más remedio que desmarcarse". Últimamente tus columnistas desmienten todos tus titulares y editoriales, Marhuenda, pon un poco de orden. Ah, y deberías visitar a un psiquiatra para que te mire lo de Rivera.

A continuación