Los pacientes andaluces reclaman los mismos derechos que el resto

Moreno no ha acabado con las subastas de medicamentos, como prometió. En las farmacias, continúan los problemas.

Yésica Sánchez

Lo prometió Juanma Moreno, en campaña. Lo anunció el consejero de sanidad, Jesús Aguirre, a bombo y platillo, nada más entrar en el gobierno. Pero no, el final de las subastas de medicamentos en Andalucía no está tan cerca como parece. Las farmacias seguirán con los mismos problemas de desabastecimiento que han sufrido hasta ahora, como ha ocurrido con el paracetamol, y tendrán que continuar dispensando medicamentos low cost, procedentes de países como India o Vietnam, durante dos años más. Éste es el tiempo que resta al contrato firmado con los laboratorios de la última subasta.

Los pacientes andaluces, discriminados

Era una promesa electoral y fue una de las primeras decisiones del gobierno de Juanma Moreno, pero –cuando se cumplen dos meses desde que jurara su cargo como presidente de la Junta de Andalucía– nada ha cambiado en las farmacias de la región. El ejecutivo popular ha decidido no convocar nuevas subastas, pero respetar los contratos vigentes con los laboratorios a los que que el anterior gobierno socialista adjudicó la exclusividad de dispensación, a través de este controvertido sistema.

En consecuencia, la discriminación de los pacientes andaluces con respecto a los del resto de España, también continúa. Así lo denuncia Alfredo de Pablos, coordinador general de la mesa del paciente de la agrupación de desarrollo Málaga Accesible, que representa a cerca de cincuenta asociaciones de pacientes andaluzas y colabora con el Foro Andaluz del Paciente, quien asegura que "no ha cambiado nada en absoluto. Solo tenemos la promesa del presidente". Según explica, "cuando vas a la farmacia en cualquier sitio de España –menos en Andalucía– y el farmacéutico recibe la receta, te puede dar cualquiera dentro del conjunto de los más de 10.000 medicamentos que hay. Puedes elegir. Pero, si es en Andalucía, sólo te puede dar uno de los dos o tres procedentes de la subasta".

El colectivo de pacientes andaluces entiende las dificultades con las que se puede haber encontrado el nuevo gobierno andaluz para acabar con los contratos procedentes de las subastas. Pero echan de menos que se adopten medidas que -entre otras cosas- relajen la presión sobre los médicos a la hora de prescribir en beneficio del paciente. Como indica Alfredo de Pablos, "no sientan igual unos medicamentos que otros. Ya que, aunque tengan el mismo principio activo, varían otros componentes". Y, en la actualidad, "los facultativos están presionados. Dentro de sus objetivos, de su productividad laboral, tienen como un clavo que no pueden prescribir fórmulas comerciales". "Nosotros lo que queremos es que tengan esa libertad, que puedan prescribir según las necesidades que tenga cada paciente", asevera.

La situación de discriminación es realmente incompresible. Los medicamentos procedentes de las subastas ni siquiera son iguales en las ocho provincias andaluzas. "La pastilla azul de la tensión que recibo en Málaga, no es la misma que me puedan dar en Huelva", indica De Pablos. Y todo esto genera una falta de adherencia a los medicamentos, por parte de la población más sensible, que es realmente preocupante. Y los más afectados son los pacientes crónicos. Por eso, desde Málaga Accesible, insisten en reclamar los mismos derechos que el resto de pacientes españoles. Para ellos es importante que se conozca lo que ocurre en Andalucía. "Nosotros no estamos en contra de los genéricos, estamos en contra de las subastas".

Las quejas de los pacientes se multiplican. Muchos de los productos que proceden de las subastas y que se dispensan en las farmacias, carecen de una calidad aceptable. Se despachan parches para el dolor oncológico que se despegan, pastillas efervescentes que no se disuelven, fármacos que no resuelven las patologías para las que han sido prescritos y otros que provocan indeseables efectos secundarios, como diarreas o subidas de tensión. "Nosotros estamos desilusionados, al ser una de las primeras declaraciones del presidente, pensábamos que se iba a tomar una decisión rápida para volver a la situación del resto de España", concluye Alfredo de Pablos.

No habrá nuevo sistema hasta 2021

Juanma Moreno aseguraba que, cuando fuera presidente de la Junta de Andalucía, eliminaría la subasta de medicamentos porque impide a los médicos recetar el fármaco que consideran más adecuado para cada paciente y genera desabastecimiento en las farmacias. Sin embargo, al llegar el gobierno se ha limitado a no convocar más concursos. No frenará las adjudicaciones vigentes. El motivo: el cese de los contratos conllevaría tener que pagar indemnizaciones millonarias a las compañías farmacéuticas.

Según los últimos acuerdos firmados por el Servicio Andaluz de Salud (SAS), los laboratorios tienen dos años de exclusividad en la dispensación del medicamento que le haya sido adjudicado, cuando sea recetado por el sistema sanitario público. Por tanto, aunque el gobierno andaluz haya anunciado que sustituirá "de forma progresiva" el método de la subasta de medicamentos por la compra centralizada del Ministerio de Sanidad y la mayoría de las Comunidades Autónomas, el inicio del proceso de transición no será inmediato y tampoco sabemos hasta que punto afectará a las farmacias. De momento, lo que se sabe es que servirá para adquirir los medicamentos y el material sanitario que se consumen en hospitales y centros de salud.

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