Torra ultima su guardia personal con mossos de "acreditado perfil independentista"

El grupo especial de Mossos también dará cobertura al prófugo Puigdemont en la "Casa de la República" de Waterloo.

Pablo Planas (Barcelona)

No hay noticia de ninguna iniciativa del gobierno regional, salvo la petición de un crédito al Estado de 800 millones para cubrir las subidas salariales de los funcionarios. El parlamento catalán acaba de pedir al presidente de la Generalidad, Quim Torra, que se someta a una cuestión de confianza o convoque elecciones. Ya ha replicado que no piensa hacer ni una cosa ni otra. Está ocupado con los preparativos de uno de sus grandes proyectos, el "Àrea de Seguretat Institucional" (ASI), el ejército personal del presidente de la Generalidad y los expresidentes, incluido Puigdemont.

Las tareas de reclutamiento concluirán el próximo 17 de abril, según una información de El Periódico en la que se detalla que el departamento de Presidencia de la Generalidad evalúa a 148 aspirantes para un primer contingente de 75 mossos. En una segunda fase, el grupo estará compuesto por 270 efectivos.

Esta división especial de los Mossos d'Esquadra no estará bajo las órdenes de los mandos policiales de la consejería de Interior, sino que dependerá de Presidencia. Sus funciones serán la protección del presidente, su familia, los expresidentes y familias, así como la seguridad en las instalaciones de presidencia y palacio de la Generalidad. Los agentes que han respondido a la convocatoria son en su mayoría, según el citado diario catalán, de "acreditado perfil independentista".

Los mossos de esta sección cobrarán cuatrocientos euros más que sus compañeros y llevarán un turno de siete días de trabajo y siete de descanso, lo que permitirá cubrir la seguridad de Puigdemont en Waterloo con agentes en su tiempo libre.

La cúpula policial, al margen

El equipo de Torra ha dejado al margen de la formación de esta guardia pretoriana a la cúpula de los Mossos d'Esquadra, lo que ha agudizado aún más la desconfianza entre los mandos operativos y el ejecutivo autonómico. Las declaraciones de los exjefes de la policía autonómica en el juicio que se sigue en el Tribunal Supremo han caído además como un jarro de agua fría en el Govern y los partidos separatistas. También hay malestar en un amplio sector de la policía catalana por el expediente contra el agente que llamó "idiota" a un agente forestal de la Generalidad y le dijo que "la república no existe". Mandos y subordinados se sienten utilizados por los partidos y entidades separatistas, a la vez que maniatados ante los Comités de Defensa de la República (CDR) y Arran.

La última del presidente de la Generalidad, Quim Torra, ha sido la de salir en defensa de la joven detenida el pasado sábado en Barcelona a raíz de las algaradas contra un mitin de Vox en la que varias personas resultaron heridas graves a consecuencia de pedradas y golpes de separatistas. Según Torra, que haya sido enviada provisionalmente a prisión es "una medida desproporcionada".

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